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Antonio Carmona conquista al público del Casino de Barcelona

El cantante, que se acompañó de sus hijas, abrió con éxito el Festival Íntims

MARTA CERVERA /BARCELONA

Antonio Carmona, durante su actuación en la sala Cotton Club del Casino de Barcelona el pasado sábado 4 de febrero.

Antonio Carmona, durante su actuación en la sala Cotton Club del Casino de Barcelona el pasado sábado 4 de febrero. / CARLOS FERRIZ

Antonio Carmona abrió con éxito el Festival Íntims en el Casino de Barcelona el pasado sábado 4 de febrero. El público de la sala Cotton Club esperaba con ganas la reaparición en Barcelona del ex-Ketama. Nada más salir Carmona confesó con su proberbial desparpajo que estaba nervioso. Pero cuando empezó a cantar -cuando hacía ya un buen rato que el público había acabado la cena incluída en los 65 euros del espectáculo- todo eso cambió. Abrió la actuación con 'No estamos locos' uno de los éxitos del famoso grupo formado con su herman Juan José 'El Camborio' y su primo José Miguel Carmona.

A medida que avanzaba el concierto y cada vez más cómodo, el músico se dejó llevar por las buenas vibraciones del conjunto que le acompañaba. "Ellos me acompañarán también en mi próxima gira", anunció respecto a la tanda de conciertos para presentar su nuevo trabajo 'Obras son amores', que aparecerá a final de este mes.

Carmona, en buena forma, se entendió a la perfección con sus músicos liderados por Dani García a los teclados, productor de su nuevo disco, Carlos Carmona a la guitarra, Marina Carmona, hija mayor del cantante, en los coros. Marcelo Fuentes al bajo y Antonio Montoya a la percusión completaba el combo. Todos ellos le acompañarán en su próxima gira. 

MUCHOS GUIÑOS A KETAMA 

Aunque había anunciado la presentación de alguna de las piezas de ese disco, el cantante al final se centró principalmente en el material más conocido de la época del grupo de flamenco fusión Ketama como 'Vente pa Madrid' y 'Flor de Lis', sin olvidar canciones de su etapa posterior en solitario como 'Una, 2 y 3' y 'Vengo venenoso'. Con esas melodías no le hizo falta recurrir al ipad conectado al soporte del micrófono por si olvidaba las letras de las canciones y al que recurrió en algún momento. Por ejemplo, cuando abordó con su toque flamenco el tema de Joan Manuel Serrat 'Aquellas pequeñas cosas' y la balada 'Se dejaba llevar' del añorado Antonio Vega, alma de Nacha Pop. Con su dominio del escenario y la ayuda de algún burbon para afinar la voz, el cantante se fue ganando al público que acabó de pie y bailando al final del concierto.

A la proximidad con el artista, una de las bazas de los conciertos del Festival Íntims, se añadió la extrovertida actitud del intérprete, que se sentía tan a gusto que acabó bajando del escenario en más de una ocasión para acercarse a los espectadores, encantados del buen rollo que se creó. Entre ellos se encontaba la esposa del artista y representante, Mariola Orellana, y su segunda hija, Lucía, a la que invitó a cantar al final. La chica compartió micro con su hermana mayor, Marina, en los coros. Marina además también demostró sus tablas con una versión de 'Ne me quitte pas' sin problemas de idioma. Son las ventajas de haber estudiado en el Liceo francés, explicó su orgulloso padre.

Sus hijas impactaron no solo por su voz sino por su físico. "¿Vosotros también sabéis los problemas de tener a dos hijas pibones?" lanzó ante una audiencia entregada. Para entonces Carmona había olvidado completamente los nervios iniciales y reinaba una sintonía total con sus seguidores, un público donde los más más jóvenes estaban en la treintena. Todos acabaron muy 'Agustito', como el bis con el que Carmona despidió la noche.