30 mar 2020

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FESTIVAL DE VERANO DE BCN

Myles Sanko: "El soul ya no es solo para abuelos"

El cantante de origen ghanés repasa este domingo en el Teatre Grec su aplaudido debut 'Forever dreaming'

Juan Manuel Freire

Myles Sanko, que actúa este domingo en el Grec, en una imagen promocional. 

Myles Sanko, que actúa este domingo en el Grec, en una imagen promocional. 

Myles Sanko, cantante neo-soul nacido en Ghana, pero curtido en Cambridge, repasará este domingo en el Teatre Grec (22.00 h.), dentro del festival de verano de Barcelona, el repertorio de su aplaudido debut, ‘Forever dreaming’. Se promete una actuación exuberante; serán en total nueve músicos sobre el escenario.

El de este domingo no es su primer directo en Catalunya, ni mucho menos. ¿Por qué cree que su música y el soul en general gustan tanto por estas tierras? Mi sello no confiaba demasiado. Pero, al final, ha resultado ser un territorio clave. Supongo que tiene que ver con la cercanía con África, y con el tiempo cálido, y con el sentimiento de libertad que se respira aquí entre la gente. Por otro lado, el flamenco es similar al soul en bastantes aspectos.

Usted nació en África, en Ghana para ser precisos. ¿Cuál es su primer recuerdo musical? Por supuesto, escuchar algo de música africana por casa. Pero en realidad el recuerdo más claro debe ser de mí mismo imitando a Michael Jackson. Crecí queriendo ser como él.

Cuando se puso en serio con la música, quería ser rapero. Cuando era un chaval, volví de Inglaterra a Ghana para vivir allí tres años. Había una emisora de radio pirata que pinchaba el mejor hip hop de la historia, y me influyó mucho. Alucinaba con Naughty By Nature, Snoop Doggy Dogg, A Tribe Called Quest... Cuando el rap se volvió más gansteril dejó de interesarme un poco.

Y se interesó por el funk y el soul, que cultivó primero en proyectos como Bijoumiyo y Speedometer y, finalmente, bajo su propio nombre. ¿Qué le movió a querer hacer canciones en solitario? Había cosas que quería decir y quería que durasen en el tiempo. Con Bijoumiyo eso era imposible, porque era un grupo basado en la improvisación. No grabar era parte de la ética de la banda. Había gente que nos veía una semana y volvía a la siguiente y nos pedía tal canción de la semana antes, y yo le decía “¿pero qué canción?”. Ni siquiera recordaba de qué me hablaban (risas).

Se aprecia un gran salto de sonido entre el EP 'Born in black & white' (2013) y el álbum 'Forever dreaming', más cálido, sofisticado... Mi intención era que tuviera más textura que lo anterior. Por eso grabé en analógico y con técnicas tomadas prestadas de los antiguos discos de la Motown.

¿Se considera un revivalista al estilo de Sharon Jones & The Dap-Kings? No, no realmente. Ellos replican. Yo quiero que la música suene actual. Respeto mucho a ese grupo y al sello Daptone, pero hay algo en su estilo que hace que... no me llegue. En cualquier caso, tanto ellos como yo formamos parte de la nueva generación soul y mantenemos viva la llama del género. El soul ya no es solo para abuelos.

¿Sueña con colaborar con algún artista en particular? Hoy en el hotel pensaba en algo. Porque he visto que José James iba a tocar en el Jazz Café de Londres, donde yo también actúo en unos meses. De algún modo, siento que soy parte del club. Estoy en una misma programación con mis héroes. Y me imaginaba a José James repasando el cartel y preguntándose: “¿Quién será este Myles Sanko?”. He pensado que igual podría proponerle colaborar en algo.

¿Qué puede avanzarnos del 'show' del domingo? De entrada, estoy feliz de actuar en ese escenario y ese festival. Será una rara oportunidad para verme tocar con mi banda completa, con percusión, trompeta, guitarra, teclados, saxo, trombón, bajo… Somos nueve músicos en total en el escenario, cuando por regla general solo somos siete. Sonarán un puñado de temas del primer álbum, pero tocaré también tres del próximo. Nada mal, ¿no?