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ARTE DEL ANTIGUO EGIPTO

La pequeña pero valiosa colección Cano, en el Museu Egipci

Los hijos del doctor deciden que las 17 piezas que su padre compró en los años 50 se queden en Barcelona en lugar de disgregarlas en subastas internacionales

Anna Abella

La colección de arte egipcio del doctor Mariano Cano, que sus herederos han depositado en el Museu Egipci de Barcelona.

La colección de arte egipcio del doctor Mariano Cano, que sus herederos han depositado en el Museu Egipci de Barcelona.

No es nada común ver una estatuilla egipcia que represente a una mujer pariendo en cuclillas, la forma tradicional de dar a luz en el 1200 a.C. "Sí se han encontrado sillas de parto pero hay muy pocas figuras que muestren ese momento", explica el mecenas y empresario Jordi Clos ante una de las 17 piezas de arte de la pequeña pero valiosa colección del doctor Mariano Cano (1917-1991) que, por voluntad de sus herederos, se ha depositado en el Museu Egipci, buque insignia de la fundación arqueológica Clos.

Los hijos de Cano habían visto las piezas desde niños en la hornacina que su padre había habilitado en casa para acogerlas desde que, en los años 50, volviera con ellas de un viaje de tres meses a El Cairo. Había ido allí para realizar unos estudios sobre medicina tropical con un amigo suyo y paciente que había contraído la esquistosomiasis o bilharcia, enfermedad parasitaria entonces prácticamente desconocida en España, que provocan pequeños gusanos que pueden penetrar en el riego sanguíneo por un simple baño en el Nilo. Aquella breve estancia fue suficiente para que el doctor quedara fascinado por el Antiguo Egipto y comprara las obras en la famosa e histórica tienda de antigüedades Tano de la capital egipcia y también a un anticuario de Luxor

DOS ESTELAS Y 'USHEBTIS'

En la colección, que a partir de ahora quedará expuesta en el Egipci, destacan dos 'ushebtis' (pequeñas estatuas que se depositaban en las tumbas) de un personaje llamado Paadishededet y un 'ushebti' de bronce del faraón Psusenes I (1.000 a.C) hallado en la necrópolis real de Tanis. Los flanquean dos estelas funerarias de piedra caliza, una de ellas con restos de color, en las que sendos personajes presentan ofrendas a Osiris y a Anubis respectivamente.

También resaltan varias estatuas de bronce de dioses egipcios -Osiris, Horus, Isis y Sejmet- y un escarabajo del 1100 a.C., en cuya base aparece inscrito el nombre del faraón Amenhotep III, padre de Akenatón, el rey hereje. Les acompañan cuatro 'ushebtis' anónimos de fayenza que pertenecen a una misma tumba. "No es habitual verlos juntos porque normalmente acaban dispersos", apunta Clos. Eso demuestra que probablemente fueron directamente de la tumba al anticuario y de este al comprador.         

Esposa, hijos y nietos de Cano habían tanteado vender las piezas en subasta y habían contactado con prestigiosas casas como Sotheby’s y Christie’s, pero tras una decisión familiar han optado "por no disgregar la colección, que para ellos tiene un valor personal, y han preferido que se quede entera en Barcelona, como homenaje al padre, sacrificando una ganancia económica que en una puja y con las piezas por separado habría sido como mínimo cinco veces mayor de la que podía pagar el museo", añade el coleccionista y fundador de la Fundación Clos.    

CERTIFICADOS DE AUTENTICIDAD

Las 17 piezas han llegado acompañadas de una serie de fotos de la época de cada una, en cuyos reversos, escritos a mano y atestiguados con firmas y sellos, figuran los certificados de autenticidad en el momento de la compra. A partir de ahora podrán consultarse en la Biblioteca del Museu Egipci, donde hasta este jueves aún puede visitarse  la exposición temporal sobre Osiris