Ir a contenido

DEL CHE A OTIS REDDING

'Black is beltza' y la censura a los gigantes negros

El músico y cineasta Fermin Muguruza presenta la exposición basada en el cómic homónimo, en la que recorre el revolucionario año 1967

Anna Abella

El músico y cineasta Fermin Muguruza, ante una viñeta ampliada del cómic ’Black is Beltza’, cuya exposición presenta en el Arts Santa Mònica.  / JOAN PUIG

El músico y cineasta Fermin Muguruza, ante una viñeta ampliada del cómic ’Black is Beltza’, cuya exposición presenta en el Arts Santa Mònica. 
Los gigantes de la comparsa pamplonica en Nueva York, en una viñeta de ’Black is Beltza’, del cómic homónimo de Fermin Muguruza, sobre el que el músico y cineasta inaugura una exposición en el Arts Santa Mònica.
Momento del montaje de la exposición ’Black is Beltza’, que el músico Fermin Muguruza presenta en el Arts Santa Mònica, basada en el cómic del mismo nombre. 
Momento del montaje de la exposición ’Black is Beltza’, que el músico Fermin Muguruza presenta en el Arts Santa Mònica, basada en el cómic del mismo nombre. 
Viñeta de ’Black is Beltza’, el cómic homónimo de Fermin Muguruza, sobre el que el músico y cineasta inaugura una exposición en el Arts Santa Mònica.

/

Todo empezó cuando hace años vio en ‘Egunkaria’, periódico en euskera “que cerró Aznar”, una foto hecha en 1965 donde se ve a la comparsa de los gigantes de Pamplona, típicos de las fiestas de San Fermín, desfilando por la Quinta Avenida de Nueva York. En el pie se leía que en un caso de discriminación racial habían prohibido participar a la Reina americana y el Rey americano, los dos gigantes negros. Aquella noticia abrió la curiosidad del que fue líder de Kortatu en los 80 y de Negu Gorriak en los 90, Fermin Muguruza (Irún, 1963), músico y autor en los últimos ocho años de películas y documentales, que se apasiona contando la génesis y el proceso creativo de ‘Black is Beltza’ (Bang), una novela gráfica que escribió junto a Harkaitz Cano, con dibujos de Jorge Alderete, que ha convertido en exposición: “un artefacto cultural transmedia” que es “un grito contra la censura”, resume, y que puede visitarse en el claustro del Arts Santa Mònica hasta el 28 de agosto.

FOTOS INÉDITAS DEL CADÁVER DEL CHE

Otros gigantes negros como Muhammad Ali, el rey del soul Otis Redding, el padre del funk James Brown o el activista Malcolm X y los Panteras Negras desfilan por la exposición, que va desplegando a través de ellos el panorama sociocultural y político que revela el cómic. Son figuras revolucionarias que sirven a Muguruza para poner el acento en el año, según él, más revolucionario de todos, 1967, en el que transcurre la historia tras una elipsis. “Es un momento en que se producen movimientos de resistencia y hechos que son señales de que se quiere cambiar el mundo y de actos de censura que hoy día se siguen sufriendo”, señala el artista vasco.

Llaman la atención varias fotos del cadáver del icónico Che junto a las de la guerrillera Tania (Tamara Bunke). “Son inéditas”, destaca Muguruza. Las había tomado en su día el fotógrafo de guerra Marc Hutten, quien se las dio a su tío, un misionero español. Medio siglo después, a finales del 2014, las descubrió en una caja de puros en casa de su tío fallecido, el concejal aragonés Imanol Arteaga, que las cedió exclusivamente para la exposición ‘Black is beltza’, que ya pudo verse en el Alhóndiga de Bilbao.  

La muestra, que aúna música, cómic, fotografía, recortes de prensa, cine y montajes audiovisuales, es también un recorrido geográfico por Nueva York, México, La Habana, Tijuana, Los Ángeles, Monterey, San Francisco, Montreal, Argelia, Madrid y Biarritz, los 11 escenarios que pisa el protagonista del libro, Manex Unanue, uno de los jóvenes portadores de los gigantes pamplonicas, en una trama que se imbrica por los disturbios raciales tras la muerte de Malcolm X, el estudio The Factory, fundado por Andy Warhol, la psicodelia, la dictadura de Franco, la guerra de Vietnam, la Expo de Montreal o las alianzas entre los Panteras Negras y los servicios secretos cubanos para salvar a un militante negro que iba a ser ejecutado por la CIA, historia esta que le contaron a Muguruza durante una visita a la isla.   

Muguruza celebra también, con el cambio de alcaldía en Madrid, el fin de 12 años de censura de sus conciertos en la capital con una próxima actuación en Getafe. El cantante ha querido recordar la querella que le puso el exgeneral de la Guardia Civil Rodríguez Galindo –“hoy en la cárcel por asesinato”-, la presión contra su grupo en el 2003, “el año del ‘Prestige’, cuando denunciaban la entente “Aznar-Blair-Bush por la guerra de Irak y el cierre de ‘Egunkaria’, el único periódico en euskera”, y les acusaron de “apología del terrorismo”. 

Ahora se siente con total libertad para crear en la residencia artística que disfrutará en el Arts hasta el 10 de julio, actuar en julio en Barcelona, en el festival Cruïlla, y empezar a preparar la película de animación basada en el cómic, prevista para el 2018. Mientras, señala con pasión algunas de las piezas personales con las que ha sembrado la muestra: desde su primera ikurriña –“cuando aún era ilegal”- a un disco y el póster del festival de Monterey de 1967, donde la revolución la encarnaron más gigantes: The Who, Janis Joplin, Jimmy Hendrix o su venerado Otis Redding, con su canción ‘Respect’, fallecido en accidente de avioneta aquel mismo año y que hoy luce cantando desde la viñeta de ‘Black is beltza’ de la camiseta de Muguruza.