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cita nocturna

Las siete novedades de la noche de los museos de Barcelona 2016

Un paseo por los centros culturales que se incorporan este año a la velada de puertas abiertas

Natàlia Farré

Público dirigiéndose al MNAC durante la Nit dels Museus del año pasado. 

Público dirigiéndose al MNAC durante la Nit dels Museus del año pasado.  / FERRAN NADEU

Una nueva edición de la  Nit dels Museus está en marcha. El sábado, por noveno año consecutivo, 83 centros culturales de Barcelona, L’Hospitalet, Badalona, Cornellà, Esplugues, Sant Adrià y Santa Coloma permitirán el acceso sin pasar por taquilla desde las siete de la tarde a la una de la madrugada. Se podrá ver la oferta habitual (las colecciones permanentes y las temporales), pero también habrá conciertos, 'performances', talleres y visitas guiadas y dramatizadas. Todo con el objetivo de "acercar los museos a la ciudadanía", según Berta Sureda, la aún comisionada de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona.

El reto no es fácil si se tiene en cuenta que el público local de los centros culturales de la ciudad es minoritario, solo un 20%, según los datos recogidos por el Institut de Cultura de Barcelona en el 2015. Una tendencia que se invierte durante la mágica noche, cuyos participantes, 147.000 el año pasado, son en su mayoría locales. Escoger qué visitar no es fácil porque la oferta es mucha, así que la iniciativa propone rutas, seis, que agrupan los centros por zonas y abarcan desde el Besòs al Llobregat, y desde el puerto al Tibidabo. Hasta aquí ninguna novedad.

Pero la Nit dels Museus siempre repara sorpresas. Y las de este año tienen nombre propio, los de los cuatro centros que se incorporan por primera vez a la iniciativa: el pabellón Mies van der Rohe, Fundació Ramon Pla Armengol, el Palau Güell y el Conducte d’Aigües del Museu de Badalona; y la de los tres que se reincorporan tras un periodo de de ausencia: Jardí Botànic, el Museu Etnològic y The Gaudí Exhibition Center-Museu Diocesà. Así que una de las muchas opciones de la noche es la ruta, no oficial, de las novedades, un recorrido que arranca en Badalona, pasa por Montjuïc tras recorrer Ciutat Vella y acaba en el Guinardó. Ahí va.  


A BADALONA ROMANA

Conducte d’Aigües. El espacio forma parte de los importantes yacimientos romanos que conserva el Museu de Badalona pero solo es accesible una vez al año: cuando se celebra el festival romano Magna Celebratio el último fin de semana del mes de abril. Así que la del sábado es una oportunidad casi única para disfrutar de este tramo de 40 metros de conducción de agua edificado en época del emperador Tiberio para proveer las fuentes públicas y las termas de Betulo. Construida con bóveda de cañón, es la única conducción de este tipo en Catalunya, y se supone es el último trozo de un acueducto que no se ha conservado.


UN GAUDÍ POCO CONOCIDO

Palau Güell. Más tardío en el tiempo pero igual de fantástico que el Conducte d’Aigües es el Palau Güell, la primera de las obras importantes de Antoni Gaudí, y una de las más desconocidas por el público. El encargo le llegó de su mecenas, Eusebi Güell, que quiso que el arquitecto le construyera un palacio urbano como residencia familiar. El resultado fue una edificación discreta en el exterior pero suntuosa en el interior, con trabajos de los mejores forjadores, ceramistas y carpinteros del momento. La azotea, como La Pedrera, tiene sorpresa: un bosque de chimeneas de ‘trencadís’. Recorrer el palacio ya merece la visita, pero la Nit dels Museus le pone un plus: el de la música en directo que amenizará toda la velada.


REALIDAD VIRTUAL PARA UN GENIO

The Gaudí Exhibition Center – Museu Diocesà de Barcelona. Más Gaudí ofrece el Museu Diocesà, que el año pasado transmutó en un espacio dedicado al genial arquitecto casi por entero. El centro conserva su colección, que abarca desde la época romana hasta la actualidad y que alberga tesoros de arte medieval, pero la pone al servicio de Gaudí. Así, a través del pasado y con sofisticadas herramientas de futuro (realidad virtual, hologramas, audiovisuales y demás tecnología puntera), el museo explica y repasa toda la obra del autor de la Sagrada Familia. También hay originales del arquitecto, como los libros con los que estudio y algunos de los artefactos con los que creó: compases, reglas y cartabones, además de fragmentos de sus vidrieras lobulares y dos de los bancos que realizó para la Colonia Güell, entre otros.


OBRA MAESTRA DE LA ARQUITECTURA

Pabellón Mies van der Rohe. Arquitectura racionalista es lo que ofrece Montjuïc con una de las obras más importantes, sino la que más, de uno de los padres de la arquitectura moderna: Mies van der Rohe. El espacio fue encargado al arquitecto para representar a la República de Weimar en la Exposición Internacional de 1929 con el objetivo de transmitir la modernidad del país a través de la arquitectura. Y lo consiguió. El pabellón es toda una declaración de principios: radical simpleza estructural y uso de acero y cristal. Fue demolido en 1930 y reconstruido en el mismo emplazamiento en 1986. El espacio vale la pena ya de por sí, pero además durante la noche habrá conciertos de música de cámara y jazz a cargo del Conservatorio del Liceu.


LUNA LLENA EN MONTJUÏC

Jardí Botànic. No muy lejos queda el Jardí Botànic. Pero ahí, como no hay iluminación artificial, hay que ir con linterna. Aunque la luna llena del sábado ayudará a la visita de una parte de las 15 hectáreas que ocupa el jardín, el espacio cultural con más superficie de la montaña y el espacio que tiene como función preservar y divulgar la vegetación mediterránea. El equipamiento, al igual que el Pabellón Mies van der Rohe, es herencia de 1929, momento en el que se urbanizó toda la montaña, aunque fue remodelado y ampliado a finales de los 90. Además de paseo guiado, habrá concierto de jazz con la Free Time Band.


ANTROPOLOGÍA Y MÚSICA DE LOS BALCANES

Museu Etnològic. La tercera de las novedades de la montaña es el Museu Etnològic que tras cuatro años cerrado por remodelación, reabrió el octubre pasado con el acento puesto en la pluralidad social y la diversidad cultural del país. Así que la Nit dels Museus es un buen momento para redescubrir el centro y recorrer las exposiciones temporales: ‘Tierra de cantereros’, una aproximación a la cultura del agua y sus oficios: alfareros y zahoríes. Y ‘Lo sagrado, lo profano y la fiesta’,  muestra que explora los orígenes y la vigencia del hecho religioso en Cataluña. Pero habrá más: conciertos de música gitana de los Balcanes, cuentos y recital de piano a cuatro manos con Carles Santos e Inés Borràs, y coreografía del Esbart Sant Martí.


UNA COLECCIÓN ÚNICA

Fundació Ramon Pla Armengol (Mas Ravetllat). La última parada de la ruta de las novedades está en el Guinardó, en lo que fue residencia de la coleccionista Núria Pla Monseny. Un enorme edificio  construido por Adolf Florensa en 1930 rodeado de 33 hectáreas de zona verde con más de 300 árboles, algunos centenarios. Visitar la finca ya es una delicia, pero no basta con el exterior, el interior atesora una de las colecciones de mueble español de los siglos XVI, XVII y XVIII más importantes, tanto por calidad como por cantidad, que incluye un fondo de bargueños únicos. Aquí además de música, habrá parada de ‘foodtrucks’. Indispensables para reponer fuerzas tras tan larga travesía.