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DE CANET AL MUNDO

La fiesta de Comediants 'ocupa' el Palau Robert

Una exposición repasa los 44 años de historia de la compañía que renovó el lenguaje del teatro catalán

Marta Cervera

La exposición reproduce los camerinos de Comediants y muestra su colorido e imaginativo vestuario y sus emblemáticas máscaras.  / ALVARO MONGE

La exposición reproduce los camerinos de Comediants y muestra su colorido e imaginativo vestuario y sus emblemáticas máscaras. 
Imagen del cartel promocional de la exposición Comediants, inventors dun nou llenguatge comisariada por Joan Font y Dani Freixes.

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Comediants, la histórica compañía teatral catalana, revive sus 44 años de historia con una exposición en el Palau Robert. Muy cerca de allí, en el edificio Can Serra, sede de la Diputación de Barcelona, se proyectan 10 horas de imágenes con espectáculos, series, documentales y la película 'Karnabal', que Comediants realizó con Carles Mira en 1985. Ambos espacios acogerán la muestra hasta el 28 de agosto.

La fiesta, las tradiciones mediterráneas y el teatro de calle están en el ADN del trabajo de Comediants, que han invadido de forma pacífica el Palau Robert. La exposición 'Comediants, inventors d’un nou llenguatge' pone de relieve el vendaval de aire fresco que supuso el lenguaje de la compañía tras los años grises del franquismo. Este grupo de actores, músicos y artistas sorprendió con transgresoras e imaginativas propuestas que animaron varias fiestas de La Mercè, la última en el 2014.

LA COMUNA DE LA VINYA

La muestra cuenta con vídeos, fotografías y objetos, entre los que destacan impresionantes piezas de vestuario y máscaras, señas de identidad del grupo. Es imposible exhibir todo el material de esta veterana compañía con base en La Vinya de Canet de Mar, donde se conserva todo. Su centro de creación fue también comuna durante años. "Todo aquello cambió cuando empezamos a tener hijos, dejó de ser práctico vivir así", explica Joan Font, director de Comediants y comisario de la exposición junto a Dani Freixes.

Comediants se proyectó al mundo tras el éxito del espectáculo con el que despidieron los Juegos Olímpicos de Barcelona-92. "Ya no se hacen producciones como aquella", lamenta Font. "Las normas de seguridad actuales lo impedirían". También en ese año olímpico la compañía catalana participó en la Expo de Sevilla con una divertida rúa de la que aquí se expone una maqueta en miniatura.     

La exposición cuenta con imágenes de su primera representación, 'Non plus plis' (1972), su aportación a la primera Fira de Teatre al Carrer de Tàrrega (1981), sus obras de teatro y sus acciones en espacios únicos como el Acueducto de Segovia, la Pedrera, la plaza Simón Bolívar de Colombia y la Ópera de Sidney.

LA CALLE, ESCENARIO IMPRESCINDIBLE 

"Hemos actuado en casi todo el mundo y en lugares increíbles", dice Font. Pero la calle es para él el gran escenario a reivindicar. "A diferencia de una sala de teatro, lo que ocurre en la calle no lo puedes controlar". Y recuerda que a principios de los años 70, todavía bajo el franquismo, una actuación de 'Non Plus Plis' en Madrid acabó como el rosario de la aurora precisamente porque actores y público salieron a celebrar el fin de iesta del espectáculo en plena calle. Se acababa invitando a la gente a bailar para que no solo los poderosos (representados por un millonario, un rey, un militar y un obispo) disfrutaran de la fiesta. La celebración acabó "con la intervención de los grises y con mangueras de agua".