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¿Viviremos en otro planeta?

El CCCB explora el futuro de la especie humana aunando ciencia, tecnología, arte y humanidades

'+Humans' trata temas como los cíborgs, las modificaciones genéticas y el sexo a distancia

NATÀLIA FARRÉ / BARCELONA

¿Creará la bioingeniería una nueva raza de humanos? ¿Qué será considerado bello de aquí 100 años? ¿Mantendremos relaciones íntimas con un robot? ¿Viviremos en otro planeta? ¿Somos ya cíborgs? El Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) se plantea estas preguntas y muchas más pero no ofrece respuestas, tampoco lo pretende. La idea es «dar las herramientas para ver el presente y prever el futuro», explica Vicenç Villatoro, director del centro.

Y las herramientas las ofrece en el marco de la exposición +Humans. «Un espacio de intersección entre ciencia, tecnología, arte y humanidades», continúa Villatoro, en el que a partir de pioneras propuestas artísticas y de investigación se explora el posible devenir de la especie humana. El punto de partida son los rápidos cambios tecnológicos y científicos actuales, y el punto de llegada: «decidir como sociedad cuáles queremos aceptar y dónde están los límites», apunta Cathrine Kramer, comisaria de la muestra.

Así, el primer espacio de +Humans plantea las modificaciones que estamos dispuestos a realizar en nuestro cuerpo y nuestra mente. Ahí están las prótesis inspiradas en las patas traseras de un guepardo de la atleta paralímpica Aimee Mullins y la documentación de Extra Ear, proyecto en el que el polémico performer Sterlac -quien opina que el cuerpo humano está obsoleto- se implantó una tercera oreja en el brazo. O la prótesis emocional Dispositivo empático improvisado que pincha y extrae sangre de su portador cada vez que un soldado norteamericano muere en Oriente Medio.

El cómo afecta el progreso en las relaciones humanas también tiene su espacio. A saber si el Test de compatibilidad de ADN sustituirá el romanticismo en las relaciones de pareja o si los mejores orgasmos tendrán como soporte una centrifugadora con fuerzas gravitatorias variables como propone la pieza Teledildónica para relaciones a distancia. De la evolución del entorno y del medio ambiente habla el tercera apartado de la muestra. Así, es posible que acabemos actuando como abejas polinizadoras si estos insectos desaparecen. Por si ello ocurre, Laura Allcorn ha diseñado un coqueto artefacto que parece un complemento de moda. Pero si las abejas están en peligro de extinción, nuevas especies han aparecido gracias a la modificación genética, como los canarios rojos o las ratas alcohólicas de las que habla Organismos postnaturales de la Unión Europea.

Muerte elegante 

El final está reservado a los límites de la vida, nacimiento y muerte, acontecimientos absolutos pero no rígidos. Así que una manera divertida y elegante, según sus autores, de irse es con la Montaña rusa eutanásica. Un viaje fatal basado en la medicina aeroespacial, la ingeniería mecánica y la gravedad.

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