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LA BIENAL DE ARTE ITALIANA

Albert Serra representará a Catalunya en Venecia

Chus Martínez dirige el proyecto experimental del cineasta de Banyoles

NATÀLIA FARRÉ / Barcelona

Complejo, sí. Interesante, también. Así pinta el proyecto catalán que el Institut Ramon Llull llevará a la Bienal de Arte de Venecia (de mayo a noviembre del 2015) y que ayer presentó de la mano de sus dos protagonistas: Albert Serra (Banyoles, 1975), y Chus Martínez (A Coruña, 1972). Dos nombres propios dentro del mundo del arte, aunque los más ortodoxos prefieran situar al autor de Història de la meva mort dentro del cine. Arte o cine, la clasificación carece de sentido para un proyecto que habla de arte, cine, ciencia, tecnología y más. Y que tiene su razón de ser en el cambio de paradigma que supone el siglo XXI, de ahí el nombre del proyecto: La singularitat. Un término que Martínez, su comisaria, afirma parte de «la singularidad matemática y tecnológica» y  define con conceptos como «nueva inteligencia» y afirmaciones del tipo «el arte conecta mundos que no están conectados de forma lógica. Es nuestra máxima herramienta especulativa».

Dicho esto, La singularitat tiene una parte más digerible que es la que Serra materializará en una propuesta audiovisual: «Una narración principal que se explicará desde diferentes puntos de vista y desde múltiples pantallas pero que solo tendrá una voz», explica el cineasta. Y que «mirará las formas de narrar que conocemos y las posibilidades del cine del futuro», apunta la comisaria. Será la primera vez que el realizador trabaje con un formato multipantalla, y esa posibilidad, la de poder añadir a sus películas elementos propios del arte, «aquellos que son inadmisibles en el cine», es lo que le fascinó a la hora de aceptar el proyecto en un momento que se sentía «aburrido y limitado» por la narración tradicional.

La idea de la propuesta, cuyo guion Serra afirma tener escrito, surgió de un encuentro fortuito durante el último Festival de Cannes. El realizador compartió  taxi con un desconocido que le contó que estaba escribiendo un guion sobre un hombre que quería matar al mejor amigo de su padre y, a su vez, también le habló de una gran fiesta celebrada en el yate del fundador de Microsoft. Lo primero -punto de partida y argumento inicial de la película- le llevó a pensar que «era un tema demasiado complejo para explicarlo con la narrativa convencional»; lo segundo le hizo darse cuenta de que «había varios parámetros dentro de la realidad, porque ninguno de los actores o productores o directores que conocía sabía de esa fiesta».

400.000 EUROS DE PRESUPUESTO / Con el encuentro, el germen de La singularitat se puso en marcha. Aunque la colaboración con Martínez, actual  directora del Instituto de Arte de la Academia de Arte y Diseño de Basilea (Suiza), llevaba en danza desde los tiempos en que la comisaria fue conservadora del Macba. Ahora solo queda el rodaje que se hará en los próximos meses y contará con 145.000 euros de los 400.000 presupuestados para la cita de la Bienal.