09 jul 2020

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entrevista

Quico Pi de la Serra: «Aquí nadie conoce sus derechos como ciudadano»

Actúa hoy en la sala Jamboree

NÚRIA MARTORELL / Barcelona

A Quico Pi de la Serra se le despertó la vocación en el Jamboree viendo a grandes del jazz. Ironías del destino, el bluesman de la Cançó nunca había actuado en el templo jazzístico de Barcelona. Hasta hoy: a las ocho y a las diez de la noche repasará su cancionero en la sala de la plaza Reial. Y estrenará un tema: Quan un es torna gran. «Una balada suave con animaladas en la letra». A modo de ejemplo, escoge esta estrofa: «Quan arribi el moment que tot es deslloriga/ que tant se te'n refot si és de dia o de nit/ em quedarà el consol d'anar a buscar la figa/ d'una professional que et diu el preu, i al llit...»

La entrevista es en su nueva casa del Born, donde L'home del carrer aún está instalándose. Sobrelleva como puede la muerte de un hijo, fallecido el mes pasado tras ser atropellado, sin cancelar conciertos. E intenta mantener el tipo obligándose a sonreír ante el espejo.

-Se cumplen 50 años de la grabación de L'home del carreren la que contó con la colaboración del guitarrista belga René Thomas, a quien descubrió precisamente en esta sala. ¿De verdad que no había actuado aquí?

-No tengo consciencia. Aunque lo del debut sirve también de eslogan, en plan Vine al mercat, reina. El recital de hoy me hace mucha ilusión. Me trae muchos recuerdos. El caché de Thomas, 500 dólares, lo pagó la mitad la discográfica y la mitad mis padres. Recuerdo la sala insonorizada con cajas de huevos vacías. Y cuando actué en el local de al lado, Tarantos. Me tenía que anunciar una flamenca. Tenía mi presentación apuntada. Miró el papel. No debió de entender nada. Y dijo: «Y ahora, ¡un cantante!».

-Tocará en formato de trío, con dos cracks: Amadeu Casas (guitarra) y Joan Pau Comellas (armónica). ¿Qué son para usted?

 

-Son mis hermanos. Lo mismo que Jordi Freixes, mi mánager.

-El que se ha bautizado como L'Any Pi de la Serra ha contado con el estreno de un documental en el que, entre otros grandes momentos, se le ve tocando con Caetano Veloso y Paolo Conte. ¿Lo más emotivo de este filme?

-Hay tantos momentos. Las palabras de Serrat, Llach, Bonet; Sabina diciendo que es mi discípulo.... Alguna actuación de mis inicios que ni sabía de su existencia... Está también la escena en la que yo entrevistaba a Silvio Rodríguez en casa de Luis Eduardo Aute mientras este pintaba, en un programa piloto que hice para TV-3.

-En el DVD, Roger Mas, Cesk Freixas o Sanjosex versionan sus clásicos. ¿Qué supone para usted?

-Me halaga muchísimo. Y me gusta mucho también la interpretación de La Terrasseta de Preixens. Todo esto tiene también que ver con la movida-homenaje que me harán el 11 de abril en el Teatre Joventut de L'Hospitalet, dentro del festival Barnasants.

-Además, va a publicar su biografía, Jo no hi era però me'n recordo, escrita por Alejandro Crimi.

 

-Es un libro que también incluirá poemas y varias caricaturas. Y naturalmente, no es precisamente la biografía de un santo. Hay varios apartados en los que hablo de política, de canción, de mujeres, de putas. Los que ya lo han leído se han divertido mucho. El editor quiere que lo publiquemos por Sant Jordi.

 

-En el apartado político, supongo que habla de lo mucho que le desengañó el proceso de la transición...

 

-Claro. Esa clase política diciendo la célebre frase «aquí no ha pasado nada». En España no ha habido la evolución política de los países europeos. Aquí nadie conoce sus derechos como ciudadano. Yo estoy a favor de la independencia. De la independencia de este radiador. Somos una comunidad pequeña. Y toda la gente que se manifestó... me pregunto por qué no ocupó el Parlament o la Generalitat. Para que los gobiernos se muevan hay que crearles un problema. ¡Hemos de conocer nuestros derechos! Mira la triste anécdota de esa mujer que grabó cómo los Mossos agredían a ese empresario y borró las imágenes de su móvil. Somos muy manipulables.

-Y más actuaciones a la vista: en el festival Strenes de Girona abordará material de su próximo disco.

 

-Sí, en el espectáculo Dues tasses. Pero mi próximo disco no sé cuándo saldrá. Estamos en una sociedad enferma en la que si no tienes material nuevo ya no te contratan. En este sentido, me siento maltratado.