la charla fue en septiembre

Caballé: "Me dijo el 'conseller' que mi defecto era haberme casado con un extranjero, un aragonés"

La soprano criticó la cadena humana de la Diada durante un coloquio en Zaragoza con Mari Cruz Soriano

La soprano criticó la cadena humana de la Diada en un acto en Zaragoza. / BATURROBIZARRO/YOUTUBE

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Hace ya algunos meses, mientras en Catalunya se vivía la euforia por el éxito de la cadena humana lograda en la Diada (1,6 millones de personas a lo largo de 400 kilómetros, según la Conselleria de Interior de la Generalitat), Montserrat Caballé asistió en Zaragoza al ciclo 'Charlas con valor', junto a la periodista Mari Cruz Soriano.

En el Hotel Reino de Aragón, la soprano repasó su trayectoria y también la actualidad política de aquellos días, con la que ella dijo no comulgar. "Se puede sentir idolatría por algo, siempre que no hagas daño a un tercero. (…) Las hostilidades no funcionan (…) Los pueblos del mundo tenemos que estar unidos", dijo la artista, que cargó contra las "cadenas". "No podemos hacer cadenas, las cadenas son para la esclavitud. Las cadenas humanas son para separar. (…) Las cadenas pueden ser de hierro, de oro, de plata, pero tienen que ser buenas cadenas. No tienen que ser cadenas que separan y humillan". 

Respecto a los cientos de miles de personas que unieron sus manos en la Diada, la soprano dijo: "Se ha dicho que ha habido un millón y medio de personas en esta cadena humana ¿Dónde estaban los 7 millones restantes?".

Una anécdota "patética"

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A continuación, dolida, explicó una anécdota "patética". "Hace años, en una cena muy importante en la Generalitat, estábamos cenando mi marido y yo con el presidente Pujol y su esposa y el 'ministro' [sic] de Cultura -y no es que yo le odie- me dijo que yo era una catalana universal (…) y que mi único defecto era haberme casado con un extranjero", porque su marido, Bernabé Martí es aragonés. "Me resultó patético -afirmó-. Me levanté de la mesa para irme, pero Marta Ferrusola me cogió la mano y me dijo 'siéntate, hay gente que no sabe lo que dice'".

"He sido una embajadora de España como todos los cantantes, todos los futbolistas... Y como me enseñaron en Naciones Unidas, por la unión de las gentes y de los pueblos. Quien pone cadenas me hace daño, extirpa a todo el resto, lo manda fuera", aseguró la soprano, que remachó: "Estoy muy feliz de haber nacido en Barcelona, de haberme casado con un aragonés, de que mi madre fuera de Valencia y de que mis hijos hayan estudiado en España".