La 66ª edición del Festival de Cannes

Ozon y la adolescencia más provocativa

El director francés presenta a competición 'Jeune et jolie'

Las actrices Geraldine Pailhas y Marine Vacth besan a François Ozon.

Las actrices Geraldine Pailhas y Marine Vacth besan a François Ozon. / AFP / VALERY HACHE

1
Se lee en minutos
N. S.
CANNES

Desde su primer largometraje, Sitcom, al que hace solo unos meses ganó la Concha de Oro en San SebastiánEn la casa,el francés François Ozon siempre ha estado fascinado por la adolescencia más provocativa. Así vuelve a demostrarlo en Jeune et jolie,que ayer presentó a concurso en Cannes. De hecho, el nuevo trabajo supone su retrato más definido de la lucha individual por definir la propia identidad frente a los cambios físicos y emocionales que la juventud conlleva, y de las reacciones que ese conflicto provoca en los demás. «El cine a menudo idealiza exageradamente la adolescencia», opinaba ayer el director.Jeune et jolie acompaña a una joven que de forma abrupta pasa de perder la virginidad a convertirse en prostituta. Ozon decide con acierto mantenerse lejos del terreno sociológico, y en cambio nos invita a conjeturar sobre los motivos. En última instancia, la película funciona ante todo como una sobria aunque poderosa reflexión sobre el sentido de poder y la necesidad de transgresión que el despertar sexual puede llevar a conllevar.

«No he intentado destruir el turismo mexicano. La realidad de México es peor que la que muestro en la película», aseguró por otra parte el mexicano Amat Escalante tras la presentación también a concurso de su tercer largometraje. En todo caso la violencia y la brutalidad queHeli escenifica --perfectamente ejemplificadas en una escena en la que unos genitales masculinos son quemados en primer plano- se perciben como un intento demasiado calculado y poco sincero de herir la sensibilidad del espectador.