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DE UN TIRÓN Y EN UNA NOCHE

Cesc Gay explica cómo rodó en EL PERIÓDICO una de las historias de 'Una pistola en cada mano'

El realizador aprovechó todos los elementos de la redacción del diario para explicar un ligue en el trabajo

Eduardo Noriega pidió que le pusieran ejemplares de prensa internacional en su mesa de periodista

ÓSCAR HERNÁNDEZ / Barcelona

Cesc Gay, director de 'Una pistola en cada mano', una de las últimas gratas sorpresas del cine español, no olvidará el rodaje de una de las cinco historias de hombres que protagonizan su película, la que rodó durante toda una noche y de un tirón en la redacción de EL PERIÓDICO. En ella, Eduardo Noriega, caracterizado de periodista con cartera colgada al hombro incluida, intenta ligar con una compañera, Candela Peña. Es casi un cuarto de hora de acoso sin derribo que acaba con sorpresa.

"Escogí la redacción de EL PERIÓDICO para rodar esa historia porque me metí en la cabeza que los protagonistas tenían que ser periodistas. Mi mujer (la acrtiz Àgata Roca), que había estado en el diario para una entrevista, me dijo que me gustaría mucho esa localización. Además, un compañero mío del colegio Virolai, el periodista Rafa Tapounet, trabaja ahí y por eso siempre he tenido simpatía por este diario", explica Gay, a quien le sorprendió una redacción tan espaciosa.

Añade el director catalán que el rodaje no fue nada fácil. "Nunca había rodado toda una noche y la verdad es que es muy cansado. EL PERIÓDICO nos dejó utilizar toda la redacción desde la medianoche del sábado a las 6 de la madrugada del domingo, que era cuando no había gente trabajando. Yo necesitaba 12 horas para rodar, pero lo tuvimos que hacer en la mitad de tiempo y de noche, pese a que en cine tienes medios para trabajar como si fuera de noche pero sin que le sea realmente".

DECORADO DE VERDAD

Confiesa Gay que su equipo apenas tuvo que añadir o quitar elementos de la redacción. "Solo una foto que no me gustaba y que salía de fondo en uno de los planos que hicimos con Candela Peña, pero la verdad es que lo aprovechamos todo". Alrededor de Peña y Noriega aparecen otros falsos periodistas (unos30 extras).

"También incluimos algún trabajador del diario que llegó por la mañana y se sumó al rodaje", añade el realizador. "No se les reconoce, porque sólo los protagonistas están enfocados", precisa. Detrás de la cámara había unos 30 técnicos.

La escena principal de la pareja de periodistas se grabó junto a las mesas de la sección Cosas de la Vida de EL PERIÓDICO, con las mismas pantallas e idéntico desorden efectivo que suele haber en la redacción. Gay visitó el diario cinco veces antes del rodaje para estudiar el escenario, lo que le permitió pensar en situar a Noriega en el altillo en una de las escenas.

Y otro detalle: Ni Noriega ni Peña trabajaron con los periodistas para actuar como tales, pero el actor sí pidió que le pusieran en su mesa de redactor unos diarios internacionales.

Únicamente los que trabajan o han visitado EL PERIÓDICO descubren en 'Una pistola en cada mano' que ni los lavabos, ni el ascensor, ni la entrada son los del diario. "Bueno, son recursos que uno tiene cuando rueda una película, combinar escenarios. A mí el vestíbulo de EL PERIÓDICO no me gustó. Pero además tampoco teníamos tiempo para rodar más allí".