Otro preso de ETA rompe con Sortu por su "renuncia a los objetivos históricos"

El etarra Jon Kepa Preciado, durante un juicio en la Audiencia Nacional por colocar un coche bomba en el 2003.

El etarra Jon Kepa Preciado, durante un juicio en la Audiencia Nacional por colocar un coche bomba en el 2003. / periodico

AITOR UBARRETXENA / SAN SEBASTIÁN

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El preso etarra Jon Kepa Preciado, alias 'Oier', se ha sumado a las críticas internas que está recibiendo la actual estrategia de la izquierda aberzale. Condenado a decenas de años de cárcel, he expresado su desvinculación de Sortu a través de una carta, en la que recrimina que esta fuerza haya renunciado a los "objetivos históricos". Además, lejos de cualquier autocrítica sobre el terrorismo, advierte a los dirigentes aberzales de que "no cuenten" con él "para negar en Euskal Herria la violencia como arma revolucionaria".

Preciado se sitúa en la misma línea que el también preso etarra Daniel Pastor, quien el pasado mes de diciembre hizo pública su ruptura con el colectivo de reclusos de ETA y mostró su apoyo a la organización ATA, que aboga por la amnistía general. Pastor incluso daba "por oficial su expulsión del conjunto de la izquierda aberzale oficial" y rechazó "el intento de patentado de términos como amnistíaautodeterminación u otros" que estarían llevando a cabo, según su opinión, Sortu, el colectivo de presos EPPK e incluso la propia ETA. De esta forma, ambos reclusos se suman al sector disidente con la actual estrategia de la izquierda aberzale, que está centrando sus reivindicaciones en el acercamiento de los presos, y no en la amnistía.

'Oier', quien llegó a dirigir el 'comando Vizcaya' de ETA, admite que su posicionamiento llega tras "una larga reflexión" abierta tras leer la carta de Pastor. De hecho, su opinión ha sido recogido por la misma página web, Lahaine.org, y utiliza idéntico argumento: "No en mi nombre".

Sortu ha apostado, con el apoyo mayoritario de las bases, por una línea estratégica que busca la implicación de los presos para superar la etapa del terrorismo, con una revisión autocrítica sobre la actitud de la izquierda aberzale hacia las víctimas. Sin embargo, existen sectores aberzales, incluidos muchos presos y sus familiares, que se sienten "olvidados", ya que su situación no ha cambiado desde el adiós a las armas, e incluso en algunos casos, se encuentran encarcelados a mayor distancia de sus domicilios.

JUSTIFICACIÓN DE LA VIOLENCIA

El preso también protesta ante lo que entiende como una renuncia de "los objetivos históricos" de la izquierda aberzale, y defiende la violencia como "arma revolucionaria, como opción legítima para luchar contra el que te desahucia, te roba la tierra, te exprime hasta la muerte o te niega tus derechos".

Preciado censura, desde la cárcel de Córdoba, que se potencie "solamente la lucha institucional, sabiendo los límites y su ineficacia muchas veces". "En mi nombre no quiero que se cambie Revolución por Pragmatismo, que se ignore la fuerza, la aportación, el compromiso, la sangre valentía de los hombres y mujeres de nuestra tierra en las últimas décadas para convertirnos en 'aceptables', en bien vistos por nuestros perseguidores, torturadores y verdugos", señala. Por todo ello, concluye afirmando "¡La lucha no cesa!".