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Domingo 23 septiembre 2018

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cine

Los galanes también tienen pulgas

Con ocasión del estreno de 'Superagente canino', recordamos a algunos de los perros más famosos de la gran pantalla

Los galanes también tienen pulgas

El director Raja Gosnell vendría a ser al cine de perros parlantes lo que Hitchcock fue al de suspense: su gran maestro. Su mérito, eso sí, es relativo. Mientras acompaña a Max, un rottweiler policía que se infiltra en un concurso de belleza para chuchos con el fin de desmantelar una red de contrabandistas de osos panda, 'Superagente canino' —la cuarta película perruna que Gosnell dirige, tras las dos entregas de la saga 'Scooby-Doo' y 'Un chihuahua en Beverly Hills' (2008)— pone el listón cómico tan cerca del suelo que hasta un perro salchicha tendría problemas para pasar por debajo de él.

Es una película esencialmente recomendable para: 1. Niños de seis años, 2. Grupos de amigos ebrios, y 3. Amantes poco exigentes de todo lo canino. Si formas parte de una de estas categorías hasta podrías llegar a incluir a Max entre los héroes perrunos más memorables de la historia del cine, que repasamos a continuación.


1. LASSIE

Probablemente, el perro al que todos los demás admirarían si vieran películas. Este célebre collie, que supera los más terribles obstáculos para reencontrarse con sus seres queridos, encarna lo mejor de estos animales: coraje, lealtad y entrega absoluta. Pal, que así se llamaba el can realmente, tuvo una lucrativa carrera gracias a 'La cadena invisible' (1943), y sus descendientes protagonizaron la teleserie del mismo nombre.


2. DUG

Si cada dueño de perro tuviera un collar de alta tecnología que tradujera todo cuanto piensa su mascota, todos ellos oirían las mismas frases que salen de este golden retriever en 'Up' (2009).


3. SPARKY

Devuelto a la vida por su dueño a la manera de Victor Frankenstein, el protagonista de 'Frankenweenie' (2012) es una aberración de la naturaleza. Pero, ¿qué otra aberración es capaz de mover la colita con tanta gracia?


4. UGGIE

Puede que 'The artist' (2011) ganara cinco Oscar en el 2012, pero en realidad la única razón de peso para verla es este jack russell terrier. Uggie murió en el 2015 a causa de un cáncer de próstata, pero no sin antes escribir su propio libro de memorias y convertirse en el único perro que dejó sus huellas en el Paseo de la Fama de Hollywood.


5. LA DAMA Y EL VAGABUNDO

¿Hay algo más adorable que dos perros adorables? Sí, dos perros adorables que se enamoran. Y la escena en la que un impoluto cocker spaniel y un chucho callejero se besan accidentalmente mientras comparten un plato de espaguetis es una de las más románticas de la historia del cine.


6. HOOCH

Tom Hanks podría ser amigo, literalmente, de cualquiera, incluso de este desastroso mastín francés. En 'Socios y sabuesos' (1989), el que anda a cuatro patas ayuda a resolver un crimen al que anda a dos. En el proceso no solo lo destroza todo, sino que genera babas suficientes para ahogar a los malos en ellas.


7. BEETHOVEN

Puede que derribe mesas enteras de comida, que invada la piscina familiar y cause destrucción donde quiera que vaya pero, ¿puede alguien resistirse a los encantos de este san bernardo de 85 kilos? 'Beethoven' (1992) gustó tanto que se convirtió en la película de perros más taquillera de todos los tiempos y generó nada menos que siete secuelas.


8. CUJO

Si Beethoven nos rindió a los encantos de los San Bernardo, 'Cujo' (1983) nos hizo mojar los pantalones de miedo por su culpa. Creado por la pluma de Stephen King, el protagonista del título es un perro dulcísimo hasta que la picadura de un murciélago le contagia la rabia y lo convierte en una imparable máquina de matar. King, por cierto, confesó más tarde que escribió 'Cujo' tan intoxicado de alcohol y cocaína que apenas recuerda haberlo escrito.


9. TOTO

En Hollywood hay pocos chuchos más icónicos que el cairn terrier que protagonizó 'El mago de Oz' (1939) junto a Judy Garland. Toto permaneció pegado a Dorothy a lo largo del camino de baldosas amarillas, ya fuera llevado en brazos o transportado en una cesta de pícnic, incluso cuando las cosas en Oz empezaron a ser realmente extrañas.