25 nov 2020

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SORPRESA EN EL MUNDIAL DE F-1

Alonso ficha por Renault para los próximos tres años

La fábrica francesa anunciará mañana, en una multitudinaria conferencia de prensa telemática (13.00 horas), el regreso de su bicampeón

Alonso vuelve ilusionado y en forma, esperando conseguir triunfos, en el 2022, cuando la F-1 tenga ya un diseño totalmente distinto al actual

Miguel Martínez

Fernando Alonso.

Fernando Alonso. / JEAN-FRANCOIS MONIER / AFP

Acaba de llegar a Oviedo el trofeo de las 24 Horas de Daytona para hacer crecer la vitrina de copas, para acumular más recuerdos. El iluminado expositor está situado en el segundo piso del Museo Fernando Alonso de Asturias, junto a los cinco coches de Ferrari que el asturiano ha pilotado —los de casi los títulos, los de las lágrimas en Abu Dhabi— muy cerca del McLaren de 2007, el de la rabia de pilotar contra un compañero y un equipo. Cada monoplaza rescata recuerdos, sobre todo, emociones. Y ninguna se puede comparar cuando contempla los seis monoplazas de Renault, el de su primera victoria en 2003, los de los títulos de 2005 y 2006, o los  del 2008 o 2009 en su segunda época con la fábrica de Enstone que no dudó en acogerle tras salir a palos de McLaren.

Tal y como adelantó El Periódico de Catalunya en su edición de ayer, Alonso, a punto de cumplir 39 años, arrancará el año próximo su tercera etapa en Renault con el mismo espíritu con el que llegó, en 2002, como probador. En aquel año, Jenson Button y Jarno Trulli acabaron a mitad de la parrilla y el equipo logró tres años después el título de constructores y pilotos gracias al coraje, habilidad y manos del 'Nano'. Por eso ha firmado un contrato de dos años más uno. Renault lo hará público este miércoles en una rueda de prensa telemática, a las 13.00 horas.

El regreso del hijo pródigo

Renault y Alonso han pasado por muchas tribulaciones desde que se despidieron con un apretón de manos a finales de 2009. La fábrica entregó el equipo a Genii Capital al final de 2010 y lo recuperó en 2016. Desde entonces no ha pasado de ser un equipo de mitad de parrilla, con cierta evolución en presupuesto y estructura, pero sin traducción a resultados, aunque el arranque de este año es algo más prometedor. Daniel Ricciardo hubiera luchado por entrar en el podio de la primera carrera de Austria de no mediar una avería.

El australiano se mostró mucho más rápido durante todo el fin de semana que Esteban Ocon, el piloto francés que el año que viene compartirá garaje con Alonso. Ricciardo se irá a McLaren y el asturiano regresa, por tercera vez, al equipo tras cinco años en Ferrari en los que el título se le escapó entre los dedos en dos ocasiones, con el recuerdo de las lágrimas de Abu Dabi, con el mal sabor de boca de una despedida triste con el petulante, ineficiente y efímero Marco Matiacci al frente de la escuadra roja.

Una nueva F-1

Alonso dejó Ferrari para embarcarse en la aventura de regresar a McLaren —de donde había salido a golpes en 2007— animado por un suculento contrato y la fe puesta en el regreso de los motores Honda. Pero el propulsor japonés resultó demasiado joven, sin el desarrollo previo necesario. Fueron tres años de frustración, que finalizaron con la sustitución por motor Renault en 2018.

A finales de ese año, Alonso comenzó las negociaciones con Renault para volver a la F-1 tras decidir buscar fuera de la F-1 nuevos retos durante un par de años, hasta que el cambio en el reglamento pintara otra F-1 distinta a la que Mercedes maneja con mano de hierro.

En estos dos años ha ganado las 24 Horas de Daytona, dos veces las 24 Horas de Le Mans, un mundial de Resistencia, un asalto al Dakar, y un intento frustrante en las 500 Millas de Indianápolis que repetirá el próximo mes de agosto con el objetivo de completar la Triple Corona.

Desde septiembre trabajará en otra dirección, en la preparación de su llegada a Renault en una nueva F-1, la de la brutal restricción de presupuestos en 2021 y un nuevo reglamento técnico en 2022, la oportunidad para que un equipo mediano haga cosas importantes como lo hizo antes, con el espíritu que inundó al equipo de Enstone cuando Alonso se subió por primera vez al Renault como piloto oficial en 2003 con aquel memorable primer triunfo en Hungría, con el recuerdo de los títulos de 2005 y 2006 frente a escuderías como Ferrari, McLaren, Toyota o Williams, con muchos más recursos, frente a dioses de la F-1 como Michael Schumacher. Vuelve Alonso.