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RECUPERACIÓN MILAGROSA

Sophia Flörsch abandona Macao consciente de haber salvado su vida

La joven piloto alemana, de 17 años, agradece a los doctores que la operaron, durante 11 horas, el milagro de seguir viva y poder competir de nuevo

Flörsch perdió el control de su F-3 a 250 kms/h. y, tras proyectarse sobre el coche del japonés Tsuboi, se estrelló contra una de las tribunas de Macao

Emilio Pérez de Rozas

La piloto alemana Sophia Flörsch, de 17 años, abandona el hospital de Macao durante la operaron durante 11 horas tras sufrir un grave accidente en el ^GP de F-3.

La piloto alemana Sophia Flörsch, de 17 años, abandona el hospital de Macao durante la operaron durante 11 horas tras sufrir un grave accidente en el ^GP de F-3. / AFP / ISAAC LAWRENCE

Fue un accidente terrible, un vuelo que dio la vuelta al mundo. Un monoplaza fue catapultado a las alturas, a una de las tribunas del circuito urbano de Macao, escenario, cada año, de una de las carreras más vistosas (y peligrosas, sí) del calendario internacional, incluso tratándose de vehículos de F-3, muchísimo menos peligrosos que los actuales F-1, pero que cuando cogen velocidad y, encima, se montan encima de otro coche convirtiéndose éste en un auténtico trampolín salen volando, como le ocurrió a la jovencísima piloto alemana Sophia Flörsch, de 17 años, a más de 250 kilómetros por hora.

Fue en el Gran Premio de Macao, hace poco más de una semana. Tras el vuelo, Sophia ingresó en el Hospital General Conde S. Januario, de Macao, donde fue intervenido ¡durante 11 horas! de una delicadísima operación en su destrozada séptima vertebra cervical. Hoy, ante la expectación general, no solo por su coraje y valentía sino, también, por el milagro médico que se ha producido, ha abandonado el centro médico rumbo a su casa en Alemania.

Gran labor de los médicos

Flörsch, que ofreció una conferencia de prensa de agradicimiento a todo el equipo médico que le atendió y, también, claro, a los miles y miles de mensajes que le llegaron a través de las redes sociales interesándose por su estado (de ahí que también haya hecho un amplio comunicado vía facebook), reconoce que se encuentra "abrumada" por todo el apoyo recibido y que está "realmente feliz" por volver a ver a su familia y amigos. También ha agradecido la labor del personal médico del hospital de Macao afirmando que han realizado "un trabajo perfecto".

Sophia Flörsch sonrie, hoy, a la salida del Hospital General Conde S. Januario, de Macao. / AFP / ISAAC LAWRENCE

"Celebré mi segundo cumpleaños, el 18 de noviembre en Macao", recordó la alemana, cuya determinación por seguir compitiendo no ha menguado pese al grave accidente. "Ahora comienza un nuevo capítulo y estoy deseando que comience. Centrémonos, pues, en el 2019", agregó en el mensaje que ha dedicado a todo el mundo y con el que quiere tranquilizar a sus seguidores, miles pese a su enorme juventud.

La carrera apenas acababa de empezar. Era la cuarta vuelta al trazado urbano de Macao y la piloto alemana perdió el control de su coche en la vuelta 4 de la prueba final de la F-3, chocando contra el monoplaza coche del japonés Sho Tsuboi, campeón de la F-3 japonesa, antes de salir catapultada. Flörsch, que viajaba a más de 250 kilómetros por hora, voló más allá de las barreras de seguridad y chocó contra una valla.

"No soy un número para que haya mujeres en las competiciones. Creo en mi calidad"

Sophia Flörsch

Piloto alemana de la Fórmula-3

«No soy un un número para que haya mujeres en las competiciones. Creo en mi calidad». Con esa declaración de intenciones entró en el campeonato de F-4, bajo un programa de apoyo a las mujeres de la FIA . «Tengo que escuchar algunos comentarios estúpidos de vez en cuando como que las mujeres no están hechas para pilotar, pero es lo que los chicos repiten porque lo han oído en su casa. En la pista ya saben con qué se van a encontrar», dice, convencida del fin que la motiva: «Tengo que tener éxito cada año, porque sin él, no puedes ir al siguiente nivel».

La prestigiosa escudería Premat le hizo una oferta para repetir un segundo año, según informa Miguel Martínez, pero Sophia, de acuerdo con su padre, decidió dedicar la primera parte de este 2018 a terminar el bachillerato, y fue a partir del verano cuando ingresó en la F-3 que acabó venciendo el hijo de Schumacher. La piloto fue adaptándose a una categoría nueva, rodeada de pilotos con más experiencia y consiguió puntuar por primera vez en Austria. El GP de Macao, el colofón de la temporada, era su gran oportunidad y allí se libró la muerte por muy poco