Ir a contenido

LA ÚLTIMA GRAN CONTRATACIÓN DEL 2020

Así se gestó el fichaje de Àlex Márquez por Honda

La marca campeona del mundo de MotoGP prefirió premiar al nuevo campeón de Moto2 que retener a Zarco o ascender al veterano Crutchlow al equipo oficial

La retirada de Lorenzo pilló por sorpresa a Honda y a Marc Márquez, que días antes había conversado, largo y tendido, en Milan, sobre la moto del 2020

Emilio Pérez de Rozas

Àlex Márquez (Honda) habla con uno de los telemétricos del equipo LCR Honda.

Àlex Márquez (Honda) habla con uno de los telemétricos del equipo LCR Honda. / ALEJANDRO CERESUELA

Solo faltó que el pasado lunes el extrovertido Cal Crutchlow, el veterano piloto británico de 34 años, oficial de Honda, hiciese una de sus bromas trasladando el mono de Jorge Lorenzo del camión del ‘team’ Repsol Honda al del equipo LCR, con el que iba a debutar el joven Àlex Márquez en MotoGP, para que la audiencia, es decir, el centenar de periodistas que se habían quedado a los primeros 'tests' del 2020 empezasen a sospechar cualquier cosa. Sí, incluso que el pentacampeón mallorquín volvía.

Y es que, en realidad, todo, todo, lo provocó la repentina retirada de Lorenzo, que justo semanas antes había negado en el circuito australiano de Phillip Island que fuera a lanzar la toalla, poco después de que el presidente de Honda, Yoshishige Nomura, asegurase en Motegi que iban a cumplir el año de contrato (2020) que Lorenzo tenía firmado. Es más, después del GP de Malasia, el mallorquín y Marc Márquez volaron a Milán, donde aquel martes, en el salón EICMA, los dos campeones asistieron a la presentación de los equipos 2020 de Honda Racing Corporation (HRC).

La siempre crítica Honda RC213V

Aquel día, 5 de noviembre, Lorenzo estuvo hablando largo y tendido con Márquez, pidiéndole que le ayudase a hacer más pilotable la RC213V del 2020, y fue ahí donde Marc le dijo que le habían comentado que el motor sería aún más potente: “Olvídate, Jorge, el carácter de esa moto siempre será crítico, extremo y físico, yo creo que eso no va a cambiar”. Quién sabe, igual ese intercambio de palabras y el convencimiento de que estaba harto de hacerse daño fue lo que, finalmente, hizo que Lorenzo anunciase, ante la sorpresa general, su retirada en Cheste (Valencia).

Y a partir de ahí fue cuando, deprisa y corriendo, Alberto Puig, 'Team Manager' de Honda; Tetsuhiro Kuwata, General Manager de HRC, y Takeo Yokoyama, Jefe Técnico con Honda, siempre en contacto con Nomura (“aquí todo lo hace la compañía, no los nombres”, señala uno de los implicados), analizaron las posibles alternativas que tenían de cara al 2020, para entregarle la moto campeona que Lorenzo acaba de dejar libre.

Alberto Puig, Team Manager de Honda, se acercó a la pista para ver a Àlex Márquez. / ALEJANDRO CERESUELA

Fue ahí donde, de pronto, las puertas de MotoGP, que estaban totalmente cerradas para Àlex Márquez (de ahí que hubiese renovado por el equipo Estrella Galicia 0,0 Marc VDS para seguir, un año más, en Moto2), se abrieron de par en par y, como reciente campeón del mundo de Moto2 (“nunca como el hermano de…”, señala una fuente del equipo Repsol Honda), entrase a formar parte de la terna de la que saldría el nuevo compañero de boxe de Marc. La decisión, pues, se centró en el veterano Crutchlow, de 34 años y con gran experiencia en MotoGP; el francés Johann Zarco, bicampeón de Moto2, expiloto de KTM MotoGP y hasta entonces piloto sustituto, sin grandes resultados, del lesionado Takaaki Nakagami, y el propio Àlex Márquez.

El valor de ser campeón

Ni que decir tiene que, en cuanto se supo que el nombre de Àlex estaba sobre la mesa del inmenso camión blanco que HRC tiene aparcado detrás del boxe del ‘team’ Repsol Honda y donde Puig y la cúspide japonesa debaten los asuntos, Marc jugó sus cartas mediáticas con gran habilidad, dando a entender que le haría mucha ilusión (aunque, en el fondo, preferiría que sufriese menos presión en otro boxe, sobre una moto más llevadera) que su compañero de equipo fuese su hermano Àlex “que, con este segundo título, ha demostrado lo que vale y, sobre todo, ha dejado ya de ser el ‘hermano de…’ para convertirse en Àlex Márquez, bicampeón del mundo”.

Todas las fuentes consultadas aseguran a EL PERIÓDICO que Honda no hubiese firmado a Àlex (sí, cierto, por solo un año, para que su contrato esté equiparado en el tiempo con el resto de ‘magníficos’) si no hubiese conquistado la corona de Moto2. Ha sido ese título y la confirmación de que es un bicampeón con enorme proyección lo que, finalmente, convenció al 'staff' de la firma alada de darle la oportunidad con la que sueñan todos los pilotos, aunque más de uno, en los últimos dos años, haya rechazado medirse con el prodigioso Marc Márquez en ese boxe.

Marc Márquez (delante) y Àlex Márquez (detrás) coincidiero, el pasado miércoles, un par de veces en pista, en el segundo y último día de test de MotoGP en el trazado de Cheste, en Valencia. / ALEJANDRO CERESUELA

La opción más sencilla para Honda, y así lo hicieron saber a este diario fuentes del propio equipo, era colocar a Crutchlow, convertido ya en el segundo piloto oficial mientras crece el hermano pequeño de Marc, en el Repsol Honda, pero el británico, impulsivo, hablador, muy crítico y a menudo con malas formas, cosa que molesta profundamente a los japoneses, hubiese sido una bomba de relojería en el boxe del octocampeón. “Además -insiste otra fuente-, ascendiendo a Cal no ganábamos nada, simplemente lo trasladábamos de boxe, pues Crutchlow ya cuenta con el mismo material que Marc en el equipo ‘satélite’ de Lucio Cecchinello”.

Marc, el mejor maestro

A partir de ese momento, y pese a que Honda detectó que a la organización del Mundial le hacía cierta ilusión, para reforzar la apuesta mediática francesa (televisiva, Canal+), recuperar a Zarco para MotoGP añadiendo su valor al de Fabio Quartararo, la apuesta de HRC se centró en Àlex, entre otras razones porque es joven (23 años), bicampeón del mundo (pocos equipos oficiales tienen un segundo espada de ese nivel), tendrá el mejor maestro a su lado y, como reconoció uno de los ingenieros que participó en la decisión, “es un auténtico profesional, un auténtico currante, un auténtico trabajador y, solo hay que analizar su trayectoria, para darse cuenta de que no para hasta que consigue su objetivo”.

Hay otro punto que decantó a Honda: no tener, en estos momentos, ningún piloto joven en su órbita. Cierto, tiene tanto dinero que cuando, por citar dos nombres que también les atraen, Jorge Martin y el surafricano Brad Binder (‘rookie’ de KTM en el 2020) crezcan, podrían gastarse el dinero que quisieran en ellos. Pero quieren probar con Àlex porque con su fichaje no solo hacen feliz a Marc, que es el campeón que ellos quieren, deben y necesitan retener, feliz y motivado, sino que también premian y proyectan la conquista de un título (Moto2) nada fácil de conseguir.

Ni que decir tiene que Repsol, que desde el principio dio su visto bueno a la operación (la compañía energética jamás se inmiscuye en la elección de los pilotos Honda) y Estrella Galicia, patrocinador personal de los Márquez, ayudaron a que Àlex se pudiese desvincular de su equipo de Moto2 sin problemas. Es más, la semana que viene, Marc y Àlex, protagonizarán el primer evento juntos tras su unión en MotoGP, y será representando a la cervecera gallega.