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BALANCE DE MANDATO

La Gran Barcelona resiliente

El Área Metropolitana de Barcelona se enfoca en la detección de riesgos para definir sus estrategias

A.G.

 El AMB configura estrategias metropolitanas a partir de acciones concretas sobre el territorio

 El AMB configura estrategias metropolitanas a partir de acciones concretas sobre el territorio

Detectar riesgos, adelantarse a los problemas y proponer soluciones transversales son los tres ejes que vertebran el Área de Planificación Estratégica del Área Metropolitana de Barcelona (AMB).

Se podría decir que esta división es la que activa las estrategias y políticas que se llevan a cabo en el territorio y que no pertenecen exclusivamente a un municipio, sino que intervienen varios, ni a un solo servicio, ya que abordan de manera integral problemáticas amplias en colaboración con las distintas áreas del AMB.

Tras un primer mandato (2011-2014) en el que se definió una Reflexión Estratégica Metropolitana (REM), en este mandato se da un paso adelante y se apuesta por «pasar de la reflexión a la acción», tal y como lo define el Director de Planificación Estratégica, Francesc Magrinyà.

Proyecto DREAM

Para ello, explica Magrinyà, se han basado en el concepto de «territorio resiliente», es decir, en ser capaces de adaptarse a los cambios y a las situaciones adversas y de recuperarse de éstas. «Estamos en un momento de cambio, en un entorno de incerteza y de riesgos, así que hemos ido trabajando alrededor de los riesgos existentes para articular políticas metropolitanas», defiende el Director.

Así, y sobre los pilares del Plan de Actuación Metropolitano (PAM) -que recoge todos los hitos que la institución se compromete a conseguir durante el mandato-, el área ha dado un paso más para definir las líneas estratégicas que articulan las siguientes acciones que llevará a cabo el AMB, y que surgen como respuesta a esto riesgos detectados en el territorio tanto a nivel social como económico, medioambiental y de gobernabilidad.

Alrededor de estas amenazas se articula el proyecto DREAM, una lista de 25 documentos que trabajan en el Diagnóstico de los riesgos, en su Reflexión y en la fijación de una Estrategia que defina las Acciones Metropolitanas a ejecutar. «Recogemos aquello que cada servicio del AMB hace de manera individual y lo planteamos desde una mirada conjunta, estableciendo las políticas metropolitanas que se desarrollarán en el futuro», apunta Francesc Magrinyà.

Las estrategias clave

En este final de mandato se presentarán los primeros diez DREAMs, entre los que destacan cuatro líneas estratégicas: economía circular, agricultura metropolitana, transición energética y movilidad sostenible, ejes que está activando el Área de Planificación Estratégica en colaboración con el resto de áreas del AMB, «trabajando de manera transversal», asegura el Director del Área de Planificación Estratégica.

La labor que desarrolla el ala estratégica se basa, por tanto, en potenciar el trabajo colaborativo y en crear sinergias entre los diferentes agentes metropolitanos, tales como el Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona (IERMB), universidades, consejos comarcales y, especialmente, ayuntamientos, con la idea de crear un espacio de beneficio mutuo y esfuerzo conjunto.

Mesas de debate

Esta voluntad de potenciar el diálogo entre actores metropolitanos y de crear estrategias desde y para el mundo local se ha materializado a lo largo de este mandato en acciones específicas desarrolladas en los municipios, pero también en iniciativas como la consolidación de las Mesas de debate. Este espacio, organizado alrededor de los diversos conflictos socioecológicos presentes en el AMB, pretende poner en común al tejido social en temas como la preservación de la agricultura o la conservación de los espacios de valor ecológico.

De lo local a lo metropolitano

Las acciones impulsadas por el Área de Planificación Estratégica surgen de la idea de elevar a escala metropolitana estrategias locales. Un ejemplo de éstas es la Economía Circular -que articula el DREAM 2-, que ha movilizado a las áreas de Desarrollo Económico y Social, Medio Ambiente y Territorio para colaborar en iniciativas impulsadas por varios municipios metropolitanos. Así, el AMB ha puesto a disposición de los consistorios implicados -que suelen tener menos medios y recursos- a expertos en economía circular, en el marco del programa de simbiosis industrial. Por otra parte, ha hecho de nexo de unión entre ocho localidades para desarrollar un programa para preservar las Muntanyes del Baix, dedicado a reducir el riesgo de incendios y a construir calderas de biomasa abastecidas con madera de la zona. Un reaprovechamiento de recursos que también guía el proyecto ‘Recircula HUB’, desarrollado en colaboración con la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) mediante el que 22 grupos de alumnos participan en el desarrollo de proyectos para transformar residuos plásticos en recursos, y cuyos ganadores podrán desarrollar su idea en colaboración con Barcelona Activa.