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LOS RETOS METROPOLITANOS

Janet Sanz: "Hay que impulsar una identidad metropolitana compartida"

La vicepresidenta de Planificación Estratégica habla de los hitos y los retos de futuro de esta área del AMB

A.G.

Janet Sanz, vicepresidenta del Área de Planificación Estratégica del AMB

Janet Sanz, vicepresidenta del Área de Planificación Estratégica del AMB / Ricard Cugat

El Área de Planificación Estratégica del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) se encarga de definir y coordinar las líneas de actuación que siguen los servicios de la institución y que están establecidos en el Plan de Actuación Metropolitano (PAM). Desde su configuración, estudia la manera de formular estrategias conjuntas basándose en la detección de riesgos y en la definición de acciones para abordarlos. Janet Sanz, vicepresidenta de Planificación Estratégica del AMB, explica cuáles son los principales hitos alcanzados y los retos de futuro que se marca esta área.


Pregunta (P). Una de las iniciativas estrella del mandato dentro del Área de Planificación Estratégica es el proyecto DREAM. ¿Qué supone su creación?

R. Desde el Área de Planificación Estratégica hemos dado un salto cualitativo en transversalidad, ya que lo que necesitamos son respuestas que pasen de la reflexión a la acción. Con el paso del proyecto REM al DREAM hemos traducido los sueños metropolitanos en proyectos específicos para hacerlos realidad. Más que quedarnos con el nombre, es más interesante la filosofía que hay detrás: pasemos a la acción, hagamos propuestas concretas. El proyecto DREAM busca precisamente eso, concretar estrategias metropolitanas que tienen impacto municipal en materias clave, como el cambio climático, la movilidad sostenible, la vivienda o la transición energética.

Respuesta (R). ¿Cuál es el papel concreto del área en este paso a la acción?

R. Nuestro papel es acompañar al resto de áreas y generar espacios de trabajo transversales que nos permitan profundizar en aquellos temas que sentarán las bases de las futuras políticas metropolitanas. Y lo hacemos con propuestas concretas, como la economía circular o la soberanía alimentaria. Es decir, introducimos nuevos temas en la agenda, pero además diseñamos estrategias junto a las diferentes áreas. Aportamos ideas y además herramientas, como el Plan Estratégico Metropolitano (PEMB), que impulsa todas estas reflexiones que acaban cristalizándose en pactos, o el Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona (IERMB), cuyos estudios nos permiten redactar planes de futuro sobre datos y realidades concretas.

P. En cierta manera, se podría decir que son el nexo de unión entre la esfera local y la esfera metropolitana.

R. Exacto. Es saltar de la escala local a la metropolitana y conseguir que los retos que comparten los municipios rehúyan las diferencias políticas de los ayuntamientos para trabajar en común. Siempre existe el riesgo de mirar solo a corto plazo y una legislatura es muy poco tiempo para ver proyectos materializados, por eso es importante garantizar que los grandes acuerdos puedan sacarse adelante independientemente de los colores políticos, y esta es otra de nuestras funciones. El liderazgo metropolitano debe hacer avanzar hacia estrategias conjuntas sobre retos compartidos, como pueden ser el cambio climático, la economía circular, la segregación o el envejecimiento de la población.

"Es importante que los municipios rehúyan las diferencias políticas para trabajar en común"

Janet Sanz

Vicepresidenta de Planificación Estratégica del AMB

P. Uno de estos grandes retos es la transición energética. ¿Cómo lo han afrontado?

R. En el ámbito de la transición energética tenemos un doble reto. Por un lado, plantar cara a una legislación estatal injusta, que sitúa a la energía como una mercancía y no como un derecho, y por otro, demostrar cómo se puede revertir esta situación a través de proyectos tanto a escala metropolitana como local. La creación de Barcelona Energía, operador barcelonés y también metropolitano, las propuestas específicas de regeneración y rehabilitación energética en los barrios o la simplificación de los trámites para incorporar placas solares que permitan el autoconsumo son ejemplos claros de esta nueva voluntad.

La transición energética no es solo un discurso, sino que tiene un impacto en la vida de la gente, porque ayuda a combatir problemas como la pobreza energética. Estamos gastando muchos recursos a nivel metropolitano para paliar los efectos de un mercado que solo piensa en sus intereses cuando comercializa energía y queremos darle la vuelta. Queremos no solo pagar consumos, sino conseguir que la gente pague un precio justo por un elemento básico como es la energía. 

P. ¿Cuáles son los retos de futuro del Área de Planificación Estratégica?

R. Tenemos dos objetivos de futuro transversales. Uno es la redacción del nuevo Plan director urbanístico metropolitano (PDU), en el que estamos trabajando y que diseñará las futuras reglas del juego a nivel urbanístico, introduciendo proyectos de reequilibrio territorial, preservación del territorio agrícola o de impulso a la movilidad sostenible, entre otros.

Y, por otro lado, la creación de un nuevo Plan Estratégico Metropolitano, que deberá integrar todas las propuestas que se están haciendo. Hemos puesto las bases, pero ahora falta concretar en temas centrales, profundizar y hacer que los proyectos piloto que se han puesto en marcha se consoliden y formen parte de la estructura del AMB. 

"Tenemos el reto de impulsar una identidad compartida y de que se traslade a una gobernanza colectiva"

Janet Sanz

Vicepresidenta de Planificación Estratégica del AMB

P. Y a nivel de gobernabilidad, ¿qué cambios se prevén de cara al futuro?

R. Nuestras competencias están mercadas legalmente, y eso nos permite sacar adelante proyectos no solo de gestión sino también políticos, pero creo que ahora tenemos que hacer un salto de escala. Tenemos el reto de ejecutar un liderazgo puramente metropolitano, de impulsar una identidad metropolitana compartida y de que ésta se traslade a una gobernanza colectiva que no pase solo por la representación de los propios ayuntamientos.

Y para hacerlo necesitamos ir más allá, que este espacio crezca. No nos podemos quedar en la Barcelona metropolitana de los 36, tenemos que ir hacia una región metropolitana que incorpore al Maresme y a los Valleses, no nos podemos dejar a nadie fuera. Cuando hablamos de temas como contaminación, por ejemplo, esta necesidad se ve muy clara, porque el aire no separa entre municipios. Por tanto, es necesario que todas las estrategias sean compartidas. Necesitamos eso: una gobernanza con identidad metropolitana clara y un salto de escala.