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Menores en una escuela.

Bianca Bufi (Save the Children)

QUÉ HACER

Soluciones contra el cambio climático (2): dar oportunidades a niñas y mujeres

Un mundo más igualitario no resultaría en más población y contaminación, sino en lo contrario.

Michele Catanzaro

Por el simple hecho de existir, un ser humano tiene una "huella de carbono". Cada día, nacen 200.000 personas, lo que resulta en un aumento de la población mundial de 80 millones de individuos por año.

"La población mundial debe ser estabilizada", manda un manifiesto contra el cambio climático firmado por 11.000 científicos hace unas semanas. La planificación familiar está entre las diez medidas más eficaces contra el calentamiento, según el proyecto Drawdown. Pero hay una medida aún más eficaz, según esa iniciativa: educar a las niñas.

"La justicia social global y la emancipación de la mujer son las acciones más eficaces desde el punto de vista demográfico", afirma Julio Pérez Díaz, del Instituto de Economía, Geografía y Demografía (IEGD) del CSIC, en Madrid.

Los países donde más crece la población son los que menos contaminan por persona

Este experto alerta sobre algunos tópicos demográficos. En primer lugar, los países donde más crece la población, no son precisamente aquellos donde hay más contaminación por cabeza, o sea los países ricos del norte del mundo.

En segundo lugar, la fertilidad lleva bajando desde hace décadas en todos los sitios del mundo, África inclusa. El crecimiento de la población mundial se debe entonces a que mueren menos niños y la esperanza de vida aumenta. Al cabo de un tiempo, la población empezará a bajar.

En tercer lugar, la reducción generalizada de la fertilidad no se debe tanto a las políticas de planificación familiar. "Esta reducción se ha dado tanto en China, donde había la política de hijo único, como en Viet Nam, donde no la había", ejemplifica Pérez Díaz.

Salir de la subsistencia

"La fertilidad se reducirse cuando las sociedades empiezan a transmitir a los hijos más de lo que reciben de ellos", explica. En las sociedades rurales, los hijos aportan recursos. Pero cuando las familias salen de la economía de subsistencia y dejan de explotar prematuramente a sus hijos, su estrategia pasa a hacer menos hijos e invertir más en cada uno de ellos.

Jusiticia social y emancipación femenina reducen la población en lugar de dispararla

"Quien piensa que cuidando mejor a las personas vamos a tener más gente y contaminar más se equivoca mucho. La justicia social es más eficaz que la planificación familiar", resume Pérez Díaz. El demógrafo añade que una pieza-clave de esta transición es la emancipación de las mujeres y su acceso a la educación.

"La cuestión no es cuanto somos, sino como consumimos", alerta Pérez Díaz. "Si no cambiamos lo segundo, podríamos tener la sorpresa de que, cuando la población deje que crecer, sigamos contaminando igual", concluye.