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LA LUCHA CONTRA LA CONTAMINACIÓN

Madrid Central es la zona de bajas emisiones más eficiente de Europa

Un informe de Transport & Environment destaca que el área de Carmena es la que más baja la polución

Martínez-Almeida anunciará una reforma en los próximos días tras renunciar a la moratoria de multas

Manuel Vilaseró

El límite de Madrid Central en Cibeles.

El límite de Madrid Central en Cibeles. / DAVID CASTRO

Madrid Central, la zona de circulación restingida con la que quiere acabar el nuevo alcalde, José Luis Martínez Almeida, es la zona de bajas emisiones "más eficiente" de Europa. Así la califica un informe de la organización Transport & Environment (T&E) que analiza la contribución de este tipo de medidas a la mejora de la calidad del aire. El documento destaca que la decisión tomada por la anterior alcaldesa, Manuel Carmena, ha logrado la máxima reducción de dióxido de nitrógeno (NO2), un 32%, de las más de 250 ciudades estudiadas.

El informe se limita a comparar resultados numéricos en cuanto a reducción de contaminación y no entra a analizar cuáles son las razones del éxito de la zona de bajas emisiones de Madrid. Lo que sí hace es establecer las medidas que deben contener este tipo de áreas para lograr buenos resultados, dos de las cuáles coinciden con las características de Madrid Central: el fuerte nivel de las restricciones a los vehículos y el alto grado de cumplimiento.

Ecologistas en Acción, la oenegé española integrada en T&E, destaca, en este sentido, que Madrid Central es una zona en la que solo los vehículos con etiqueta cero emisiones de la DGT pueden entrar y aparcar libremente, mientras existen restricciones para aparcar o transitar para el resto de los vehículos. La mayoría de los diésel y gasolina no pueden aparcar en superficie en Madrid Central, lo que hace que sean muy pocos los que entren, algo que no ocurre en otras urbes.

Sólo cero emisiones

El informe defiende que en el futuro, las zonas de bajas emisiones solo permitan el acceso a los vehículos cero emisiones, una medida que "no solo ayudaría a mejorar la calidad del aire, sino también a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero debidas al transporte rodado". 

La importancia de la otra clave, el grado de cumplimiento, se pone de relieve al comparar el impacto en la contaminación durante los diferentes meses. El trimestre que mejor ha funcionado ha sido el periodo de abril a junio, coincidiendo con la entrada en vigor de las multas. En este periodo hubo una reducción del 39 % del NO2 respecto a la media del mismo periodo de los años 2010 a 2018. Sin embargo, en los meses anteriores en el que las multas no eran efectivas, la reducción de este mismo gas fue del 10 %.

Moratoria efímera

Al poco de tomar posesión, el pasado junio Martínez-Almedia aprobó una moratoria en la imposición de multas que solo duró una semana, al ser suspendida de modo cautelar por los tribunales tras recibir un alud de denuncias. Presionado por Europa, el alcalde del PP renunció a recurrir  y anunció que este mes de septiembre anunciaría una ambiciosa reforma de Madrid Central que la hiciera más eficaz en la lucha contra la contaminación.  

El informe de T&E apunta también al gran tamaño del área que se beneficia de la medida como una clave del éxito, advirtiendo que "solo con zonas de dimensión suficiente se podrá lograr una calidad del aire óptima". Destaca, además, que no se ha producido ningún ‘efecto frontera’. No se ha aumentado la contaminación en el entorno de la zona restingida.

Ampliación

A la vista de los resultados del informe, Nuria Blázquez, coordinadora de transporte de Ecologistas en Acción, considera que si el Ayuntamiento quiere mejorar Madrid Central, "debería pensar en ampliarlo", porque está claro que "funciona muy bien".