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Emprendimiento en serie

Las 'fábricas' de start-ups de Barcelona

A diferencia de las incubadores y aceleradoras de negocios, los 'venture builders' crean y lanzan compañías a partir de cero

Este tipo de firmas están detrás de la creación de empresas de éxito como Wallapop, Housfy o Camaloon

Guillem Tapia

Imagen de las instalaciones del ’venture builder’ Deminum, en Barcelona.

Imagen de las instalaciones del ’venture builder’ Deminum, en Barcelona. / Ferran Nadeu (El Periódico)

Una de las riquezas del ecosistema start-up es que los fundadores de las compañías emergentes tienen procedencias muy diversas. Emprendedores con una visión que se apoyan financieramente en su red de contactos para arrancar su empresa, profesionales con dilatada experiencia en un sector que detectan un nicho de mercado y deciden explotarlo mediante una start-up, investigadores del ámbito universitario que convierten un proyecto académico en una idea de negocio a través de una spin-off... Son algunos de los perfiles más habituales entre los fundadores.

Además, en los últimos años han surgido nuevos actores que, por su naturaleza, son muy activos en la creación de negocios digitales. Se trata de los venture builders, una suerte de ‘fábricas’ de start-ups que, a través de una empresa matriz, crean nuevos proyectos partiendo de cero. A diferencia de las aceleradoras e incubadoras, cuya misión es hacer crecer a compañías que ya están en marcha, los venture builders abarcan todo el proceso de fundación y lanzamiento de una empresa. 

Esto significa que desde la propia ‘fábrica’ se deciden los modelos de negocio que se desarrollarán, se seleccionan a los equipos emprendedores encargados de dirigir los  proyectos y se realiza la inversión inicial para lanzarlos. Si la start-up tiene éxito se ‘independiza’ y abandona físicamente el espacio de cotrabajo para seguir su propio camino. La mayoría de las compañías creadas por venture builders son adaptaciones de modelos de negocio que han tenido éxito en otros países y el accionariado de cada proyecto suele repartirse entre la matriz y el equipo emprendedor que lo desarrolla. El objetivo final de estas organizaciones es conseguir un exit -venta de la participación en el capital de la start-up- que le reporte los máximos ingresos posible. 

Los ‘venture builder’ de Barcelona

Una de las firmas que lleva más tiempo creando start-ups en Barcelona es Antai. “Después de nuestra experiencia en Let's Bonus y BeRepublic quisimos seguir emprendiendo en serie y a partir de esa idea creamos Antai”, señalan Miguel Vicente y Gerard Olivé, cofundadores de la compañía junto a Jordi Sanllehi. Wallapop y JustBell -la fusión de esta start-up con Glovo en el 2015 permitió a Antai convertirse en accionista de la empresa de reparto a domicilio- han sido los dos proyectos más exitosos y rentables del venture builder. Hasta la fecha Antai ha creado 21 start-ups de las cuales 19 siguen activas. “En fases iniciales tomamos entre el 35% y el 55% del capital de la sociedad, dependiendo de las características del equipo emprendedor”, apuntan Vicente y Olivé. 

Junto con Antai, Nuclio es la otra ‘fábrica’ de start-ups de referencia de la capital catalana. El venture builder fundado y presidido por Carlos Blanco ha creado 8 empresas desde el 2016. A través de Encomenda Capital, Nuclio inyecta entre 75.000 y 150.000 euros en cada proyecto para arrancar. Los equipos emprendedores se reclutan en el evento bianual Nuclio Weekend y reciben un 30% -puede alcanzarse el 45% si se cumplen una serie de hitos- de la compañía emergente que deben lanzar. Uno de los casos de éxito de Nuclio es Housfy, una inmobiliaria digital que este año ha obtenido 6 millones de financiación y que desde este verano dispone de sus propias oficinas en el 22@ con alrededor de 100 trabajadores. La otra cara de la moneda es Brokoli, otro proyecto de Nuclio que hace unos meses presentó concurso de acreedores. 

Nuevos conceptos

Otra iniciativa que nació como un venture builder -aunque en la actualidad el concepto ha cambiado un poco- es Itnig. Fundada en el 2011 por Bernat FerreroRoger Campos y Jordi Romero, la firma ha fundado 6 compañías de las cuales ya ha desinvertido en dos. En los últimos tiempos, además, Itnig ha lanzado nuevas líneas de negocio más allá de la creación de start-ups. Actualmente Itnig dispone de diversos espacios de coworking en el barrio de Poblenou, gestiona un fondo de inversión para invertir alrededor de 2 millones de euros en más de 20 compañías hasta el 2021 y hace pocos meses ha inaugurado Syra Coffee, un establecimiento de café de especialidad. Algunas de las empresas destacadas en las que participa Itnig son Camaloon y Factorial

Por último, Demium dispone de una delegación en Barcelona -dirigida por Priscilia Lavoie- desde el 2016. Este venture builder tiene la sede central en Valencia pero dispone de 6 oficinas en ciudades españolas y otras tantas en el extranjero. Tan solo toma el 15% de cada sociedad pero, a cambio, no invierte nada directamente -aunque sí tiene una red de inversores asociados- ni paga un salario a los emprendedores. En el último año Demium ha incorporado 5 start-ups en la sede de Barcelona y, a nivel global, en siete años ha creado 82 proyectos de los cuales 57 siguen activos.


 

Temas: Start-ups