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Alianzas empresariales

'Start-ups': Puente a la innovación

Grandes compañías optan por invertir en empresas emergentes para agilizar el desarrollo de tecnología

Esta nueva forma de innovar es transversal y puede aplicarse en la mayoría de sectores de actividad

Guillem Tapia

El Payment Innovation Hub en el Pier 01 de Barcelona.

El Payment Innovation Hub en el Pier 01 de Barcelona. / Joan Cortadellas.

Sacar una parte de la innovación fuera de los clásicos departamentos de I+D+i y explorar nuevas fórmulas más colaborativas. Este proceso se conoce como innovación abierta, y es una tendencia muy popular entre las grandes compañías para apuntalar los procedimientos internos de desarrollo de nuevas tecnologías y productos. En este contexto, cobran una gran importancia las start-ups, ya que en buena parte de los casos esta nueva fórmula de innovación se canaliza a través de empresas emergentes.

“La definición tradicional de ‘start-up’ es la de una compañía que crece exponencialmente, muchas veces a costa de perder dinero, para conseguir una posición de dominio en el mercado”, señala Esteve Almirallprofesor de Esade y experto en innovación abierta. No obstante, Almirall considera que esto ha cambiado, y destaca que ahora muchas empresas emergentes tienen por objetivo “explorar y desarrollar tecnologías novedosas como el blockchain o la inteligencia artificial” para ser compradas por una organización más grande posteriormente.

Una de las corporaciones que ha hecho un uso más intensivo de la innovación de puertas hacia fuera de la propia compañía ha sido Telefónica a través de Wayra. La aceleradora de la teleco española empezó a funcionar en 2011 y desde entonces ha participado en más de 400 start-ups y ha tejido una red de 11 hubs de innovación repartidos por 10 países. “Tener un alcance geográfico tan amplio nos aporta escalabilidad y la posibilidad de invertir en las mejores start-ups. Los emprendedores, por su parte, tienen la oportunidad de acceder a partners e inversores internacionales y se les abre la puerta a hacer negocios con Telefónica y sus más de 350 millones de clientes”, explica Julián Vinué, director de Wayra Barcelona.

Desde su creación Wayra ha ido evolucionando y, aunque inicialmente se centraba en acelerar empresas de muy reciente creación, ahora está enfocada en invertir en start-ups maduras especializadas en tecnologías como machine learningbig data, ciberseguridad o realidad virtual. La aceleradora de Telefónica invierte un máximo de 150.000 euros en las empresas y nunca toma más del 10% del capital. Según Vinué, actualmente hay 114 empresas en las que Wayra participa o ha participado que trabajan con Telefónica. A modo de ejemplo, el directivo destaca a start-ups como Social&Beyond -digitaliza patrones de comportamiento en el punto de venta para clientes B2B del sector retail de Telefonica- o Smart Protection -localiza y elimina copias ilegales de activos y trabaja con Movistar Plus y sus productoras de películas y series-.

Abierta y transversal

Otra de las características de la innovación abierta es que puede aplicarse a la mayoría de sectores. “Nuestra participación en start-ups siempre va acompañada de una inversión de entre 50.000 y 200.000 euros. Cualquier proyecto industrial, por pequeño que sea, necesita capital para desarrollarse”, comenta Xavier Cervat, responsable de Fluidra Accelera. Fluidra, una compañía líder en fabricación y comercialización de equipamientos de piscina, lanzó su propio programa de innovación abierta para start-ups en 2015, y desde entonces cada año ha impulsado unas 4 empresas al año.

Según Cervat, la inversión inicial de Fluidra -que habitualmente toma entre un 10% y un 20% de las acciones de las sociedades en las que participa- abre la puerta a aportaciones de capital de otros inversores y, si la empresa tiene éxito, la solución tecnológica desarrollada por la start-up se incorpora al portfolio de la multinacional de las piscinas. “Además de la aportación económica también ofrecemos a los emprendedores mentores expertos en internacionalización, en calidad de producto, en industrialización… Ponemos las herramientas de las que dispone una gran empresa a su servicio”, remata el directivo.

Reconvertirse en start-up

El sector de los seguros, a priori uno de los más tradicionales, también ha vivido en los últimos años su propia revolución de la mano de las insurtech. En este contexto, la compañía aseguradora Zurich tomó la decisión de darle un giro a su departamento de innovación. “Queríamos combinar la solidez del negocio tradicional del seguro con la agilidad y la autonomía de las insurtech. Por este motivo decidimos reconvertir nuestro departamento de innovación en una start-up interna”, explica Stefano de Liguoro, director de negocio digital de la compañía y responsable del proyecto.

Para conseguir este cambio de mentalidad se ha mezclado el talento interno de Zurich con fichajes externos. El resultado ha sido un equipo multidisciplinar compuesto por perfiles que se han incorporado de la propia Zurich -los relacionados con la captación del cliente, el desarrollo de productos y la gestión de siniestros- e incorporaciones de profesionales con dilatada trayectoria en el ecosistema start-up especializados en marketing digital y análisis de datos, entre otros ámbitos. “El próximo paso será poner una mesa de ping pong en la sala de descanso”, bromea de Liguoro.