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ACCESO Y PARTICIPACIÓN

Impulso a los derechos culturales

El Ayuntamiento de Barcelona presenta un documento con 100 acciones para reforzar el tejido cultural

Impulso a los derechos culturales
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Anna Solà

La crisis sanitaria global está afectando a muchos espacios de la vida social, cultural y económica de la ciudad. En el sector de la cultura, esta crisis ha abierto grietas en ámbitos que hasta ahora estaban consolidados y ha profundizado algunos males estructurales del tejido cultural de la ciudad, especialmente afectado tras las sucesivas crisis y con problemáticas endémicas vinculadas a la precarización

Ante tales circunstancias, el Ajuntament de Barcelona presentó en el plenario del pasado 30 de abril el Pla de Drets Culturals, un plan de gobierno líder con un doble objetivo: afrontar los efectos inmediatos que el impacto de la covid-19 ha tenido en el tejido cultural de la ciudad y en sus trabajadores y trabajadoras, y fomentar nuevas políticas públicas para reconocer y ampliar los derechos culturales de la ciudadanía de Barcelona. El objetivo de estas medidas es asegurar que la ciudadanía tenga acceso a la cultura, pueda participar de ella y tenga derecho a contribuir en la vida cultural de la ciudad.

Es prioritario frenar el impacto de la covid-19 en el tejido cultural

Por ello, llamado 'Fem Cultura', pone el foco no solo en las personas que integran el sector cultural, sino también en todas las prácticas culturales que puedan llevarse en los barrios y el ámbito comunitario de la ciudad, enfatizando el carácter local y el sentimiento de pertenencia. El documento incluye, además de un marco político de reflexión, una serie de medidas de gobierno y acciones innovadoras, vinculantes y operativas. Con este plan, Barcelona se incluye en debate internacional y se convierte en una ciudad pionera en abordar la cuestión de los derechos culturales desde el plano municipalista. Abre camino hacia un reconocimiento formal de los derechos culturales a escala internacional desde la práctica municipalista, con la voluntad de generar discurso y fomentar la aparición de iniciativas similares. 

Activo imprescindible

La cultura es uno de los principales activos de la capital catalana. No se puede entender la ciudad sin poner el relieve en el papel que tienen las expresiones culturales en su presente social, económico e institucional. Las capacidades culturales son fundamentales para la vida democrática. 

Hay una serie de principios que impregnan todo el plan, como la perspectiva feminista o la transparencia

Con el plan Fem Cultura, el ayuntamiento de la capital catalana lanza una declaración de intenciones para posicionar los derechos culturales en la misma línea que el resto de derechos humanos: civiles, políticos, sociales, económicos y ambientales. Además, los vínculos de la cultura con la educación, la tecnología, la innovación y la ciencia son espacios estratégicos de proyección y de futuro. Mientras que en el siglo XX las políticas pusieron el foco en el derecho a la salud y a la educación para contribuir a la igualdad entre personas y a la democratización social, en el siglo XXI la atención vira hacia las políticas culturales, también centrales para reducir las desigualdades y ampliar los derechos y oportunidades de la ciudadanía. En este sentido, para garantizar los derechos culturales es necesario fomentar el acceso a prácticas culturales, la gobernancia democrática, el reconocimiento de la diversidad, la producción cultural y el fortalecimiento comunitario con la ciudadanía y los agentes sectoriales.

Egosex en concierto

/ Ajuntament de Barcelona

Establecer sinergias

El nuevo plan de gobierno es una estrategia transversal que incluye programas y políticas públicas e involucra las entidades, los equipamientos y el tejido cultural y creativo de la ciudad. Todos ellos se conjugarán para poner en práctica este nuevo marco de derechos culturales. 

El documento marco contempla nueve medidas y cien acciones concretas

Con un presupuesto aproximado de 68,7 millones de euros, contempla nueve medidas: cultura en los barrios y acción comunitaria, cultura de base y sectores culturales, culturas populares, cultura y educación, cultura feminista, cultura y espacio público, innovación cultural y derechos digitales, museo y patrimonio cultural de la ciudad y bibliotecas. Se desplegarán en los próximos meses. También se trabajará para implementar cien acciones concretas, como la aplicación de un proyecto para introducir la sexta hora escolar para actividades artísticas, la gratuidad de la visita de las colecciones permanentes de los museos, el impulso de iniciativas de creadores y creadoras como la bienal internacional Manifesta, la creación de la Casa de la Música, el impulso de la moneda digital REC para la cultura y el refuerzo de programas como Cultura Viva, BCN Districte Cultural o En Residència.

Además, en su desarrollo se tendrán en cuenta cinco cuestiones estratégicas: el acceso, la creación, las prácticas culturales, la comunidad y la gobernancia. Esta medida impulsada por la 6ª Tenencia de Alcaldía, que contempla sectores estratégicos como la cultura, la educación, la ciencia y la comunidad, nace con la voluntad de establecer sinergias con los actores que promueven acciones culturales en la ciudad.

Las 9 medidas:

El nuevo plan de derechos culturales se vertebra a partir de nueve medidas principales. 

1. Cultura en los barrios y acción comunitaria: derecho a las prácticas culturales. 

2. Cultura de base y sectores culturales: derecho a la creación y producción.

3. Culturas populares: derecho a las prácticas populares.

4. Cultura y educación: derecho a la participación cultural.

5. Cultura feminista: derecho a una cultura diversa y equitativa.

6. Cultura y espacio público: derecho a la cultura en la calle.

7. Cultura y derechos digitales: acceso al conocimiento.

8. Museos de ciudad: derecho a participar en el patrimonio de la ciudad. 

9. Biblotecas de Barcelona: derecho a la lectura e información.

Eduard Arderiu: “El nuevo marco nos otorga mayor reconocimiento de nuestro trabajo”

El programa público Cultura Viva, del instituto de Cultura de Barcelona, apoya las prácticas culturales comunitarias como La Veïnal TV o Memòria Viva, un proyecto dedicado a visibilizar la historia olvidada de la ciudad. Eduard Arderiu es el coordinador del programa y hace balance de la influencia que tendrá el plan de derechos culturales en el programa. 

-¿Qué suponen las nuevas medidas para Cultura Viva?

-Es un refuerzo. Desde su nacimiento, el programa Cultura Viva está trabajando en la dirección que propone el nuevo plan. Se inscribe en la defensa de los derechos culturales, especialmente en los que hacen referencia al derecho a la participación y a la representación cultural de la ciudadanía. 

-¿Cómo se traduce el plan a vuestro programa?

-El nuevo marco nos otorga fuerza, mayor reconocimiento y un lugar desde el cual consolidar las prácticas que impulsamos. Cultura Viva se incluye en la primera medida del plan, que contempla la cultura en los barrios y la acción comunitaria. El plan nos refuerza para afianzar los proyectos en marcha y poder crear nuevas iniciativas a partir de comunidades que quieran llevar a cabo proyectos diferentes. Además, como Cultura Viva tiene una parte de laboratorio, el nuevo marco pone disposición de la política cultural la generación de conocimiento.

Proyecto 'Caixa d'eines' del Pla de Barris

/ Ajuntament de Barcelona

Sergi Díaz: “No se puede participar en cultura sin la posibilidad de expresarse” 

Desde la Direcció de Ciutat Educadora y Cultura als Barris se impulsan programas de promoción y difusión de la cultura de proximidad y arraigada al territorio. Sergi Diaz está al frente de esta dirección, cuya actividad entronca con el nuevo plan de derechos culturales. 

-¿Qué influencia tiene 'Fem Cultura' en la Direcció de Ciutat Educadora y Cultura als Barris?

-Desde la dirección trabajamos en dos líneas: en la vinculación de la cultura con la educación y en el despliegue de proyectos culturales en los diferentes territorios de la ciudad. Por ello, las nuevas medidas están estrechamente relacionadas con nuestro trabajo: el plan de derechos se centra en asegurar el derecho al acceso a la actividad y a la producción cultural e impulsa el derecho a la práctica y participación culturales. 

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-¿Qué vinculación tiene este plan con la educación? 

-La cultura y la educación son cuestiones muy ligadas: si hay una buena línea de enseñanzas y sensibilización artística, daremos más posibilidades a que más personas se dediquen a expresarse culturalmente. Además, a través de la educación también estamos dando pasos adelante para que se entienda mejor cómo funciona el ámbito de la creación artística: sin la posibilidad de expresarse culturalmente, no se puede participar en cultura.