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Enterrados en el Valle de los Caídos

La exhumación de los hermanos Lapeña se retrasará más de cuatro meses

El Gobierno transmite a la familia de los fusilados Manuel y Antonio la demora por un nuevo informe técnico

El Periódico / Agencias

Una imagen del Valle de los Caídos.

Una imagen del Valle de los Caídos. / JOSÉ LUIS ROCA

La exhumación de los hermanos fusilados en Calatayud por el bando nacional durante la guerra civil Manuel y Antonio Lapeña, que se encuentran enterrados en el Valle de los Caídos, se retrasará al menos cuatro meses ante la elaboración de un nuevo informe, un tiempo que podría extenderse más si los monjes de la orden benedictina que custodian y viven en Cuelgamuros no autorizan la entrada de los técnicos.

El pasado 20 de noviembre, los familiares de los Lapeña se reunieron en el Palacio de la Moncloa para conocer los avances para llevar a cabo la exhumación de los restos. En el encuentro estuvieron presentes el subsecretario de la Presidencia, Antonio Hidalgo, y el asesor del Ministerio de Justicia en Memoria Histórica, Eduardo Ranz.

Uno de los presentes en la reunión fue Miguel Ángel Capapé, portavoz de la familia Lapeña y de la Asociación por la Recuperación e Investigación contra el Olvido. Capapé es el marido de Purificación Lapeña, nieta de Manuel y sobrina nieta de Antonio Ramiro Lapeña.

La familia de los hermanos estaba esperanzada ante la inminente exhumación de los restos, pero en la reunión se les informó de que al menos se retrasará cuatro meses con motivo del nuevo informe que tienen que realizar los técnicos del Instituto Torroja.

Entrada vetada

"Hay problemas técnicos. Pero tienen mucho interés en solucionarlo. Están trabajando en ello", ha destacado Capapé, quien ha detallado que el nuevo informe está encaminado a determinar si están o no en el tercer nivel de la cripta adyacente a la Capilla del Santo Sepulcro del Valle de los Caídos, donde se presupone que están los restos de los hermanos Lapeña.

Al parecer, ahora hay dudas de ese extremo y quieren verificar si los restos no se encuentran en el segundo y cuarto nivel. Se prevé que los técnicos, una vez se determine la ubicación de los restos, tarden cuatro meses en elaborar el informe. Pero a ello se une el escollo de que los monjes benedictinos se niegan a que entren los técnicos, cuya autorización es necesaria.

Asimismo, se ha solicitado a la familia nuevas muestras de sangre para cotejarlas con los restos que se encuentran en el interior del Sepulcro.

"Avanzamos muy poco, pero con este Gobierno parece que va mejor. Pero no se nota mucho", ha destacado Capapé, que si bien ha agradecido que haya voluntad para mejorar la situación como ha demostrado la reciente reunión.