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HISTORIAS DE LA NBA

Kurucs: anónimo en el Barça, titular en los Nets

La vida del alero letón de 20 años ha dado un vuelco en Brooklyn, después de pasar el último año de forma discreta por el Palau

Luis Mendiola

Rodion Kurucs lleva el balón defendido por John Wall, de los Wizards

Rodion Kurucs lleva el balón defendido por John Wall, de los Wizards / ADAM HUNGER (AP)

Detrás del talento de D’Angelo Russell, la energía de Jarret Allen, la irrupción de Spencer Dinwiddie, candidato sin duda al premio de sexto jugador del año y, por supuesto, la pizarra de Kenny Atkinson, está la explicación de la positiva racha de los Brooklyn Nets, uno de los equipos agradecidos de ver en la NBA y más en forma del momento con siete victorias consecutivas, algunas de mérito frente a Raptors, Sixers o Lakers. Pero sorprende quizás algo más el nombre del alero letón Rodion Kurucs, a quien las lesiones, le han dado la oportunidad de ser titular por delante de veteranos como Jared Dudley o DeMaree Carroll.

El nombre de Kurucs suena familiar en la Liga ACB. Durante las últimas tres temporadas fue una de las grandes promesas del Barça. Era una figura recurrente cuando se hablaba de la posibilidad de subir jóvenes ya preparados para incorporarlos al primer equipo y la que se esgrimía también como alternativa a la apuesta del Madrid por Doncic.

El jugador letón, que hará 21 años en febrero, de 2,06 de estatura, aparecía en todos informes de talentos emergentes en Europa. Pero finalmente pasó por el Palau Blaugrana sin pena ni gloria. Ya con ficha del primer equipo, solo disputó 10 encuentros la temporada pasada: 6 de la Liga Endesa, cuatro de la Euroliga.

Facilitar la salida

Ante la falta de oportunidades y el interés de Kurucs por probarse en la NBA, el propio club le abrió en verano la puerta para que se presentara en el ‘draft’. Y los Nets lo escogieron en segunda ronda con el número 40, ofreciéndole un generoso contrato de cuatro temporadas y 7 millones de dólares, con una opción para el club, que parece decidido a aprovechar. Ya en su debut de la pretemporada con los Nets aprovechó el tiempo: 13 puntos, cuatro rebotes, cuatro robos y dos asistencias en 12 minutos.

Y esta semana ha estrenado titularidad en Brooklyn con una actuación destacada frente a los Wizards. En algo menos de 30 minutos, sumó 15 puntos con 5 de 6 tiros de campo. A eso añadió también 6 rebotes y una asistencia, para completar su mejor partido desde que llegó a la Liga. Sus medias en sus últimos cuatro partidos son de 10 puntos y 4 rebotes en 23 minutos.

“Por fin estoy disfrutando del baloncesto. Después de tres años, lo estoy disfrutando de verdad”, reconoció Kurucs cuando le preguntaron por sus sensaciones en la cancha, una reflexión en lo que no deja de incluirse una crítica implícita a su paso por el Barça.

 “Significa mucho para mí porque nunca había tenido un entrenador que confiara de verdad de mí. Significa mucho porque los compañeros y el entrenador confían en mí y me dan esa energía para saltar a la pista y dejarme el culo trabajando. Nunca había estado en este tipo de equipo o grupo al que quieres venir a trabajar cada día”, explica el joven talento.

Sin explicación

Cuando preguntas entre los responsables de Can Barça las razones por las que Kurucs apenas se dejó ver por el Palau, la respuesta siempre es la misma: “Si el entrenador no lo pone ¿qué puedes hacer?”. Y ni Sito Alonso, que inició la temporada y acabó destituido, ni Svetislav Pesic confiaron demasiado en las posibilidades del alero. En la ACB promedió 2,3 puntos en seis partidos. Y en Euroliga, después de cuatro encuentros, no llegó a anotar.

Todo lo contrario del técnico de los Nets, Kenny Atkinson, que ennumera algunas de las virtudes de Kurucs. “Estoy contento con él. Me encanta su energía. Ha mostrado cosas buenas en defensa y puede ocupar varias posiciones. Y lo que más me gusta de él es que no tiene miedo, juega agresivo”.

Alfred Julbe, técnico hasta el pasado verano del Barça B y de la cantera azulgrana, no paró de defender la preparación de Kurucs para dar el salto al primer equipo y esta misma semana elogiaba desde Twitter el rendimiento del letón en los Nets, dejando también una inquietante reflexión: el camino parecido al de Kurucs que lleva Aleix Font en el filial y los informes que corren ya por la NBA sobre su talento, mientras en el Palau, la puerta del primer equipo, permanece cerrada.

Temas: Brooklyn Nets