Primera vuelta en el país sudamericano

El ultraderechista Kast y el izquierdista Boric se disputarán la presidencia de Chile

  • El abogado ultraconservador fue el candidato más votado con el 27,9% de los votos, un 2,2% más que Boric

  • La segunda vuelta se celebrará el 19 de diciembre en medio de un clima de gran confrontación ya perceptible el domingo

José Antonio Kast y Gabriel Boric, tras depositar su voto.

José Antonio Kast y Gabriel Boric, tras depositar su voto. / EFE

5
Se lee en minutos
Abel Gilbert
Abel Gilbert

Corresponsal en Buenos Aires

Especialista en se ha especializado en temas políticos relacionados con la región pero también ha abordado cuestiones culturales y deportivas

Escribe desde se encuentra en la ciudad de Buenos Aires

ver +

La profecía tan temida se ha cumplido en Chile: José Antonio Kast, un outsider e hijo de un exmilitar nazi que mezcla la jerga de Vox y Jair Bolsonaro, competirá con el joven diputado de izquierdas Gabriel Boric por la presidencia el próximo 19 de diciembre. El abogado Kast, del Partido Republicano, obtuvo el 27,9% de los votos en la primera vuelta de las elecciones más tensas y a la vez de más baja participación desde que se recuperó la democracia, en 1990: solo acudió a las urnas el 47,6% de las personas llamadas a votar, un inequívoco síntoma del desapego de las mayorías hacia la política dos años después del estallido social. Boric, de Apruebo Dignidad, la alianza que conforman una nueva izquierda forjada en las protestas estudiantiles de la última década y el Partido Comunista, cosechó el 25,7% de las adhesiones. "Boric quiere indultar a los vándalos que destruyen. Fueron Boric y el PC los que se reúnen con terroristas asesinos", arremetió Kast en la noche del domingo para calentar la campaña que se avecina. "Tendremos que elegir entre libertad y comunismo".

"Hemos recibido un mandato y una responsabilidad tremenda: liderar una disputa por la democracia, la inclusión y el respeto a la dignidad. Acogemos el desafío con humildad. Necesitamos trabajar por la unidad de los demócratas. La segunda vuelta será estrecha y difícil, pero la vamos a ganar", respondió Boric minutos después, y llamó a un "cambio con responsabilidad". El diputado, de 35 años, llamó a "sumar más voluntades", tratando de entender la "angustia" de quienes no eligieron a la izquierda.

Nunca antes los candidatos presidenciales pasaron a un segundo turno con tan bajo porcentaje. Los equipos de Kast y Boric salieron de inmediato a buscar acuerdos con los representantes de las fuerzas derrotadas. Uno y otro deberán negociar sus programas a cambio de apoyos que deben ser inmediatos. "No voy a votar por Boric", anticipó Sebastián Sichel, el abanderado de una derecha moderada que pagó el precio de defender la obra del presidente Sebastián Piñera y solo recibió el 12,6% de los sufragios.

Tiempo de negociaciones

Es la primera vez desde 1990 que las fuerzas tradicionales del conservadurismo, Renovación Nacional y la Unión Democrática Independiente (UDI) quedan fuera de la segunda vuelta. Lo mismo ha sucedido con los partidos de la centroizquierda que gobernaron Chile desde la recuperación de las instituciones y 2010. Su candidata este domingo, Yasna Provoste, quedó muy por debajo de sus expectativas (11,7%). Ella expresó su rechazo a la posibilidad de que un "fascista" ocupe el Palacio de la Moneda, el próximo 11 de marzo. Aseguró en ese sentido que no será "neutral" ante la encrucijada que enfrenta el país. Sin embargo, la democristiana Provoste se abstuvo de entregarle un "cheque en blanco" a Boric. "Quiero escuchar lo que tiene para ofrecerle al país", dijo, y ya le sugirió un pacto y una moderación de su proyecto.

Boric esperaba a su vez recibir el apoyo de Marco Enríquez-Ominami, cuyo partido, el Progresista, también de centroizquierda, llegó al 7,6% de los votos. Es altamente probable que coseche también los votos de Eduardo Artés, un dirigente social que representa a una facción marginal del Partido Comunista, y que consiguió el 1,5% de los sufragios.

El enigma Parisi

Sin embargo, esa suma de adhesiones no le alcanzaría para garantizar su victoria el 13 de diciembre con el 50% más uno de los votos. Desde este lunes, tanto Boric como Kast deben salir a buscar a los chilenos que este domingo optaron por el excéntrico Franco Parisi, del Partido de la Gente. El 13,2% que obtuvo este economista ha sorprendido a los analistas. Parisi hizo campaña a través de las redes sociales desde Estados Unidos, donde debió permanecer por haber contraído el covid-19. Sus votantes parecen más cercanos a Kast, especialmente en su discurso contra la inmigración. El abogado los sedujo en la noche dominical con proclamas de mano dura. Las previsiones sobre el resultado de la segunda vuelta son todavía provisionales. Dependerá en parte del nivel de participación.

Llamamiento a la moderación

Piñera fue el otro gran perdedor de la jornada. Antes que hablaran los principales contendientes, les pidió "desde el fondo del alma" que "busquen siempre los caminos de la paz y no la violencia, los caminos del diálogo y no de la división, de la responsabilidad y no del populismo, la moderación y no la polarización".

Noticias relacionadas

En este contexto se proyecta como un escenario paralelo la Asamblea Constituyente que debe terminar en pocos meses la nueva Carta Magna que enterrará para siempre la institucionalidad del pinochetismo y en la que la derecha carece de poder de veto. La presidenta de la Convención Constitucional, Elisa Loncón, una académica de origen mapuche, aseguró que quien salga finalmente electo jefe de Estado encabezará en los hechos un Gobierno de "transición" porque iniciará sus funciones sin que todavía rija el nuevo texto fundamental, que deberá ser aprobado a través de una nueva consulta popular a mediados de 2022. Loncón ya dijo que "no da lo mismo quién gane" el 19 de diciembre.

Además de las elecciones presidenciales, Chile eligió este domingo a 27 nuevos senadores para renovar una Cámara alta que a partir de 2022 tendrá 50 escaños; y al total de los 155 diputados, reconfigurando la correlación de fuerzas dentro del Congreso Nacional. Con los resultados preliminares, todo apunta a que en ninguna de las cámaras habrá mayorías claras y que tanto los grupos de derecha como los de izquierda se verán obligados a articular apoyos.