A tres semanas de la primera vuelta

La extrema derecha se afianza en el primer lugar de cara a las elecciones chilenas

  • El avance en las encuestas de José Antonio Kast supone un cambio de escenario político previo al 21 de noviembre

  • El abogado, de 55 años, es un admirador del dictador Pinochet y firmó la "Carta de Madrid", de Vox

Kast, con un escudo del Capitán América, en una imagen de archivo.

Kast, con un escudo del Capitán América, en una imagen de archivo. / EP

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Abel Gilbert
Abel Gilbert

Corresponsal en Buenos Aires

Especialista en se ha especializado en temas políticos relacionados con la región pero también ha abordado cuestiones culturales y deportivas

Escribe desde se encuentra en la ciudad de Buenos Aires

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"Quien sea que gane la elección va a tener que tomar esta Constitución e implementarla", advirtió la presidenta de la Asamblea encargada de redactar la futura Carta Magna chilena, Elisa Loncon. Las palabras de la líder mapuche tuvieron una resonancia que los analistas políticos explican con el resultado de la última encuesta de cara a la primera vuelta presidencial, del 21 de noviembre: el ultraderechista José Antonio Kast, un defensor del dictador Augusto Pinochet que sazona sus discursos con pizcas de Donald Trump, Jair Bolsonaro y Vox, se ha afianzado en el primer lugar de las encuestas. Chile podría tener, por lo tanto, una Constitución progresista, en caso de ser revalidada en una consulta popular, el año venidero y, además, un jefe de Estado ubicado en las antípodas ideológicas y decidido a no respetarla. Los convencionales constituyentes de derecha carecen de poder de veto en la Asamblea, pero ya se mostraron decididos a respaldar a este abogado de 55 años que recupera los discursos más osados del ultraderechismo chileno, los de Patria y Libertad, la agrupación que conspiró contra el Gobierno socialista de Salvador Allende (1970-73).

De acuerdo con la consultora Pulso Ciudadano, un 22.2% de la población votaría por Kast en tres semanas. Su candidatura creció seis puntos en relación con el último sondeo. Por su parte, el joven diputado de izquierdas, Gabriel Boric, cayó casi cuatro puntos y se instaló en la segunda posición, con 17.4% de apoyo. Yasna Provoste, la abanderada de la centroizquierda, no llega a los diez puntos. El ascenso de Kast explica el sonoro derrumbe de Sebastián Sichel, el hombre que cuenta con la bendición del presidente Sebastián Piñera, quien solo recibe la adhesión del 6,9% de los votantes. Parte de la derecha tradicional olió el fracaso y ya le ha dado la espalda. El senador Claudio Alvarado, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), el partido creado en los ochenta a imagen y semejanza de Pinochet, fue uno de los primeros en sumarse a la cruzada de Kast. Como si hubieran visto una luz verde: otros legisladores y dirigentes de ese espacio decidieron también dar el salto y abandonar al conservadurismo histórico.

Señal de alarma

En este contexto, el dirigente comunista Guillermo Teiller consideró que Apruebo Dignidad y Nuevo Pacto Social, las coaliciones de Boric y Provoste, respectivamente, deben dar de inmediato señales de que convergerán en una acción común para frenar a Kast en el ballotage, del 19 de diciembre. "Aquella candidatura que pase a la segunda vuelta debiera concitar el apoyo de todo el resto de la oposición. Eso lo suscribimos y lo hicieron todos los partidos y algunos se pueden arrepentir, pero espero no que suceda porque tenemos una responsabilidad muy grande”.

"En estas elecciones el clivaje estará entre reafirmar el proceso de cambios que Chile ha venido exigiendo a partir de la esperanza, o sufrir un retroceso autoritario y populista que apela al miedo”, dijo, por su parte, el diputado Giorgio Jackson.

Las cartas de Kast

Mientras, Kast avanza. El fantasma del comunismo se ha convertido en un lugar común de la campaña. También la diatriba contra el inmigrante y el reclamo de un orden fuerte y disciplinador que, sostiene, se ha perdido. El abogado sintoniza con eslóganes repetidos en otras latitudes. De hecho, ha estampado su firma en la "Carta de Madrid" que promociona Vox y busca conformar un férreo polo ideológico contra una izquierda de un poderío inexistente.

Según Andrés Cabrera, columnista del portal El Mostrador, Kast repite un libreto que conoce a la perfección y que viene de los años setenta: entonces, se trató de "atraer al centro político a las posiciones rupturistas de la derecha y, finalmente, desestabilizar y derrocar al gobierno" de Salvador Allende. "Sabemos que la historia nunca se repite del mismo modo, pero rima”, remarcó Cabrera.

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El destacado poeta Raúl Zurita lo expresó de otra manera, más dramática: "le tengo terror a Kast y yo me suicido antes que votar por él, por lo que representa, que es todo lo contrario de lo que yo creo pensar. Ahora, si él crece, esto también es algo real”.

 

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