Reunión entre los dos líderes

Biden anuncia que EEUU comprará 500 millones de vacunas para los países más pobres

  • El presidente muestra su sintonía con Boris Johnson, y la voluntad de cooperación con Londres un día antes del G7

  • Un alto miembro del equipo de Biden aseguró que, con el Brexit, Johnson estaba “inflamando” la situación en Irlanda del Norte

Biden llega a Reino Unido en su primer viaje al extranjero como presidente. / REUTERS / PHIL NOBLE / VÍDEO: EFE

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A. Niubó

Estados Unidos comprará 500 millones de dosis de la vacuna de Pfizer para donarlas a los 100 países más pobres para que puedan combatir la pandemia. Así lo ha confirmado este jueves el presidente estadounidense, Joe Biden, en su encuentro con el primer ministro británico, Boris Johnson.

Ambos mandatarios han querido dar una imagen de unidad de cara a la cumbre del G7 en relación con las tensiones con la Unión Europea por la situación en Irlanda del Norte después del Brexit, unas tensiones provocadas por las dificultades en el suministro de productos en el mercado interior británico. Un miembro de alto rango del equipo de Biden había dicho que el Gobierno de Johnson estaba “inflamando” la situación en Irlanda del Norte. Boris Johnson quiso restar importancia a estas diferencias y dijo que los dos países están “en perfecta armonía”. 

La reunión tuvo lugar en Carbis Bay, en el sudoeste de Inglaterra, donde mañana empezará el G7. Los dos líderes, acompañados de sus respectivas esposas, han mostrado una excelente sintonía. Biden dijo que los dos “tenemos algo en común que nos casamos muy por encima de nuestras posibilidades”. “No voy a disentir. No voy a estar en desacuerdo con el presidente ni en esto ni en nada más”, respondió Johnson.  

Diferencias sobre Irlanda del Norte

Pero más allá de las sonrisas y las palabras amables y aduladoras entre ambos líder, de fondo, la situación era otra. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una intervención en el G7, respaldó el Protocolo de Irlanda del Norte como la “única solución” para evitar una frontera dura con Irlanda y dijo que el protocolo debía implementarse por completo.

Se referían al protocolo de Irlanda del Norte, que está incluido en el acuerdo del Brexit, y que dejaba al Reino fuera de la unión aduanera y del mercado común, pero partes de la economía norirlandesa quedaron dentro de la unión aduanera. Fue una concesión que hizo Johnson para conseguir que se aprobara el acuerdo de salida de la Unión Europea (UE) y para conseguir cumplir la promesa del Brexit. Era la única manera de respetar los acuerdos de paz en la región que pusieron fin en 1998 a treinta años de conflicto armado entre las comunidades católica proirlandesa y la protestante probitánica y para mantener la frontera invisible en la isla entre la República de Irlanda (territorio europeo) e Irlanda del Norte (territorio británico).

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El Brexit se consumó en enero y empezaron los problemas de suministro de productos en el mercado interior británico y creció la tensión con la UE, que denunció a Johnson por no cumplir con el contenido del protocolo. El nuevo líder de los unionistas norirlandeses, Edwin Poots, criticó las palabras de Biden, que había dicho que el Reino Unido y la UE debían respetar el Protocolo de Irlanda del Norte. Poots dijo que no estaba “bien informado” y reiteró que el protocolo era la causa del incremento de la violencia en Irlanda del Norte en los últimos meses por parte de lealistas probritánicos.

Otro de los temas que trataron los dos mandatarios en la reunión fue la vacuna. Biden quiere que se vacune a toda la población mundial para poder contener el virus lo antes posible. Johnson destacó la responsabilidad que tienen los países del G7 de vacunar al mundo para finales de 2022. Se había criticado antes de la reunión la decisión de Johnson de recortar la ayuda exterior, el famoso 0,7%, precisamente ahora que más lo necesitan los países más pobres. Pero ayer su mensaje fue en el sentido opuesto.