Confirmado por el Pentágono

Biden bombardea milicias proiranís en Siria

  • El Pentágono habla de "respuesta militar proporcionada" al ataque reciente en una base de EEUU en Irak

  • El Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirma que 22 milicianos han muerto en el bombardeo del jueves

  • Siria y Rusia condenan la operación, aplaudida desde Israel

El presidente de EEUU, Joe Biden, en una comparecencia en la Casa Blanca este viernes.

El presidente de EEUU, Joe Biden, en una comparecencia en la Casa Blanca este viernes. / ANNA MONEYMAKER / POOL (EFE)

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En la primera operación militar conocida de Joe Biden como presidente, Estados Unidos realizó este jueves un ataque aéreo en Siria contra objetivos vinculados a Kataib Hezbollah y Kataib Sayyid al-Shuhada, milicias apoyadas por Irán. Fue, según la explicación del Pentágono, una “respuesta militar proporcionada” al reciente ataque el 15 de febrero a una de las bases estadounidenses en el aeropuerto de Erbil, en Irak. En ese ataque falleció un contratista y hubo nueve heridos, incluyendo un soldado estadounidense. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, el jueves murieron 22 personas, todos combatientes de las milicias según la oenegé.

Con la acción militar se pretende lanzar “un mensaje inequívoco”, en palabras del portavoz de Defensa John Kirby, de que “el presidente Biden protegerá a personal americano y de la coalición” que combate en la región contra el Estado Islámico. Es claramente también un mensaje de determinación a Irán, porque Biden ha tendido la mano para reiniciar las negociaciones del pacto nuclear multilateral que rompió Donald Trump pero también ha recriminado a Teherán sus “actividades desestabilizadoras en la región”.

Líneas rotas y de continuidad

La operación militar de este jueves se diseñó rompiendo manifiestamente con algunas líneas de la Administración de su predecesor, que en enero de 2020 mató en Irak al general iraní Qasem Soleimani en una operación de represalia por ataques de milicias tanto a intereses de EEUU como de aliados. Biden aprobó atacar a las milicias en Siria, y no en Irak, aliado clave para el combate contra el Estado Islámico y que tenía en marcha su propia investigación sobre el ataque del día 15 en la base del aeropuerto de Erbil.

Según fuentes de la Administración estadounidense Biden dio luz verde al más pequeño de los planes que le presentaron como opciones los militares. Se usaron seis o siete bombas guiadas de precisión para atacar tres camiones con armas e instalaciones usadas por las milicias en un punto de cruce fronterizo entre Siria e Irak.

La operación, siempre según el Pentágono, también representa una “acción deliberada que pretende desescalar la tensa situación en el este de Siria e Irak”, pero no es leída igual en todas partes.

Críticas

Este viernes Siria denunció en un comunicado de su Ministerio de Asuntos Exteriores la “agresión” como “una indicación negativa de las políticas de la nueva administración estadounidense, que supuestamente deben seguir la legitimidad internacional, no la ley de la jungla que la administración anterior empleó para lidiar con crisis regionales e internacionales en todo el mundo”.

También desde Rusia, que desde 2015 tiene desplegadas tropas en Siria en apoyo al régimen de Bashar al-Assad, se condenó “firmemente” el ataque y se pidió “respeto a la soberanía e integridad territorial de Siria”. En una rueda de prensa Sergei Lavrov, ministro de Exteriores, denunció también que Washington dio a Moscú solo “cuatro o cinco minutos” de aviso, tiempo “sin valor” para evitar evitar conflictos en el espacio aéreo entre sus aviones militares y los estadounidenses.

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No se sabe con cuánto tiempo de antelación EEUU informó a Israel pero lo hizo, según han confirmado a Axios cargos israelís, que también han explicado que el país había trasladado su preocupación al gobierno de Biden por “crecientes provocaciones de Irán y sus grupos satélites en Yemen e Irak” y ahora muestran satisfacción por la acción militar del jueves. “Los iranís no se dieron cuenta de que Biden no es Barack Obama y que si continúan por este camino de errores de cálculo acabarán siendo golpeados”, ha dicho una fuente israelí.

 El jueves también Biden habló por teléfono con el rey Salman de Arabia Saudí. Según el resumen de la conversación que publicó la Casa Blanca, el presidente demócrata mostró “el compromiso de EEUU de ayudar a Arabia Saudí a defender su territorio conforme enfrenta ataques de grupos alineados con Irán”. De lo que no se hace mención en el resumen es del asesinato de Jamal Khashoggi aunque se espera la desclasificación inminente de un informe de la CIA que, según las filtraciones, responsabiliza directamente al príncipe heredero, Mohammed Bin Salman.