29 oct 2020

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El Gobierno británico no descarta un nuevo confinamiento nacional "si es necesario"

El virus avanza en el país a un ritmo de 6.000 casos diariios diarios y la situción se agrava en el norte de Inglaterra

Begoña Arce

Ciudadanos en la terraza de un pub en Londres.

Ciudadanos en la terraza de un pub en Londres. / DANIEL LEAL-OLIVAS / AFP

La segunda ola de coronavirus alcanza de pleno al Reino Unido. La próxima semana Boris Johnson podría imponer restricciones a nivel nacional. El Gobierno estudia medidas para frenar la epidemia, ante 6.000 casos nuevos diarios y un total de contagiados e ingresos hospitalarios que se dobla cada semana. 

Millones de británicos se hallan ya sometidos a severas restricciones de contactos sociales, frecuentación de locales de ocio y uso de transporte público en zonas cada vez más amplias del paísespecialmente afectadas, como es el norte de Inglaterra. En Londres, donde de momento no hay especiales limitaciones, la infección también se expande rápidamente. El primer ministro se resiste a un segundo confinamiento en toda Inglaterra, como el que se implantó el pasado mes de marzo. Sin embargo, el ministro de Sanidad, Matt Hancok, no ha descarta esta posibilidad.

Escuelas abiertas

"Haremos lo que sea preciso para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Queremos evitar un confinamiento nacional, pero estamos dispuestos a hacerlo, si es necesario", declaró Hancock. Las nuevas normas implicarían el cierre de establecimientos de hostelería, como bares y restaurantes al menos durante un periodo de dos semanas. Las escuelas y los centros de trabajo seguirían sin embargo abiertos.

Según ha transcendido, los máximos responsables del equipo científico que asesora al Gobierno, Chris Witty y Patrick Vallance, participaron en una reunión  el miércoles en Downing Street (la oficina  del primer ministro), para advertir que puede haber un número significativo de muertes a  mediados del próximo mes, si no se toman medidas más severas, ante el imparable rumbo de la epidemia.

Un día después fue el turno del ministro de Finanzas, Rishi Sunak, quien a su vez alertó sobre el impacto que tendría otro parón en la ya maltrecha economía, en caso de un nuevo confinamiento. Un cerrojazo que sería catastrófico, según declaró hace unos días el propio Johnson.  

Incremento en cuidados intensivos

El Gobierno busca la fórmula para mantener la economía abierta y frenar al mismo tiempo los contagios. Más de 10 millones de británicos se hallan en estos momentos sometidos a confinamientos locales. "Estamos viendo signos muy claros de que cómo se extiende (el virus), entre grupos de todas las edades", declaró la doctora Yvonne Doyle, directora médica de la Salud Pública en Inglaterra. "Me preocupa especialmente el incremento de admitidos en el hospital y en cuidados intensivos entre la gente mayor. Esto puede ser un aviso de que las cosas van a ir a bastante peor".  

Las críticas llueven sobre el Gobierno por la escasez de tests y los fallos de un sistema centralizado, que en ocasiones envía a cientos de kilómetros de distancia a gente con síntomas para hacerse la prueba. Profesionales de la sanidad o la enseñanza se han visto obligados a aislarse, cuando alguien de su entorno ha dado positivo, sin posibilidad de hacerse el test y retornar al trabajo.