24 sep 2020

Ir a contenido

Daños ecológicos

Descubren a un pingüino muerto en Brasil por ingerir una mascarilla N95

El animal fue encontrado sin vida en una playa de Sao Paulo y mientras los seres humanos se protegen del coronavirus el medio ambiente comienza a sufrir los estragos de la "basura de la pandemia"

El Periódico

Pingüino que murió tras ingerir una mascarilla N95.

Pingüino que murió tras ingerir una mascarilla N95. / EFE

La muerte de un pingüino tras ingerir una mascarilla N95 en Brasil, ha elevado la preocupación de los ambientalistas ante el creciente aumento de los "residuos de la pandemia" del nuevo coronavirus, los cuales suponen una nueva amenaza para la cada vez más vulnerable fauna marina.

El pingüino fue encontrado sin vida hace una semana en la playa de Juquehy, en el litoral norte de Sao Paulo, y fue sometido a una autopsia por la ONG Instituto Argonauta para la Conservación Costera y Marina, centrada en la rehabilitación de especies marinas afectadas por los residuos lanzados al mar.

Basura de la pandemia

Durante el procedimiento fue localizada una máscara negra modelo N95 en el interior del estómago del animal, el cual estaba extremadamente debilitado, según confirmó este miércoles la ONG.

El presidente del Instituto Argonauta, el oceanógrafo Hugo Gallo Neto, destacó los problemas que están siendo generados por el descarte inadecuado de los residuos, especialmente de lo que calificó como "basura de la pandemia".

"Desde hace algún tiempo venimos encontrando máscaras, hemos localizado unas 135 por el momento, y el caso del pingüino es el primero de un animal que probablemente murió por la ingesta de basura de la pandemia", resaltó Gallo en declaraciones a Efe.

Especie en peligro

Los pingüinos de Magallanes migran todos los años desde la Patagonia Argentina en busca de alimentos, pero una parte de ellos se pierden del grupo y acaban siendo localizados en las playas de Brasil.

"Los animales son encontrados durante este periodo, muchas veces débiles y con falta de cuidados", según explica la bióloga Carla Beatriz Barbosa.

Los animales que son localizados con vida por el Instituto, son trasladados a centros de rehabilitación y posteriormente devueltos a la naturaleza, mientras que los que aparecen sin vida son sometidos a una necropsia.

"Es un problema muy serio y Brasil tiene una política poco eficiente en el combate a la cuestión de la basura en el mar. Eso pasa por un problema de educación de la población, gestión, fiscalización y legislación por parte del poder público", agregó.