07 ago 2020

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crisis sanitaria

Brasil podría alcanzar 1.600 muertos al día por coronavirus

La Universidad Federal de Paraná augura 48.000 contagios cada 24 horas

El virus ha matado a 71.151 personas e infecto a 1,8 millones, entre ellos a Bolsonaro

Abel Gilbert

Activistas de una oenegé clavan 110 cruces en la playa de Copacabana como forma de denunciar los errores de gestión de Bolsonaro.

Activistas de una oenegé clavan 110 cruces en la playa de Copacabana como forma de denunciar los errores de gestión de Bolsonaro. / ANTONIO LACERDA (EFE)

"La realidad del futuro de cada familia brasileña debe ser despolitizada de la pandemia. Los números reales de esta guerra aparecerán pronto", aseveró este domingo Jair Bolsonaro, cuando Brasil tuvo nuevos 659 fallecimientos y 23.361 contagios por covid-19. El propio presidente es uno de los 1.9 millones de infectados. Pero Bolsonaro rechaza esas cifras. Más allá de su incredulidad, y en medio de declaraciones de gobernadores y alcaldes que auguran mayores problemas sanitarios, un estudio de la Universidad Federal de Paraná (UFPR) advierte que el gigante susamericano puede tener 1.600 decesos diarios o más en dos semanas. A partir del uso de algoritmos evolutivos, se llegó a la conclusión que los casos positivos llegarán a 48.000 cada 24 horas.

A pesar de haber contraído el patógeno que ya mató a 72.151 personas, el capitán retirado volvió a presionar a través de twitter para que los estados aceleren la apertura de la economía. "Tenemos un país a la vera de la recesión. Siempre dije que el efecto secundario de combatir el virus no podía ser peor que el virus en sí".

El contagio de Bolsonaro y la ligereza con la que ha encarado el tratamiento, sobre la base de ingerir cloroquina, una droga fuertemente cuestionada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), provoca desconcierto cuando no sospecha en ciertos observadores que temen una utilización política selectiva de su caso. La Primera Dama, Michelle Bolsonaro, informó mientras que no tiene coronavirus. "Mis hijas y yo dimos negativo. Agradezco las oraciones", comunicó a través Instagram. Por ahora se desconoce si el jefe de Estado transmitió el virus a sus otros hijos, sus asiduos colaboradores e interlocutores de los últimos días.

"Genocidio"

"Si el capitán Bolsonaro evitara confrontaciones irracionales, su gobierno mostraría la confusión en la que se encuentra. No hay un ministro de Salud, la cartera tiene un interino, y el viernes llegó al quinto titular de Educación", señaló Elio Gaspari, columnista del diario O Globo.

Gilmar Mendes, uno de los integrantes del Tribunal Federal Supremo (del STF), criticó por su parte duramente la decisión de Bolsonaro de militarizar el área Salud en medio de la pandemia. Señaló en ese sentido que el general Eduardo Pazuello, a cargo de la cartera, no tiene experiencia previa en la materia. "Ya no podemos tolerar esta situación. No es aceptable tener este vacío. Esto es malo para la imagen de las Fuerzas Armadas. Debemos decir esto muy claramente: el Ejército se está asociando con este genocidio, no es razonable. Es necesario poner fin a esto", dijo durante un debate organizado por la revista IstoÉ y por el Instituto Brasiliense de Derecho Público. El ex ministro de Salud del Gobierno de ultraderecha, Luiz Henrique Mandetta, asintió con gravedad.

De inmediato, el Ministerio de Defensa salió al cruce de Mendes y dijo que el ejército trabaja a diario para combatir el covid-19 con "un mayor número de personal que la FEB (Fuerza Expedicionaria) durante la Segunda Guerra Mundial ".

La amenaza del hambre

Una encuesta realizada por la oenegé Oxfam advierte en tanto que, a fines de 2020, alrededor de 12.000 mil personas pueden morir de hambre diariamente en el mundo debido a los efectos de la pandemia. Brasil se convertirá entonces en uno de los "epicentros emergentes" de ese drama debido a la falta de apoyo del Gobierno Federal para quienes viven en situaciones vulnerables. Oxfam recuerda al respecto que a partir de 2015 se inició en Brasil un proceso de deterioro de los programas sociales al compás de las reformas de "austeridad" y la posterior crisis económica.

La llegada de Bolsonaro al poder, añade, agravó las circunstancias. El programa Bolsa Familia, creado hace 17 años por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, ha sido reducido sistemáticamente. Solamente en marzo pasado, antes de que se declarara la cuarentena, unas 160.000 personas perdieron ese beneficio. Bolsa Familia ayuda a los que viven en situación de pobreza extrerma con 17,65 dólares mensuales. Los que son considerados pobres reciben un aporte estatal promedio de 35,31 dólares cada 30 días.