04 ago 2020

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Disidentes de las FARC

Criminales en Colombia incendian decenas de hectáreas de bosques

Las llamas provocaron un gran daño ecológico ya que consumieron especies únicas de flora y fauna en la Serranía de la Macarena

El Periódico

Incendios en la Serranía de La Macarena, Colombia.

Incendios en la Serranía de La Macarena, Colombia. / Reuters

Incendios provocados por manos criminales consumieron decenas de hectáreas de bosques de la Serranía de La Macarena, en el centro de Colombia y pusieron en peligro Caño Cristales, considerado el río más bonito del mundo, denunciaron este domingo autoridades que condenaron "la incalculable destrucción" causada.

Pese a que el incendio fue controlado tras horas de lucha conjunta de bomberos, Ejército, Defensa Civil y la comunidad, las llamas consumieron especies únicas de flora y fauna en la Serranía de la Macarena y el Parque Nacional Natural Tinigua, que forman parte de un corredor de biodiversidad de Colombia.

Disidentes de las FARC los culpables

Las llamas, que amenazaron el ecosistema de Caño Cristales, conocido como "el río de los cinco colores" y uno de los mayores atractivos turísticos de Colombia, fueron provocadas al parecer por disidencias de las FARC para ampliar las áreas dedicadas a los cultivos de coca.

"La biodiversidad del país no puede ser devastada por los intereses mezquinos de grupos de narcotraficantes que pretenden hacerse con el uso de esa tierra", dijo este domingo la vicepresidenta colombiana, Marta Lucía Ramírez, al condenar la destrucción de cerca 220 hectáreas de vegetación.

Ramírez afirmó que "estos grupos ilegales pretenden además de conseguir la degradación ambiental de los territorios, obtener fraudulentamente licencias de uso y aprovechamiento, que terminan afectando de manera peligrosa una de las joyas de la naturaleza mundial, el icónico Caño Cristales".

Atentan contra la humanidad

La Defensoría del Pueblo aseguró el sábado que con esos incendios, "se exceden todos los límites" y consideró el fuego "provocado contra la Serranía de La Macarena a la altura de Caño Cristales", como "un atentado contra la humanidad".

El municipio de La Macarena, en el departamento del Meta (centro), por donde corre Caño Cristales, fue durante décadas fortín de la ahora desmovilizada guerrilla de las FARC, por lo que los colombianos empezaron a explorar su belleza tras la firma del acuerdo de paz de noviembre de 2016.

Caño Cristales es llamado "el río más bonito del mundo" por la multiplicidad de colores que dan a su cauce las algas y por el hecho de estar ubicado en una de las regiones más biodiversas del planeta. La directora general de Parques Nacionales Naturales de Colombia, Julia Miranda Londoño, dijo a periodistas que los incendios dejan pérdidas ecológicas muy grandes.

Recordó que esos son "sitios de importancia de biodiversidad para Colombia y para el mundo, sitios icónicos por su belleza, por su riqueza en fauna y en flora".

Riqueza ecológica

Miranda destacó que esas zonas "cobran una importancia única por la conectividad que existe en el Amazonas y la zona andina de nuestro país", y añadió que lo perdido en flora y fauna "nos tiene que doler a todos los colombianos, nos tiene que llevar a reaccionar y solidarizarnos".

Sobre el desastre ecológico, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, aseguró en Twitter que los grupos criminales que "promueven incendios en la Serranía de La Macarena y en el Parque Nacional Natural Tinigua son responsables de este atentado contra el patrimonio de los colombianos".

El secretario de Planeación de la Alcaldía de La Macarena, Jaime García, dijo a Efe que los incendios en esta región tienen varios orígenes que van desde campesinos que queman vegetación para ampliar su frontera agrícola hasta "manos criminales que buscan aprovechar las necesidades de los colonos".

"A los campesinos se les ha dicho de muchas formas que está prohibido talar y quemar pero ellos han seguido haciéndolo para la ganadería y la agricultura", explicó el funcionario local al referirse a las acciones del Gobierno para controlar la deforestación en el Parque Nacional Natural Tinigua.

García recordó que el Gobierno desarrolló en esa zona en los últimos días otra fase de la Operación Artemisa, con la que se busca frenar la deforestación en el país. "Eso dejó 20 personas capturadas pero luego 15 de ellas regresaron a sus casas. A los otros cinco los investigan más", dijo.