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La crisis venezolana

Guaidó y Maduro se disputan la imagen de la patrona de Venezuela

La fiesta de la la Divina Pastora de Barquisimeto se convierte en escenario de las diferencias entre el Gobierno y la oposición

Maduro promete mayores garantías electorales a los adversarios cara a los comicios parlamentarios

Abel Gilbert

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, este domingo.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, este domingo. / AP / MATIAS DELACROIX

La disputa política venezolana no deja resquicio sin ocupar. El presidente Nicolás Maduro y el "presidente encargado" Juan Guaidó cavaron esta vez trincheras alrededor de la imagen de la Virgen más querida por la población: la Divina Pastora de Barquisimeto. La advocación mariana de la Iglesia católica es venerada en el estado de Lara, a unos 350 kilómetros de Caracas. Cada 14 de enero, sus calles reciben a una multitud. Los venezolanos aseguran que se trata del tercer peregrinaje en importancia dentro del mundo católico, solo superado por lo que sucede en México y Portugal con la Virgen de Guadalupe y la Virgen de Fátima (Portugal).

Guaidó, quien se autoproclamó como mandatario interino el 23 de enero del 2019 y ha recibido el respaldo de EEUU y otros 54 gobiernos, asistió este martes a la procesión de la Divina Pastora para solicitarle el prodigio que por ahora ni siquiera pudo materializar con el apoyo de la administración Trump: la salida de Maduro del poder. "Hoy acompaño a la feligresía de la patrona del estado Lara, así como lo he hecho en otras oportunidades. A la Pastorcita le pido con mucha fe, pero también con mucha humildad que guíe nuestro, el camino de los venezolanos hacia la libertad".

El administrador apostólico de la parroquia Barquisimeto, el obispo Víctor Hugo Basabe, se unió a las plegarias del diputado.  "Este pueblo está necesitado de un cambio y las FANB (Fuerzas Armadas Bolivarianas) no pueden ser un obstáculo", dijo. A su vez, Basabe acusó al diputado opositor Luis Parra de haberse vendido "por cuatro monedas" al autoproclamarse presidente del Parlamento en nombre de una facción que abandonó a Guaidó y con  el respaldo de los legisladores maduristas y el Palacio de Miraflores. Parra, dijo el obispo, se ha puesto "a disposición de quienes son los principales causantes de toda esta tragedia que vive el pueblo venezolano".

Los feligreses caraqueños también tuvieron sus procesiones y una homilía durante la cual se le pidió al Altísimo que interceda por la pronta beatificación del Doctor José Gregorio Hernández, conocido como "el médico de los pobres", a quien la Congregación para la Causa de los Santos le aprobó su primer milagro.

Maduro, quien se considera un creyente devoto, se ausentó de las celebraciones porque en horas del mediodía tuvo que presentar en la sede del Asamblea Nacional (AN) el balance de su gestión en el 2019. Antes de entrar al Parlamento, que también es sede de la Asamblea Nacional Constituyente, de facto el contrapoder del legislativo, se quejó de la conversión de la Divina Pastora en instrumento al servicio de los opositores. "Los obispos deben aprender a respetar al pueblo católico de Venezuela, que no quiere que se sigan politizando los púlpitos de las iglesias. Utilizo este púlpito nacional para exigir respeto a los obispos", dijo en la AN.

Maduro caba de dar un paso audaz en su disputa con el purpurado católico de su país al postular una alianza con las iglesias pentecostales. "Soy cristiano de Cristo y el pueblo de Cristo puede contar conmigo", le dijo a un grupo de pastores evangelistas y hasta exhibió su propia Biblia, más pequeña que la presentada ante las cámaras televisivas por la autoproclamada presidencia interina de Bolivia, Jeannine Áñez, en diciembre pasado, mientras un cuarteto de predicadores oraba a su lado. Maduro se ha propuesto que cada 15 de enero se festeje en Venezuela el Día Nacional del Pastor y la Pastora.

Garantías electorales

Al hablar ante la Asamblea Nacional Constituyente, el presidente aseguró que este año se realizarán los comicios parlamentarios y prometió ampliar las garantías que permitan una contienda transparente. "Quien quiera venir del mundo entero a conocer nuestras elecciones, bienvenidos", dijo y propuso al Poder Electoral que invite a la Unión Europea, a las Naciones Unidas y a cualquier otra institución internacional para que se desempeñen como observadores de los comicis. "Puertas abiertas al acompañamiento internacional. Lo que en este país no entrará será la basura y el bandido de Luis Almagro ni la Organización de Estados Americanos", señaló sobre el secretario general de ese organismo, a quien asocia con los intereses de Washington.

En su largo balance, acusó a Estados Unidos de haber ejecutado los ciberataques en dañaron el servicio eléctrico y provocaron los apagones. "Pero el pueblo siguió aguantando de pie, sin doblegarse; hay que rendir eternamente homenaje al coraje de los venezolanos en aquellas duras, difíciles y peligrosas circunstancias".