24 oct 2020

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COMICIOS EN EL REINO UNIDO

Los nacionalistas de Nicola Sturgeon arrasan en Escocia en las elecciones

Sturgeon avisa a Johnson de que los escoceses han lanzado un "claro mensaje" sobre un segundo referéndum de independencia

Kim Amor

Nicola Sturgeon celebra el triunfo del SNP en las elecciones británicas.

Nicola Sturgeon celebra el triunfo del SNP en las elecciones británicas. / AFP

El Partido Nacional de Escocia (SNP, en sus siglas en ingles) ha sido el otro gran ganador de las elecciones de este jueves. Ha sumado hasta trece escaños más a los que tenía hasta ahora en Westminster, ha pasado de 35 a 48 de un total de 59 en juego. Tras conocer los resultados, la ministra principal y líder del partido, Nicola Sturgeon, ha recordado al primer ministro británico, Boris Johnson, que el caudal de votos obtenido por su partido “renueva y fortalece” el mandato de su gobierno regional para celebrar un nuevo referéndum de independencia -el ‘Indyref2’-, que Sturgeon quiere convocar para finales del año que viene. «Ha llegado el momento de que la gente de Escocia pueda decidir su futuro», sostuvo la dirigente. 

“Ha sido una noche excepcional”, ha dicho una Sturgeon eufórica que además ha querido subrayar que estos comicios han dejado claro que la mayoría de los escoceses no quieren un gobierno conservador que les eche de la Unión Europea. La ministra principal ha calificado de “bastante sombrío” los resultados en el conjunto del Reino Unido, tras la mayoría obtenida por Johnson. Junto al ‘brexit’, la cuestión escocesa va a marcar, sin duda, esta nueva legislatura. En el referéndum del 2016 Escocia fue, junto a Irlanda del Norte y Gibraltar, el único territorio del Reino Unido que votó en contra del divorcio con Bruselas, con un claro 62%.  

El partido de Johnson en Escocia ha perdido hasta siete escaños (tenía 13), mientras que los laboristas han sido prácticamente borrados del mapa político escocés, se han dejado seis y se quedan con uno. También ha sido una noche amarga para los Liberal Demócratas. A la máxima dirigente del partido en el Reino Unido, la escocesa Jo Swinson, el candidato del SNP le ha arrebatado el escaño al que optaba por tan solo 149 votos de diferencia.  Swinson no ha tardado en presentar su dimisión.

Presión a Londres

Durante la campaña electoral Sturgeon no ha dejado de repetir que la independencia es el mejor antídoto contra el ‘brexit’ y ahora, reforzada la presencia de su partido en Westminster, no va a desaprovechar la ocasión para presionar al máximo al Gobierno de Londres, que es de quien a fin de cuentas depende la decisión final de celebrar o no una segunda consulta. Las espadas están en alto. Johnson ya ha repetido por activa y por pasiva que no lo va a autorizar y, dada la mayoría absoluta que han obtenido los ‘tories’ en estos comicios, es más que improbable que Sturgeon logre sus propósitos. Pero los independentistas han dado un paso de gigante.

Escocia tiene previsto renovar su Parlamento regional en el 2021, en plena gestión del ‘brexit’ por parte de Johnson, que se presume turbulenta, lo que puede ser una ventaja para que el SNP se haga aún más fuerte en Holyrood, la cámara de Edimburgo. Y aunque Sturgeon ya avisó de que su propósito es  consensuar y pactar la consulta, como ocurrió con la del 2014  -que por cierto los secesionistas perdieron por diez puntos-  no está clara cuál va a ser la estrategia de la líder escocesa si tiene que luchar contra el muro de los conservadores.

Marcar el camino

El movimiento independentista escocés no es homogéneo, lo forman diferentes tendencias políticas unidas por una causa común, la secesión. El SNP, socialdemócrata, es la fuerza política más fuerte, pero en su entorno hay grupos menos pacientes, minoritarios, eso sí, que van a presionar a Sturgeon para que no se desvié de su camino. “La realidad es esta: según la constitución del Reino Unido, Escocia tiene un mandato sólido para pedir un referéndum de independencia, y Londres tiene un mandato sólido para decir que no”, dice una analista escocés del sector independentista más radical que prefiere mantenerse en el anonimato. "A menos que usemos medios extraparlamentarios, protestas o desobediencia civil, no hay posibilidad de que logremos un nuevo referéndum. Sturgeon inventará algún tipo de proceso para fingir que no está muerto. Exigirá lealtad total y adulación interminable, pero no logrará nada”, añade.

A pesar de haber sido una gran victoria, el SNP se ha quedado por debajo de los escaños que logró en las generales del 2015. Un total de 56 de los 59 asientos, un resultado histórico. Entonces, el partido estaba en manos de Alex Salmond, hoy fuera de circulación. El exministro principal va a tener que hacer frente a un juicio el año que viene, acusado de 14 delitos de acoso sexual, incluidos dos cargos de intento de violación. Aunque Salmond ha rechazado todos los cargos y dice ser inocente, el proceso puede afectar las aspiraciones del SNP cara a los comicios regionales del 2021.