05 jun 2020

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ELECCIONES EN EL REINO UNIDO

Los laboristas de Corbyn sufren su peor derrota desde 1935

Los laboristas abren la batalla por la sucesión de Corbyn tras la debacle electoral

Begoña Arce

Jeremy Corbyn, tras conocer el alcance de la derrota.

Jeremy Corbyn, tras conocer el alcance de la derrota. / REUTERS / Hannah McKay

Los laboristas, la más importante fuerza de la oposición en el Reino Unido, han sido arrollados por la marea azul, liderada por Boris Johnson, que ha alcanzado incluso a sus feudos más devotos e inexpugnables de la izquierda en el norte de Inglaterra y Gales. El partido de Jeremy Corbyn ha obtenido 203  escaños, perdiendo 59 diputados con respecto a las elecciones del 2017.

Tan desastroso resultadoel peor de la formación desde 1935, es una combinación del programa de izquierda marxista que los electores han rechazado, la "neutralidad" y confusión a la hora de resolver el brexit por parte de sus dirigentes y la propia personalidad de Corbyn, el líder, según los sondeos, más impopular en la historia reciente británica.
 
Tras el descalabro, Corbyn ha anunciado que se retira, pero no inmediatamente. "No lideraré al partido en ninguna futura campana electoral", ha afirmado, pero, "voy a liderar el partido durante el periodo de las discusiones para avanzar hacia el futuro".

Guerra interna

Esas discusiones se pueden transformar en una guerra interna, que siempre ha estado latente, contra la línea de Corbyn. Los sectores centristas del partido, con gente como Keith Stamer, el que ha sido encargado del brexit, van a chocar sin duda con los izquierdistas de inspiración marxista de la cuerda de  Corbyn y el numero dos del actual laborismo, y cerebro el partido, John McDonnell.
 
El laborismo debe hacer examen y redefinir su línea ideológica, pero elegir un nuevo líder es urgente. El proceso interno de esa elección es lento, puede llevar meses y están previstas unas importantes elecciones locales en el mes de mayo. Los laboristas deben para entonces tener un nuevo responsable y un programa definido que impida otra derrota masiva, que puede terminar con convertirles en una fuerza insignificante en el nuevo mapa político británico.