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EL REINO UNIDO EN LA ENCRUCIJADA

Las negociaciones del 'brexit', al borde del colapso

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, acusa al primer ministro británico de iniciar un "estúpido juego de culpas"

Tras una conversación telefónica entre Boris Johnson y Angela Merkel, Londres ve "esencialmente imposible" un acuerdo

Silvia Martinez / Begoña Arce

El primer ministro británico, Boris Johnson, y la cancillera alemana, Angela Merkel, en un encuentro en Berlín el pasado agosto. 

El primer ministro británico, Boris Johnson, y la cancillera alemana, Angela Merkel, en un encuentro en Berlín el pasado agosto.  / FILIP SINGER (EFE)

El plan del ‘brexit’ ideado por Boris Johnson puede acabar esta semana en un gran fiasco. La consumación del divorcio entre el Reino Unido y la Unión Europea se anuncia tempestuosa y Londres ha comenzado a culpar a Bruselas del fracaso, al tiempo que amenaza con represalias. El supuesto relato de la conversación telefónica mantenida este martes entre el primer ministro británico, Boris Johnson, y la cancillera alemana, Angela Merkel, y filtrado por el Gobierno británico, ha provocado una airada reacción del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y ha situado las negociaciones al borde del colapso.

“Lo que está en juego no es un juego estúpido de culpas. Lo que está en juego es el futuro de Europa y del Reino Unido así como la seguridad y los intereses de nuestros ciudadanos. No quieres un acuerdo, tampoco quieres una prórroga, no quieres revocar (el artículo 50 que regula la salida). Quo vadis?”, se ha despachado el político polaco en una interpelación directa al mandatario británico que esta tarde ha recibido en Londres al presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli

“Es difícil estar en desacuerdo”, ha coincidido el ministro de Exteriores irlandés, Simon Coveney, que ve en el mensaje de Tusk la frustración con una propuesta que no desbloquea la situación. “Seguimos abiertos a finalizar un acuerdo del ‘brexit’ que sea justo pero necesitamos que el Gobierno del Reino Unido quiera trabajar con la UE para lograrlo”, ha explicado el irlandés sobre un plan británico que, según el diagnóstico del negociador jefe de la UE, Michel Barnier, no es una base para la negociación.

Desconfianza hacia Londres

Ese es el problema. La desconfianza hacia Johnson es total. Y más tras la filtración de una conversación privada que nadie en Bruselas considera creíble y mucho menos que haya salido de boca de una dirigente que mide al milímetro sus palabras. Según la versión británica, Merkel advirtió a Johnson de que es “abrumadoramente improbable” el llegar a un acuerdo, afirmó que si Alemania quisiera salir de la UE no tendría ningún problema pero que el Reino Unido no puede hacerlo sin que Irlanda del norte se quede en la Unión aduanera, y que la UE está lista para torpedear el acuerdo de Viernes Santo. "Ha sido un momento clarificador. Si esto representa una nueva posición significa que un acuerdo es esencialmente imposible no solo ahora sino siempre", señalan en una nota.

“Puedo confirmar que la cancillera alemana ha hablado con el primer ministro británico por teléfono esta mañana. Como es habitual no informamos sobre ese tipo de conversaciones confidenciales”, se ha limitado a señalar y sin entrar en polémicas el alemán, Steffen Seibert. La portavoz oficial de la Comisión Europea, Mina Andreeva, tampoco ha querido atizar el debate. “Se refiere a comentarios que no he visto que la cancillera haya confirmado”, ha zanjado negando que las conversaciones se hayan roto. “No veo cómo podrían estar rotas si están teniendo lugar hoy y continuarán en los próximos días para dar precisamente la oportunidad al Reino Unido de presentar sus propuestas en más detalle”, ha explicado Andreeva.  

Represalias si hay prórroga

En la Cámara de los Comunes el encargado de los preparativos para un ‘brexit’ sin acuerdo, Michel Gove, tampoco ha dado las conversaciones por acabadas. “Al hacer nuestra propuesta hicimos concesiones, ahora es el momento de la UE las haga también. Si lo hace, hay todas las posibilidades de que logremos un nuevo acuerdo”. El responsable del Partido Laborista para el ‘brexit’, Keir Stamer, reprochó al Gobierno el “haber presentado una propuesta pensada para fracasar. Sigue sin asumir ninguna responsabilidad de sus acciones”, se ha quejado.  

Johnson es consciente de que la 'Ley Ben' le obliga a pedir una tercera prórroga del ‘brexit’ si no consigue cerrar un acuerdo para el 19 de octubre y ya ha empezado a maniobrar para evitarlo. En una nota enviada por su equipo a la revista The Spectator, amenaza con represalias a los países que apoyen una prórroga del ‘brexit’. “Apoyar esa nueva prórroga será considerado por este Gobierno como una injerencia hostil en nuestra política interna y más de la mitad del electorado estará de acuerdo nosotros”. Las tácticas de Johnson se interpretan como una medida preventiva para eludir la responsabilidad del fracaso, pero también como una forma de presión en las negociaciones con la UE. De momento, la UE sigue cerrando filas.