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El presidente de Colombia acusa a Maduro de que parte de las FARC vuelvan a las armas

Desde Caracas, Diosdado Cabello negó cualquier vinculación con el alzamiento de Iván Márquez y otros disidentes

Juan Manuel Santos criticó duramente la decisión del negociador de la paz de las FARC de volver a tomar las armas

Abel Gilbert

Duque dice que no hay una nueva FARC sino narcoterroristas apoyados por Maduro. / EFE VÏDEO

Iván Duque, presidente de Colombia, ha asegurado que el regreso a las armas de algunos exjefes de las FARC está estrechamente asociado con el conflicto que mantiene buena parte de la región con Venezuela. Para el presidente de Colombia, el nuevo alzamiento de Iván Máquez, Jesús Santrich y un grupo de mandos medios de la ex insurgencia no supone el surgimiento de una nueva guerrilla, sino de una banda narcoterrorista apoyada por Nicolás Maduro.

"He conversado con el presidente legítimo de Venezuela, Juan Guaidó, pidiendo su respaldo para la captura de este grupo criminal", ha informado Duque. "Le reiteramos nuestro respaldo en la lucha que ha emprendido contra el narcoterrorismo que afecta a ambas naciones", ha dicho, por su parte, el diputado, a quien EE.UU y otros 54 Gobiernos reconocieron como "encargado" del poder Ejecutivo venezolano.

Venezuela responde

El Palacio de Miraflores no tardó en involucrarse en la polémica. "Nos están echando la culpa de lo que está ocurriendo en Colombia, lamentamos profundamente lo que está ocurriendo en Colombia… que continúe en la espiral de violencia que tiene 60 años. Pero eso no comenzó en Venezuela, eso comenzó porque la oligarquía mató a (Jorge Eliécer) Gaitán. ¿Qué tiene que ver Venezuela?, Nada.", ha asegurado Diosdado Cabello, el número dos del madurismo. Recordó que que debido al conflicto armado el vecino país recibió hay “más de cinco millones de colombianos que viven acá".

Como era de prever, también ha tomado la palabra el expresidente Juan Manuel Santos, quien obtuvo el Premio Nobel de la Paz por haber involucrado a su Gobierno en la finalización de un conflicto de más de medio siglo. Junto a su equipo de negociadores pidió a Duque que implemente los acuerdos alcanzados en 2016 con las FARC y que reprima a los disidentes: "El logro de la paz es un bien para futuras generaciones que todos los colombianos estamos llamados hoy a proteger. No permitiremos que Iván Márquez y los demás desertores que están con él, pretendan poner en peligro este logro".

"Ellos mismos escogieron convertirse simplemente en otra banda criminal", ha certificado. Duque ya ha formado una unidad contrainsurgente. También ha asegurado que habló con la presidenta de la Justicia Especial para la Paz (JEP), Patricia Linares, frente a "la urgente necesidad de la expulsión de estos criminales de la justicia transicional". Los ex guerrilleros que optaron"por el camino de la legalidad bajo los principios de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, seguirán contando con el compromiso del Estado. Quienes escojan la ruta de la criminalidad, sufrirán todo el peso de la ley", advirtió.

Expulsar de la justicia transicional

De la misma manera, Duque espera que la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), el partido político herdero de la guerrilla, expulse de forma "inmediata y sin contemplaciones de todos los delincuentes que aparecen en ese video". El senador por esa agrupación, Carlos Lozada calificó de "una gran equivocación" el paso que dieron Márquez y sus seguidores. "Nos parece que hay una desconexión de ellos con la realidad que vive el país”. Rodrigo Londoño, conocido como "Timochenko" mientras conducía a la insurgencia, ratificó a su vez que están "dispuestos a darlo todo por la paz y la justicia social".

El pasado jueves, Máquez sacudió a Colombia y al mundo al leer un mensaje en el que justificaba la vuelta a las armas con "una nueva modalidad operativa" de caracter defensivo y sin actividades de extorsión, debido al incumplimiento por parte del Estado de los acuerdos de La Habana que se expresa en la muerte de 150 exguerrilleros y 300 líderes sociales.