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La crisis en el país caribeño

Mujica afirma que Venezuela es "una dictadura"

El expresidente y exguerrillero sube el tono de sus declaraciones en sintonía con otros dirigentes de la coalición de centroizquierda que gobierna Uruguay

Abel Gilbert

José Mujica, expresidente uruguayo. 

José Mujica, expresidente uruguayo.  / Christian Laracuente

"Es una dictadura, sí. Y en la situación que está no hay otra cosa que dictadura". Las palabras le pertenecen a José Mujica, el exguerrillero tupamaro y expresidente de Uruguay. Mujica venía siendo muy crítico con el madurismo y cada vez más subía más el tono de sus declaraciones, pero nunca había llegado tan lejos. El caso venezolano no le parece una excepcionalidad. "Dictadura hay (también) en Arabia Saudí, con un rey absoluto. Dictadura hay en Malasia, matan 25 tipos por día. Y la República Popular China, ¿qué me dicen?", señaló a una radio de Montevideo.

El exmandatario ha tomado explícita distancia del proceso en Nicaragua y también de lo que ocurre en Venezuela, especialmente tras la muerte de Hugo Chávez. La crisis en el segundo de los países, solía decir, tenía su explicación en la dependencia venezolana del petróleo. Mujica también puso reparos a la violencia estatal contra las protestas. Pero siempre se había cuidado de hablar de una "dictadura". Ese matiz político se conoció pocas horas después de que cerrara en Caracas la reunión del Foro de Sao Paulo, que aglutina a la izquierda regional y que respaldó a Nicolás Maduro.

El tema venezolano ha entrado de lleno en la campaña electoral con vista a las presidenciales del 27 de octubre.  El Gobierno del presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, ha promovido junto con México el camino de las negociaciones entre el madurismo y la oposición, marcando distancia con las posiciones más duras que expresan Estados Unidos y los países que lideran el Grupo de Lima (Argentina, Brasil, Colombia, Chile).

Imperativo ético

No obstante, Daniel Martínez, el hombre que ha seleccionado el Frente Amplio (centroizquierda) para reemplazar a Vázquez, tuvo que endurecer también sus declaraciones en relación al caso venezolano. "Para la izquierda el tema de los derechos humanos debe ser siempre un imperativo ético", dijo al comentar el reciente informe de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. "Es lapidario y se trata de una dictadura. Hay que seguir trabajando en una salida negociada y que el centro sean los venezolanos".

El actual ministro de Economía, Danilo Astori, se había expresado en los mismos términos. "Es una dictadura tremenda, con impactos humanitarios muy graves". No obstante, respaldó los esfuerzos de la diplomacia uruguaya para evitar un desenlace sangriento del conflicto interno. "No quiero que a Venezuela llegue el uso de la fuerza con las consecuencias tremendas que eso podría tener. Por eso es que valoro el sacrificio que significa el hacer un esfuerzo tan grande por resolverlo por vías pacíficas".

Las posiciones asumidas por varias figuras del Frente Amplio no han dejado a  nadie indiferente dentro de la coalición. "Vamos a calmarnos un poco", pidió Carolina Cosse, ex ministra de Energía de Mujica. "Me dolería mucho que fueran las declaraciones de figuras públicas del Frente Amplio, las que se usaran como pretexto para una declaración armada en Venezuela". Cosse reconoció igualmente que "la situación en Venezuela es dolorosa, desgraciada” y que el informe de Bachelet, en el que se denuncian ejecuciones sumarias y detenciones arbitrarias, entre otras calamidades, es "terrible". Sin embargo, la crisis "la tienen que resolver los venezolanos".