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Tsipras da el relevo a Mitsotakis

El nuevo primer ministro de la derecha afirma tener un mandato fuerte para "cambiar el país"

El candidato de ND consiguió este domingo mayoría absoluta en el parlamento ante la formación de Alexis Tsipras

Adrià Rocha Cutiller

Saludo entre Kryriakos Mitsotakis y Alexis Tsipras.

Saludo entre Kryriakos Mitsotakis y Alexis Tsipras. / REUTERS / COSTA BALTAS

La derecha ha vuelto al gobierno a Atenas y la parafernalia de siempre, la de toda la vida, también. Los cuatro años y medio de Alexis Tsipras fueron, al final, un pequeño paréntesis en la historia: Kyriakos Mitsotakis, nuevo primer ministro griego desde este lunes, ganador de las elecciones generales en Grecia de este pasado domingo con una mayoría absoluta de 158 diputados, ha jurado esta mañana el cargo que le acredita, para los próximos cuatro años, como jefe de gobierno heleno.

Y lo ha hecho, además, sobre la Biblia y ante el arzobispo de Atenas, nacido con el nombre de Dimitrios Papandreou: una forma de demostrar que todo ha vuelto a la normalidad, porque cuando el juramento, en 2015, lo hizo Tsipras, no fue un juramento sino una promesa: el líder de Syriza —que desde ahora, tras perder las elecciones, es el nuevo líder de la oposición en el Parlamento griego— es el primer y único primer ministro griego que se declara a sí mismo ateo. Todos los anteriores —también el que viene ahora, por supuesto— son cristianos y ortodoxos.

«El pueblo nos ha dado un mandato fuerte pera cambiar el país. Hoy empezamos nuestro duro trabajo. Tengo la absoluta confianza en nuestras capacidades para estar a la altura de las circunstancias. No haremos vacaciones este verano. Nos ponemos a trabajar», ha dicho Mitsotakis tras santiguarse ante la máxima autoridad eclesiástica griega y jurar su cargo en el palacio presidencial, también con la presencia del presidente griego, Prokopis Pavlopoulos. El Parlamento griego se formará el próximo 17 de julio.

Cambios

«Mandato fuerte para grandes cambios», titulaba, entusiasta, este lunes por la mañana el periódico ‘I Kathimerini’, un diario conservador y siempre extremadamente cercano  Nueva Democracia (ND), el partido presidido por Mitsotakis.

Por supuesto, otros medios griegos no están tan risueños. «ND ha ganado las elecciones —dice en su editorial el diario ‘To Vima’, de centroizquierda—, pero este partido estará muy equivocado si piensa que ha ganado por el contenido de su programa electoral. Sobretodo ha ganado porque Syriza acabó alienada y alejada de la gente que la llevó al poder y de la gente que dijo ‘no hasta el final’ en el referéndum de 2015».

El periódico promete guerra: «Ahora es nuestro trabajo vigilar a este nuevo Gobierno con el mismo vigor que mostramos con el anterior».

Después de jurar el cargo ante el arzobispo y el presidente, Mitsotakis ha ido al palacio del primer ministro, donde ha sido recibido por Alexis Tsipras. Es otro cambio: en 2015, cuando Tsipras ganó sus primeras elecciones, en enero, el primer ministro saliente no quiso recibirle ni hacerse la foto con él. Andonis Samarás, de ND, dejó las llaves puestas en la puerta y se marchó. Según miembros de Syriza, incluso se llevó las bombillas de las lámparas.

Esta vez, la llegada del nuevo primer ministro a su residencia ha sido más normal y saludable: Mitsotakis y Tsipras se han reunido durante una hora. Después, Tsipras ha abandonado el lugar: ahora, ya en la oposición, el líder de Syriza tiene como objetivo refundar y reorganizar su partido.

El octavo

Kyriakos Mitsotakis, hijo de una estirpe de políticos griegos centenaria —su padre fue primer ministro; su hermana, ministra de Asuntos Exteriores—, es, así, el octavo primer ministro que tiene Grecia en 10 años. Una muestra de las turbulencias políticas que el país del sur de los Balcanes lleva atravesando en la última década.

Así, Tsipras ha conseguido, a base del sufrimiento de la población, rescates y austeridad, corralitos y amenazas de bancarrota, sacar al país del abismo económico en el que se encontraba. Ahora, la economía griega da visos de, aunque tímidamente, estar apuntando a la recuperación.

Pero los retos de Mitsotakis son mayúsculos, porque a parte los retos económicos, que siguen vigentes y son acuciantes, Grecia se enfrenta a unos meses próximos complicados por las disputas constantes con Turquía por supuestas violaciones del espacio aéreo en el Mar Egeo y por las prospecciones petrolíferas que los turcos están realizando cerca de las costas de Chipre. La tensión entre ambos países, enemistados ya de serie por su historia compartida, es enorme.

Viejos ministros

Para enfrentarse a los problemas que se avecinan, el portavoz de Mitsotakis ha anunciado este lunes por la tarde la formación y los nombres de los nuevos ministros de Grecia.

No ha habido muchas sorpresas: los miembros del gabinete de Mitsotakis son, en su mayoría, pesos pesados dentro de Nueva Democracia y que, además, ya tuvieron experiencia, cargos y ministerios en los anteriores gobiernos del partido de centroderecha.

El nuevo primer ministro, durante la campaña electoral, se presentó como el líder que renovaría ND desde dentro. Al final, han prevalecido los cuadros del partido, ND, que fue, de hecho, uno de los que, maquillando cuentas, llevó a Grecia a la crisis bancaria que ha estado arrastrando desde 2008.