aniversario del fin de la colonización británica

La policía desaloja el Parlamento de Hong Kong

Manifestantes vandalizan el parlamento de Hong Kong

periodico

Adrián Foncillas

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Los enfrentamientos de policías y jóvenes activistas han regresado a Hong Kong en el aniversario del fin de la colonización británica. El movimiento autodenominado prodemocrático había marcado el día en rojo para protestar contra la ley de extradición y los disturbios se han extendido durante la jornada. Pasadas las nueve de la noche (15.15 horas en España), los manifestantes han logrado entrar en el Parlamento de Hong Kong, del que han sido expulsados unas 4 horas más tarde por la policía. 

Cientos de manifestantes comenzaron este lunes a entrar en la sede del Consejo Legislativo (parlamento) de Hong Kong tras destrozar las barreras y las puertas del edificio. Tras pasar más de cuatro horas intentando echar abajo la entrada del edificio con barras de acero, ladrillos o piedras, los manifestantes consiguieron acceder al interior.

Los agentes que se encontraban dentro del edificio se retiraron en cuanto entraron los manifestantes. Los asaltantes, ataviados con cascos y máscaras antigas, destrozaron varias de las entradas del complejo y fueron entrando en las diferentes estancias, incluido el salón de plenos en el que se reúnen los diputados.

Choques desde primera hora de la mañana

Los primeros choques llegaron media hora antes de la ceremonia que cada año marca el regreso de la isla a la madre patria. Cientos de jóvenes se enfrentaron a la policía que protegía el Centro de Convenciones y Exhibiciones y utilizó gas pimienta y porras para repeler las agresiones. La policía ha informado de que una docena de agentes han sido atendidos en el hospital después de haber sido rociados por un “líquido desconocido” que les ha causado problemas respiratorios.

El clima convulso había aconsejado celebrar esta vez en un lugar cerrado los actos conmemorativos que empiezan con el izado de la bandera. Carrie Lam, la jefa ejecutiva, repitió en su discurso el propósito de enmienda. "He aprendido la lección y prometo que el Gobierno trabajará con más cercanía y responsabilidad a las aspiraciones, sentimientos y opiniones de la comunidad", ha dicho. Ha sido el primer acto público de Lam desde que encadenó tres disculpas en cuatro días por haber empujado la tramitación de la ley de extradición en contra del sentir mayoritario. Su discurso fue interrumpido por legisladores de la oposición que exigieron su dimisión inmediata y la retirada definitiva de la ley.

Posteriormente, ya de madrugada, Lam ha condenado el "extremo uso de la violencia y el vandalismo" por parte de los manifestantes y confió en que "la sociedad honkonesa vuelva a la normalidad lo antes posible". "El imperio de la ley es de una importancia capital", ha agregado Lam, quien ha asegurado que "no es verdad" que su Gobierno no haya atendido a las demandas que desde hace semanas le plantean los manifestantes. Ha reiterado, además, que ha dejado en suspenso el polémico proyecto de extradición a China, entre otros países, "sin ningún plan para retomarlo".

Tensión

La tensión regresó sobre las 15.00 horas (las 9 de la mañana en España) a las puertas del Legco, el Parlamento local, por los intentos de los jóvenes de asaltarlo. Los activistas, con las icónicas camisetas negras y cascos amarillos, han utilizado barras de metal y carritos de la compra como arietes para destrozar las puertas acristaladas del edificio. Sus intentos han terminado por resquebrajar una puerta bajo la mirada en el interior de los antidisturbios. Los legisladores prodemocráticos que han intentado detener a los jóvenes y pedirles que retomaran la senda pacífica han sido apartados y algunos golpeados por la turbamulta. Los intentos de entrar a la fuerza en el Legco ya desencadenaron cinco años atrás la Revuelta de los Paraguas.

A la misma hora que algunos jóvenes asediaban el Parlamento empezaba una masiva manifestación que tenía previsto recorrer las principales vías de la excolonia. Las autoridades han solicitado a los organizadores que acorten el recorrido previsto para evitar incidentes y desbloqueen las diferentes zonas tomadas. El peligro de conflicto se acentúa por las manifestaciones programadas de los sectores prochinos y defensores del Gobierno local. En los últimos días se han registrado varios incidentes entre las facciones opuestas de una sociedad muy polarizada entre jóvenes idealistas y las generaciones más pragmáticas.

Temor

Hong Kong entró en combustión con la propuesta de ley de extradición que, según sus críticos, atenta contra la independencia judicial y el sistema de derechos y libertades que Pekín se comprometió a preservar cuando Hong Kong regresó a la madre patria en 1997.

Lam se esforzó en tranquilizar a la opinión pública con enmiendas: la norma excluye los delitos políticos y religiosos y las extradiciones serán examinadas caso por caso por un tribunal de la isla. Pero persiste el temor de que Pekín pueda cocinar cargos y es dudoso que el gobierno local posea la voluntad y mucho menos las fuerzas para oponerse a una exigencia del Gobierno central. Las dos protestas masivas y los disturbios registrados el día en que iba a ser debatida en el Parlamento forzaron la suspensión de la ley.

Los jóvenes, sin embargo, han continuado las protestas con un largo pliego de exigencias: la dimisión de Lam, sus disculpas por llamar vándalos a los manifestantes del miércoles y por ordenar la presunta represión policial, garantías de que ningún joven será enjuiciado por aquellos hechos y la cancelación definitiva de la ley de extradición.