14 ago 2020

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ESCÁNDALO EN EL REINO UNIDO

Una pelea doméstica pone en peligro la elección de Boris Johnson

La trifulca su produjo en el domicilio de Carrie Symonds y los gritos hicieron que acudiera la policía

Begoña Arce

Un cartel de opositores a Boris Johnson, en un parque cerca de su casa en Londres. 

Un cartel de opositores a Boris Johnson, en un parque cerca de su casa en Londres.  / REUTERS / SIMON DAWSON

Gritos, portazos, ruido de objetos que se estrellan en el suelo. La policía acudió en la madrugada del viernes al domicilio que comparte en Londres Boris Johnson con su novia. Una vecina alertó a los agentes de la pelea de quien aspira a ser primer ministro en trámites de divorcio de su segunda esposa, y Carrie Symonds de 31 años, antigua jefa de prensa del Partido Conservador y actual compañera de Johnson.

De acuerdo con el diario 'The Guardian', que lanzó la exclusiva de la disputa, se pudo oír a Symonds gritándole a Johnson "apártate de mí""vete de mí piso". Cuando la vecina, preocupada por la trifulca, llamó a la puerta, no recibió respuesta. "Esperé que alguien respondiera y dijera que todo iba bien. Llamé tres veces, pero nadie abrió", ha declarado a 'The Guardian'.

El diario afirma que, en una grabación del altercado a la que ha tenido acceso, Johnson se niega a dejar la propiedad y le dice a su pareja que "dejara" su ordenador personal. A Symonds se le escucha acusando al diputado conservador de haber arruinado el sofá con vino tinto. "Nada te importa porque eres un mimado. No cuidas, ni el dinero, ni nada".

La vecina decidió llamar a la policía, que ha confirmado la visita al domicilio en cuestión. "La policía acudió y habló con todos los ocupantes de esa dirección y todos se encontraban a salvo y bien. No había a juicio de los agentes motivos aparentes de preocupación y ofensas, para que la policía interviniera", señala el comunicado oficial de Scotland Yard.

Preguntado esta tarde sobre el altercado en un encuentro con militantes en Birmingham, Johnson ha eludido la cuestión. “No creo que la gente quiera oír sobre eso”.  “La gente tiene derecho a preguntarme qué quiero hacer por el país”, ha afirmado.

Vida privada "opaca"

La preocupación es ahora política para el equipo de Johnson, con una vida privada calificada en los términos más suaves de "opaca". Al político, casado en dos ocasiones, padre de cinco hijos, uno de ellos extramatrimonial, se le han atribuido numerosos 'affaires' sentimentales a lo largo de su agitada carrera. Su última conquista es esta mujer, veinticuatro años más joven que él, con la que se le relaciona desde el pasado año, cuando Johnson dejó por ella a su mujer, Marina Wheeler.

Symonds, forma parte de su equipo de campaña y ha renovado la imagen del político, que ha perdido kilos, se ha cortado el pelo y ha cuidado algo más su indumentaria. La pareja había comenzado a aparecer en público y no se descartaba el que se instalara en la residencia oficial de Downing Street, si Johnson finalmente alcanzaba su objetivo de convertirse en primer ministro.

Incidentes bochornosos

La pelea doméstica podría cambiar el curso de la carrera por el liderazgo. Lo ocurrido vendría a dar la razón a los que acusan al político de ser caótico, inestable, impredecible y tener una clara propensión a incurrir en incidentes bochornosos. La máxima en Westminster, tras su arrasadora victoria en el grupo parlamentario, es que, "ahora, el único que pude detener a Boris, es Boris", por su capacidad de dispararse un tiro en el pie, cuando el éxito le sonríe.  Desde el equipo de Johnson no hay comentarios sobre la bronca, que acapara la atención nacional.