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EL FUTURO DE EUROPA

La Eurocámara empieza a buscar posibles alianzas

Los presidentes de los grupos políticos celebran este martes su primera reunión para hacer balance de los resultados

Silvia Martinez

El Parlamento Europeo, durante la sesión plenaria del pasado 27 de marzo.

El Parlamento Europeo, durante la sesión plenaria del pasado 27 de marzo. / JEAN-FRANCOIS BADIAS (AP)

Las urnas ya se han pronunciado. Los resultados provisionales de las elecciones europeas, celebradas entre el 23 y 26 de mayo en los 28 estados miembros, arrojan una fragmentación sin precedentes en el Parlamento Europeo y una dispersión del voto que erradica de cuajo el bipartidismo tradicional que ha dominado la institución desde su creación –entre populares y socialistas- y que obligará a buscar nuevos equilibrios para construir una mayoría estable que permita gobernar sin sobresaltos durante la legislatura que se inaugura el 2 de julio en Estrasburgo.

Los grupos políticos tienen hasta entonces para hablar, negociar y tratar de forjar nuevas alianzas en torno a un programa de trabajo conjunto tras unos comicios que dejan cuatro grandes conclusiones: el fin de la hegemonía PPE/PSE, el auge de los liberales y verdes que serán claves en la búsqueda de nuevas mayorías, la incómoda presencia de la ultraderecha y los populistas que crecen moderadamente aunque dominan algunos de los países más grandes de la unión y el futuro del bloque euroescéptico británico que regresa con fuerza a al hemiciclo que deberá abandonar en cuanto el Reino Unido salga del club. El Partido del Brexit será de hecho junto a la CDU alemana la delegación más potente, con 29 escaños.

Todo esto repercutirá en el funcionamiento interno del Europarlamento, en los grupos políticos que se conformarán en las próximas semanas y en las posibles coaliciones que se podrán formar. Para formar grupo harán falta al menos 25 diputados procedentes de al menos 7 países distintos. En esta pasada legislatura ha habido ocho grandes grupos que tras las elecciones de este domingo verán alterado su nivel de fuerzas con algunas incógnitas por resolver. Entre ellas si el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, con 28 escaños, conseguirá aglutinar la gran fuerza ultra a la que aspira y a la que sigue queriendo incorporar al húngaro Viktor Orbán y sus 13 escaños y al partido polaco Ley y Justicia (PIS) y sus 23.

Gran coalición

Lo que no cambia es que el PPE seguirá siendo el primer grupo de la cámara aunque con solo 180 diputados, según el último balance provisional publicado este lunes por el Parlamento Europeo, muy lejos de los 265 que obtuvo en el 2009 lo que amenazará su capacidad para controlar los puestos clave de la Unión Europea como ha conseguido hasta ahora. Pese a los buenos resultados obtenidos en España e Italia, los Socialdemócratas (S&D) caen hasta los 145 escaños. La delegación socialista española se convertirá, sin embargo, en la primera del grupo con 20 escaños, seguida de la italiana con 18 y la alemana con 16. Los liberales de ALDE obtendrán, según la última distribución, 109 y serán indispensables para formar una mayoría mientras que los Verdes escalarán de 52 a 69. 

La unión de estos cuatro grupos entorno a una gran coalición, que rondaría los 500 eurodiputados, es la opción preferida del candidato a presidir la Comisión Europea por parte del PPE, Manfred Weber, quien lo único que ha descartado es pactar con la ultraderecha. Otra opción que también daría la mayoría absoluta (376 eurodiputados) sería una coalición de centro, con el viejo duopolio populares-socialistas más los liberales que conseguirían sumar por encima de los 430 eurodiputados. El candidato de los socialistas al Ejecutivo comunitario, Frans Timmermans, ha dejado claro sin embargo que su prioridad es, de momento, una alianza progresista para actuar “contra la crisis climática, la injusticia y la necesidad de asegurarnos de que las empresas paguen impuestos”. Según los últimos números disponibles una coalición como la que pinta se acercaría a la mayoría pero seguiría quedándose corta.