04 jul 2020

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MOVILIZACIONES SOCIALES

Abdelkader Bensalah, nombrado presidente interino de Argelia

La decisión va contra lo que están exigiendo los manifestantes argelinos, que reclaman la salida de todo el régimen

El Parlamento argelino ha designado al presidente del Senado como jefe de Estado para un periodo de 90 días

Beatriz Mesa

Abdelkader Bensalah, presidente interino de Argelia tras la renuncia de Buteflika.

Abdelkader Bensalah, presidente interino de Argelia tras la renuncia de Buteflika. / AFP

La renuncia forzada de Abdelaziz Buteflika, certificada por el Parlamento y el Senado, tras unas inéditas movilizaciones populares ha abocado a Argelia a un periodo de transición incierto. De momento, ha tomado las riendas del país el presidente del Senado, Abdelkader Bensalah, de 77 años, que este martes fue designado presidente interino en virtud el artículo 102 de la Constitución argelina. La principal y acuciante misión de Bensalah es la convocatoria de elecciones presidenciales en 90 días.

El nuevo jefe del Estado representa a la élite poscolonial, la vieja guardia y es uno de los principales valedores de reelegir al anterior presidente para un quinto mandato consecutivo. Esta posibilidad fue la que colmó la paciencia de los argelinos, que pasaron de oponerse a la candidatura de Buteflika a reclamar una reforma integral del régimen, después de cuatro legislaturas en manos del partido hegemónico, el Frente de Liberación Nacional (FLN), liderado por el presidente desbancado y conducido en la sombra por el Ejército, que es donde reside el verdadero poder desde la independencia del país en 1962.

"El deber nacional me obliga a asumir esta pesada responsabilidad de conducir la transición para permitir que el pueblo argelino ejerza su soberanía eligiendo a su presidente", declaró Bensalah en un discurso al término del trámite parlamentario. Sin embargo, los protagonistas de las movilizaciones sociales no se han creído la promesa de la transición y menos aún la idea de la soberanía popular viniendo de una figura que escenifica la continuidad del régimen actual. Para los argelinos, Bensalah encarna la "oligarquía" y no la ruptura de un sistema contra el que plantaron cara. Tanto es así que este martes por la tarde los opositores volvieron manifestarse en el centro de Argel y las principales ciudades del país para expresar el rechazo a uno de los antiguos fieles de Buteflika. La policía reprimió a los manifestantes con gas lacrimógeno y cañones de agua.

División en el Parlamento

Mientras la calle expresaba su oposición frontal al transitorio jefe de Estado, en el Parlamento surgían las clásicas divisiones entre los alineados al círculo de poder y los opositores. La propuesta de Bensalah, como indica la Constitución, salió adelante con los votos del que ha venido siendo el partido único, FLN, y de su aliado, la Reagrupación Nacional Democrática (RND). Y en su contra votaron los islamistas del conservador Movimiento Social por la Paz (MSP) -el principal partido de la oposición- y sus compañeros de las reivindicaciones populares, el partido de los Trabajadores (PT) de Louise Hanonun y el Frente de Fuerzas Socialistas (FFS), sin suficiente poder como para abortar la nueva candidatura.

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