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El Parlamento británico condena al Gobierno por desacato

Begoña Arce

Theresa May en Downing Street, ayer.

Theresa May en Downing Street, ayer. / Daniel LEAL-OLIVAS/ AFP

Theresa May inició en la tarde del martes lo que serán cinco días de debates en la Cámara de los Comunes sobre el ‘brexit’, a razón de ocho horas por sesión, que culminarán el 11 de diciembre con la decisiva votación en la Cámara de los Comunes sobre el acuerdo de salida del Reino Unido alcanzado con la Unión Europea. Las divisiones que han provocado el ‘brexit’, señaló la primera ministra al abrir el debate, son “corrosivas”, un segundo referéndum “las ahondaría”,  “nuestra vida depende de un compromiso”.  

Condena por desacato

La intervención de May estuvo precedida de una moción contra el gobierno por desacato al Parlamento. La moción, sin precedentes, salió adelante con 311 votos a favor frente a 293 en contra. El gobierno se había negado a publicar el texto completo del informe legal sobre el acuerdo de salida, tal y como reclamaban los diputados.  “Es la voluntad de la Cámara” y el gobierno “debe acatarla”, señaló el diputado laborista para el ‘brexit’, Keir Starmer, al presentar la moción. Tras la derrota, el gobierno anunció que publicará el texto íntegro.  

Escala de la revuelta

El voto contra el gobierno es sin duda un mal augurio para los propósitos de la primera ministra. El resultado es interpretado como un indicativo de la escala de la revuelta a la que May se enfrentará, cuando trate de lograr el respaldo para el acuerdo. El gobierno perdió, a pesar de que los euroescépticos conservadores no votaron a favor de la moción de desacato. Si lo hicieron en cambio los diputados del Partido Unionista del Ulster (DUP), aliados imprescindibles para que May, sin mayoría, pueda gobernar. Los unionistas han advertido que se opondrán al acuerdo que defiende May, al igual que decenas de conservadores. Las cuentas sencillamente no salen.

Preparando plan 'B'

Previendo qué hacer en caso de una derrota, los diputados se aseguraron con otra moción, por 321 votos a favor, frente a 299 en contra, que tendrán la oportunidad de votar por un ‘plan B’ en enero si el acuerdo de May es rechazado. En una jornada de increíble intensidad parlamentaria, fuera del palacio de Westminster, Nigel Farage, exlíder del UKIP, anunció que deja el partido. Farage se opone a la línea anti-Islam que ha adoptado el UKIP, bajo su actual líder, Gerard Batten, cada más próxima de la extrema derecha. Farage podría refundar un nuevo partido si el ‘brexit’ peligra.