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La UE y Londres llegan a un principio de acuerdo sobre el 'brexit'

May llama a sus ministros por separado y convoca una reunión del Gobierno hoy

Begoña Arce / SIlvia Martínez

El activista anti-brexit, Steve Bray, camina junto al Parlamento británico en Londres.

El activista anti-brexit, Steve Bray, camina junto al Parlamento británico en Londres. / AFP / DANIEL LEAL-OLIVAS

El Gobierno británico y la Unión Europea (UE) han llegado a un principio de acuerdo para solucionar el futuro de la frontera entre las dos Irlandas, el principal escollo en las negociaciones sobre el 'brexit'.  La primera ministra británica, Theresa May, ha convocado para este miércoles un consejo de ministros extraordinario para estudiar el borrador, resultado de largos meses de negociaciones. El texto "a nivel técnico" fue alcanzado tras una última ronda de intensas discusiones en Bruselas. Aún quedan por resolver "un pequeño número de asuntos", reconocieron fuentes oficiales, sin precisar más detalles. 

Con el Gobierno y el Partido Conservador profundamente divididos, la primera ministra citó en la noche del martes uno por uno a sus ministros para entregarles el documento, en un intento de asegurarse su respaldo. Muchos de ellos en privado habían criticado el plan. La duda es si lo harán ahora en público. También lo rechazan abiertamente conservadores euroescépticos, unionistas y laboristas.

Uno de los líderes eurófobos, el exministro de Exteriores Boris Johnson, pidió el boicot de la propuesta. "Vamos a estar en la unión aduanera, vamos a estar en la mayor parte del mercado único. Es vasallaje. Por primera vez en mil años este Parlamento no va a poder decidir las leyes que rigen este país. Es una situación increíble. Significaría que acatamos normas y regulaciones de Bruselas sin que podamos decir nada. Es algo inaceptable para alguien que crea en democracia”. Otro de los diputados euroescépticos, Ian Duncan Smith, ha aventurado que los días del Gobierno están contados.

Advertencia unionista

El futuro de la frontera con Irlanda del Norte ha sido el mayor obstáculo en la negociación. El portavoz del Partido Democrático del Ulster (DUP), Sammy Wilson, recordó que su partido mantendrá las líneas rojas que ha marcado y "no aceptará que Irlanda del Norte sea tratada de manera diferente al resto del Reino Unido". La posición de los unionistas es fundamental. El acuerdo deberá ser aprobado por el Parlamento británico, donde May no tiene mayoría. La primera ministra necesita de los 10 diputados del DUP.

Frente a la rebelión de los euroescépticos, la oposición laborista tampoco parece dispuesta a echarle una mano en la futura votación. Su líder, Jeremy Corbyn, esperaba el martes "a ver los detalles de lo que se ha acordado. Pero dado lo caótico de las negociaciones es muy poco probable que sea un buen acuerdo para el país".

Sabiendo que la pelota está en tejado de Londres, en Bruselas, mientras tanto, se mantiene la máxima prudencia. El negociador jefe de la UE, Michel Barnier, ha informado este martes al colegio de comisarios del estado de las negociaciones pero desde la Comisión Europea han eludido confirmar la existencia de un acuerdo provisional a nivel técnico y se remiten a las palabras del vicepresidente del ejecutivo comunitario, Frans Timmermans, explicando que las negociaciones "están en curso, son muy intensas" y "aunque se está avanzando" todavía "no estamos ahí".

A la espera de una cumbre extraordinaria

Bruselas esperará a la reunión del gabinete de May de este miércoles para hacer balance. A partir de las tres de la tarde, mientras tanto, serán los embajadores permanentes de los 27 los que realizarán su propio análisis de la situación a puerta cerrada. El encuentro ya estaba previsto para hablar de los planes de contingencia, pero en la agenda se ha añadido un punto más tras al anuncio del acuerdo provisional.

Si May consigue este miércoles el aval político de sus ministros al pacto de divorcio negociado con Bruselas, la UE podría convocar una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno este mismo mes de noviembre para bendecir un acuerdo de divorcio que suma medio millar de páginas y  que tendrán que examinar con detalle las 27 capitales. La fecha barajada para esa posible cita sería entorno al 25 de noviembre.

Estar preparados para lo peor

El camino en todo caso seguirá estando lleno de obstáculos. "Aunque tengamos un acuerdo y champán y estemos todos contentos, no sabemos si entrará en vigor. Porque después requerirá la aprobación del Parlamento Europeo y del Parlamento británico y eso solo lo sabremos en marzo. Así que los preparativos de contingencia tienen que continuar por si no lo refrendan", avisa un diplomático europeo.

De hecho, la Comisión Europea ha aprobado este miércoles dos propuestas legislativas entorno al 'brexit', una sobre eficiencia energética y otra sobre visados. Bruselas propone, condicionado a que haya reciprocidad, modificar la norma para permitir a los británicos seguir entrando en la UE sin necesidad de visados en viajes de corta duración una vez se produzca la salida del Reino Unido.