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Merkel planta cara a Trump y defiende un ejército europeo

La cancillera se une a la propuesta de Macron y señala que esos efectivos habrían de complementar a la OTAN

A menos de un mes de dejar la presidencia de la CDU, expone ante el Parlamento Europeo su visión sobre Europa

Silvia Martinez / Bruselas

Angela Merkel, en el Parlamento Europeo.

Angela Merkel, en el Parlamento Europeo. / REUTERS / VINCENT KESSLER

Angela Merkel no volverá a presentarse como candidata a la Cancillería de Alemania en las próximas elecciones de 2021 y tras casi dos décadas al frente de su partido, la Unión Cristiano Demócrata (CDU), dejará paso en diciembre a un nuevo presidente. Dos hitos que marcarán el futuro del país y también de la Unión Europea donde ha conseguido resistir a una década de crisis hasta convertirse en un referente político. Este martes, desde la tribuna del Parlamento Europeo, se ha alineado con la visión del presidente francés Emmanuel Macron y ha defendido la creación de un “auténtico ejército europeo”.

“Un ejército europeo demostraría al mundo que entre los países europeos no puede haber guerra. Es un complemento a la OTAN, nadie quiere echar por la borda una alianza que ha probado su valía”, Merkel sobre uno de los asuntos que más choques han suscitado en los últimos meses con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y hasta en los días previos a la conmemoración de la Primera Guerra Mundial este pasado fin de semana.

La cancillera alemana se suma así a las reivindicaciones del presidente francés que lleva meses defendiendo la necesidad de impulsar un ejército propio. “Sería un complemento de la OTAN, no es una contradicción”, ha asegura entre aplausos y abucheos de los euroescépticos que, según ha dicho, no le asustan “porque yo también soy parlamentaria”. Merkel también ha lanzado la idea de crear una especie de consejo de seguridad europeo, que permita a la UE tomar decisiones con rapidez en materia de política exterior, y la necesidad de hablar con una sola voz ante el mundo.

El fracaso migratorio

Ante un pleno abarrotado, la cancillera ha entonado el mea culpa por la tardía reacción de la UE durante la crisis de los refugiados en 2015. “Alemania no siempre ha dado el ejemplo perfecto. Tardamos demasiado en entender que es una tarea europea de todos” pero “tenemos que mantener la cabeza muy alta porque hemos aprendido de nuestros errores”, ha explicado sobre la respuesta a la crisis migratoria. En este sentido, ha reclamando un acuerdo para reforzar el control de las fronteras exteriores y ha recordado a quienes se resisten que "si cada uno se aferra a su competencia nacional, ese cuerpo europeo no funcionará.

Durante su discurso también ha defendido la posibilidad de renunciar a la unanimidad en la toma de decisiones europeas, cuando lo permitan los tratados. Ha explicado que Alemania es partidaria de una tasa a los gigantes digitales, pero solo si no tiene éxito en la búsqueda de una solución a nivel internacional, pero ha eludido asumir compromisos concretos respecto a las reformas que necesita la Eurozona. Eso sí, ha dejado claro que “actuar en solitario en el escenario internacional” es cada vez menos prometedor y ha defendido la unidad de Europa. “Cada vez es más importante que los europeos nos mantengamos unidos” y respetar “al otro y a sus intereses” porque “la solidaridad es un valor universal” y una condición sine qua non para que una comunidad pueda funcionar, “sea un club de deportivo o la Unión Europea”.

Reproches velados a Polonia, Hungría e Italia

Ante el momento crítico que vive Europa, Merkel ha arremetido contra las decisiones individuales que repercuten negativamente en la Unión Europea. No ha apuntado a ningún país en concreto pero a nadie se le escapa el destinatario de sus envenenados dardos: Hungría, Polonia e Italia. “El recorte de la libertad de expresión no solo pone en peligro al Estado de derecho en un país sino en todos los países de Europa”, “el que quiere resolver sus problemas acumulando más deuda y despreciando los derechos fundamentales pone en peligro la estabilidad de la zona euro porque la moneda común solo puede funcionar si cada uno cumplimos con nuestros deberes y responsabilidades” y “el que pone en tela de juicio la unidad europea frente a terceros mina la credibilidad de toda la UE”, ha afeado.

Merkel es la duodécima jefe de estado y de gobierno que acude al Parlamento Europeo a exponer su visión sobre el futuro de Europa. El primero este año fue el primer ministro irlandés Leo Varadkar. Desde entonces han pasado por el hemiciclo el portugués Antonio Costa, el francés Emmanuel Macron y el griego Alexis Tsipras. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, acudirá al pleno del mes de enero.