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Corbyn ve cerca el sueño de suceder a May

El dirigente, de 69 años, cree que está ante su gran oportunidad

Begoña Arce

Jeremy Corbyn.

Jeremy Corbyn. / AFP / PAUL ELLIS

¿Puede Jeremy Corbyn convertirse en el sucesor de la primera ministra Teresa May? En Liverpool muchos lo creen así. A los 69 años, respaldado por el grupo de presión ultra izquierdista, Momentum, Corbyn está convencido de que, en estos tiempos convulsos de la vida política británica, esta es su gran oportunidad.

El lema de la conferencia,  "Reconstruyendo Gran Bretaña para la mayoría, no para unos cuantos", es muy similar al de la campaña electoral del pasado año. Esos comicios proporcionaron a los laboristas 30 nuevos escaños en la Cámara de los Comunes. La máxima aspiración de Corbyn es suceder a May, si las negociaciones con Bruselas se hunden. "Este Gobierno no parece demasiado sólido. Podríamos perfectamente estar encaminándonos hacia unas elecciones generales. Nosotros estamos preparados", explicó Corbyn el domingo.

Recortes y ayudas sociales

"La principal intención del liderazgo laborista es propiciar una elección general lo antes posible", afirma el politólogo Patrick Dunleavy de la London School of Economics.  "Si esa elección llega a ocurrir, sería por el fracaso de los partidarios del ‘brexit’ y se celebraría con el país en estado de emergencia". 

Curiosamente el ‘brexit’ era un asunto marginal en la agenda oficial de la Conferencia. El foco de las discusiones y ponencias estaba centrado en el aumento del nivel de vida de las clases más desfavorecidas, la defensa de la sanidad pública, la precariedad en el empleo, la ayuda a las comunidades y los efectos de la política de austeridad de los conservadores. Eso son los temas que Corbyn saca a relucir una y otra vez en el Parlamento y los asuntos que conectan con el sentir del electorado.  

"Los laboristas lo hicieron muy bien en las elecciones del 2017", señala Dunleavy. "Les ayudó su campaña contra los recortes y las ayudas sociales y eso volvería a ayudarles si hubiera unos nuevos comicios". Lo impensable hasta hace poco podría ocurrir, pero Corbyn no tendría fácil la victoria y debería gobernar, según todos los pronósticos, en minoría. En la elección del año pasado hubo mucho voto de castigo a los conservadores, a sabiendas de que era imposible el triunfo de Corbyn. Ahora esa posibilidad parece mucho más factible y eso puede aumentar la cautela de los votantes. 

 Líder impopular

Después de ocho años con los conservadores en el poder, en coalición primero y solos después, los laboristas no han logrado despegar en los sondeos y eso a pesar de la guerra civil que desgarra a los ‘tories’ y las continuas conjuras contra May. En las encuestas, estables desde los comicios del 2017, las dos formaciones van a la par, con una ligera ventaja de los ‘tories’.

Corbyn es muy popular entre la joven militancia de su partido, pero el resto de los ciudadanos tiene grandes reservas sobre su capacidad para dirigir el país y teme su radicalismo. En el sondeo de YouGov realizado a principios de este mes y a la pregunta: ‘¿Quién cree que puede ser mejor primer ministro?’, un 34% prefirió a Theresa May, frente al 25% que lo hizo por Corbyn, pero la mayoría, el 38% respondió que no sabía. “Esto muestra que la gente tiene más fe en los partidos que en ellos líderes”, apunta Dunleavy. "Es raro, porque ambas cosas suelen ir a la par”.