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divorcio europeo

No 'brexit', no sándwiches

El futuro de los emparedados, muy populares entre los británicos, está en peligro si hay ruptura sin acuerdo ya que muchos ingresidentes proceden de los socios europeos

Begoña Arce

Los sándwiches son muy populares entre los británicos, no solo para comer al mediodía sino también, y cada vez más, para el desayuno.

Los sándwiches son muy populares entre los británicos, no solo para comer al mediodía sino también, y cada vez más, para el desayuno. / AP / ALISTAIR GRANT

Están en todas partes, siempre al alcance de la mano. En los supermercados, los grandes almacenes, los museos, las papelerías WSmith o las farmacias Boots.  Los sándwiches son el alimento diario de los británicos. Cada año consumen 4.000 millones, según los cálculos de un sector en permanente crecimiento. El emparedado, en sus diferentes variedades, es la comida rápida favorita del mediodía y también, cada vez más, a la hora del desayuno. Y los sándwiches peligran con el ‘brexit’ sin acuerdo. “No creo que dejara de haberlos, porque somos una industria muy creativa y podríamos buscar nuevas recetas, pero desde luego habría serios problemas con los ingredientes frescos que importamos de la Unión Europea y otros países en el extranjero” advierte Jim Winship, director del British Sandwich and Food to Go Association (BSA), que representa a vendedores y proveedores. El 40% de las frutas y verduras que se consumen en el Reino Unido vienen de la UE.

Queso, lechugas, tomates, en peligro

Para comprender el alcance de la amenaza basta con mirar de cerca los ingredientes del más común y popular de los sándwiches: dos lonchas de pan, untadas con mantequilla y en medio una loncha de jamón cocido, un par de ellas de queso cheddar, tres rodajes de tomate y lechuga.  La mayor parte del pan se fabrica en el Reino Unido y hasta ahí la cosa va bien. Los problemas empiezan con el jamón. El 60% se importa de la UE, de países como Dinamarca, Alemania, Holanda y Bélgica, por ese orden. El asunto se agrava con el cheddar. Puede sonar muy inglés, pero el 82% del que consumen los británicos es importado de Irlanda, unas 78.000 toneladas anuales. De Irlanda proviene también buena parte de la mantequilla. Los tomates se importan mayoritariamente de España y Holanda, 410.000 toneladas el pasado año. Las lechugas, 192.500 toneladas, provienen sobre todo de Murcia.

“Vamos a tener dificultades si hay problemas en los puertos fronterizos y no pueden llegar los ingredientes”, señala Winship. “Son todos productos perecederos y no duran mucho. No tenemos la posibilidad de almacenar ingredientes frescos”.

Miedo al colapso

El sector de sándwich es potente. Está valorado en 8.000 millones de libras (8.900 millones de euros) y, a pesar de su enorme expansión, lejos de estar saturado registra un crecimiento del 2%, equivalente a unos 80 millones de sándwiches más cada año. Actualmente hay más gente preparando y vendiendo sándwiches que trabajando en el sector de la agricultura. La mayor parte de las factorías se han nutrido durante la última década de inmigrantes europeos.

En Londres en torno al 75% de la gente en el sector del sándwich y los cafés son extranjeros, una cifra que se reduce al 40% en el resto del país, según BSA. La incertidumbre del 'brexit' y la caída de la libra están dificultando la contratación de personal. Algunas grandes cadenas temen incluso el colapso del negocio por falta de mano de obra cuando se implanten los controles de la inmigración. “El 'brexit' lo ha jodido todo”, resume el directivo de una de esas compañías, donde la mayoría de los trabajadores llegaron del Este de Europa.